Preocupación en España por posible aumento de actos xenófobos

Un uruguayo estaría involucrado en choques entre grupos ultraderechistas e inmigrantes en España

Alcorcón, una «ciudad dormitorio» ubicada a 14 kilómetros de Madrid, nunca había aparecido tanto en medios televisivos como estos días. Su nombre saltó a la fama el pasado fin de semana, cuando un centenar de jóvenes españoles y sudamericanos protagonizaron una batalla campal que acabó con cuatro heridos y varios detenidos. Desde entonces, la extrema derecha española ha utilizado estos casos para fomentar la xenofobia. Quieren convertir a Alcorcón en su principal batalla contra los inmigrantes.

La preocupación por este tema ha superado las fronteras de esta ciudad y se ha trasladado al resto del Estado español, donde se teme un aumento de la discriminación contra los miles de inmigrantes que aquí viven. En ese sentido, durante los últimos días distintos analistas alertaban sobre el riesgo de que la batalla campal del pasado sábado pueda aumentar las actitudes racistas en una sociedad donde conviven cientos de culturas.

Los medios de comunicación ubicaron en el origen de la reyerta a la rivalidad entre bandas latinas. Según publicaba esta misma semana el diario ABC, un joven uruguayo forma parte de una de las bandas que prometían acabar con los Latin Kings, la ya mítica pandilla formadas por jóvenes sudamericanos, a la que acusan de cobrar por la utilización de espacios deportivos públicos en Alcorcón. Esta habría sido, según ellos, el origen de la reyerta del pasado fin de semana. Sin embargo, diversos grupos ultraderechistas españoles supieron utilizar estos hechos para reactivar sus campañas contra la inmigración.

 

«Aquí no tenéis sitio»

El Ministerio de Interior español prohibió las manifestaciones previstas para este fin de semana, tanto las convocadas por grupos antirracistas como por colectivos ultraderechistas, que habían utilizado los foros en internet de varios grupos fascistas españoles para convocar una protesta contra los inmigrantes. En este clima, la Policía tomó ayer sábado las calles de Alcorcón. Según testigos presenciales, la tensión se respiraba en cada esquina.

En medio del impresionante despliegue policial, unas 500 personas lograron concentrarse durante la tarde de ayer en el centro de la ciudad, respondiendo al llamamiento que había realizado la Asamblea Antifascista local. Al término del acto leyeron un comunicado en el que denunciaron «la intención carroñera de grupos de extrema derecha como España 2000 o Falange española de obtener rédito político intentando hacer gala de un descontento xenófobo contra la inmigración que en Alcorcón no existe. Aquí no tenéis sitio, aquí no os queremos».

«Abogamos por la convivencia pacífica entre todos los vecinos y vecinas, por la coexistencia de todas las culturas, nacionalidades y razas dentro de su colectivo y su integración en el tejido social a todos los niveles. Creemos que tanto la inmigración como los incidentes entre jóvenes de la clase obrera son producto de un sistema económico y político basado en la explotación y en la competencia individualista, en vez de la solidaridad y el apoyo mutuo», añadía el colectivo antifascista de una ciudad a la que toda España mira con preocupación. *

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