
Según versiones extraoficiales primarias, el fuego se inició en las primeras horas de la tarde, en el balneario Las Vegas, situado sobre el kilómetro 51 de la Ruta Interbalnearia. Un equipo periodístico de LA REPUBLICA se trasladó hasta La Floresta (kilómetro 54), lugar señalado en principio como el más afectado por las llamas. Cerca de la hora 17, el fuego en esa zona había sido dominado, y sólo restaba controlar dos focos: uno en la zona sur del balneario y otro desatado en el predio de un aserradero ubicado en la Ruta 35 (que se dirige a Soca) a unos 500 metros de la Ruta Interbalnearia.
A esa hora de la tarde, la situación no era alarmante gracias a la labor de los efectivos de bomberos de Parque del Plata, del destacamento de Salinas y de la Brigada Forestal el Cuartal Centenario, según informó a LA REPUBLICA el oficial de la Dirección Nacional de Bomberos responsable del operativo, el inspector Carlos Fua.
Si bien todo parecía estar bajo control, el panorama existente en el lugar era desolador, metros y más metros de monte absolutamente incinerados a ambos lados de la Ruta Interbalneria. Incluso, se podían apreciar troncos de árboles carbonizados humeantes, que reflejaban cabalmente la ferocidad de las llamas, que horas antes habían azotado la zona. “La situación tiende a ser controlada; no hay casas quemadas ni lesionados que lamentar”, explicó el inspector Fua a media tarde.
Pasadas las 22.30 horas el encargado de Relaciones Públicas de la Dirección Nacional de Bomberos, inspector Carlos Nicola, dijo a LA REPUBLICA que los principales focos ígneos de la Costa de Oro (en La Floresta y Guazubirá Viejo) se encontraban controlados pero no extinguidos, no descartando que la situación se pudiera complicar en la madrugada, en función de la intensidad y dirección de los vientos. El jerarca indicó además que por el momento no existe un relevamiento de las hectáreas afectadas por las llamas. El principal inconveniente al momento de combatir el fuego radicó en la intensidad y la dirección cambiante del viento, factor determinante para definir la estrategia para paliar los focos ígneos. Además, el operativo contó con el apoyo de la Fuerza Aérea, que aportó tres helicópteros que lanzaban agua en las inmediaciones de las viviendas, para evitar que el fuego avanzara y se propagara hacia las fincas particulares de los alrededores.
Sin embargo, un grupo de vecinos que se encontraban apostados en una parada de ómnibus próxima a la Ruta Interbalnearia se mostraron molestos ante el precario equipamiento de los bomberos y la actitud de las autoridades. “Esto pasa todo los años. No puede seguir así. Hay que tomar medidas en serio”, dijo visiblemente preocupado uno de los vecinos, mientras señalaba con su dedo anular un pequeño foco que persistía bajo una arboleda.
El intendente municipal de Canelones, Marcos Carámbula, quien se hizo presente en la zona de La Floresta, afirmó que existe una “fuerte sospecha de intencionalidad, porque se han ido controlado los diferentes focos que han aparecido, pero surgen en la tarde acá y a la media hora en otro lado, y después en otro lugar”.
Por este motivo, el jefe comunal canario tuvo en la tarde de ayer una conversación telefónica con las autoridades del Ministerio del Interior para solicitar “la máxima vigilancia en la zona”. Esa hipótesis mencionada por el intendente también es manejada por la Dirección Nacional de Inteligencia, dependencia que se encuentra investigando los hechos, según confiaron a LA REPUBLICA fuentes de esa dependencia.
Por otro lado, el intendente informó que hoy tendrá lugar una nueva reunión del Comité Departamental de Emergencia para “seguir redoblando las medidas de vigilancia”, porque “la prevención tiene un límite cuando hay imprudencia o intencionalidad en el manejo del fuego”. Carámbula indicó que para hacer cumplir la ordenanza que prohíbe prender fuego, se incrementará la tarea de la Policía y los inspectores municipales que están trabajando en los balnearios del departamento desde diciembre. *
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