Argentina rechaza el plan de Lula y tensa la cumbre de jefes de Estado
Argentina manifestó su objeción a la propuesta de Brasil que tiene como objetivo aumentar la competitividad de la producción de Uruguay y
Paraguay dentro del Mercosur, en el marco de las negociaciones para la cumbre presidencial de hoy y mañana, que se realizará en Río de Janeiro.
Fuentes de la delegación uruguaya manifestaron a LA REPUBLICA su preocupación por este anuncio, que hasta anoche no fue oficializado, ya que afecta los intereses de los socios minoritarios del bloque.
Las relaciones intra Mercosur están en una etapa de rispidez. Los socios minoritarios se quejan de las desigualdades que generan asimetrías, y reclaman la oportunidad de negociar bilateralmente con países que no pertenecen al bloque.
A esto, se suma el conflicto diplomático que hace aproximadamente dos años mantienen los gobiernos de Uruguay y Argentina, motivado por la instalación de las pasteras y los bloqueos de los puentes internacionales.
En ese marco, el presidente Tabaré Vázquez no tiene prevista ninguna entrevista bilateral con mandatarios de la región, e incluso, el acercamiento con el presidente argentino quedará reducido a unas pocas horas del viernes.
El gobierno de Kirchner no está dispuesto a acompañar las propuestas de Brasil de reducir las asimetrías entre los socios menores. Ayer se dijo que Argentina vetó dos propuestas de Brasil que pretenden beneficiar a Uruguay y Paraguay.
En los días previos a la reunión de presidentes del Mercosur, que comienza hoy, también se supo que el gobierno de Kirchner no votará el proyecto uruguayo para el Fondo de Convergencia Estructural (Focem) para obras en la Ruta 12, que llega a Nueva Palmira, y que el Ejecutivo argentino entiende que la propuesta pretende beneficiar a la empresa Botnia.
En cuanto a lo sucedido ayer en la jornada de negociaciones, la agencia Ansa informó que la diplomacia brasileña presentó tres propuestas en las negociaciones del Mercosur de cara a la cumbre, dos de las cuales fueron objetadas por Argentina, que reclama «en lugar de medidas que alivien, una complementación productiva», una fuente de las negociaciones.
Incluso, ayer, el propio canciller brasileño lanzó un mensaje, en un último intento para que Argentina revirtiera su postura. Consultado por la prensa, el diplomático brasileño explicó que la propuesta de su país de dar facilidades comerciales a Paraguay y Uruguay no busca perjudicar a otro país del Mercosur, a cuyos socios reclamó tener un «espíritu de generosidad», en clara alusión al gobierno de Néstor Kirchner. «No queremos perjudicar a ningún otro país. Si algún otro país se siente perjudicado, se puede crear algún mecanismo o un grupo de consulta», dijo Amorim en declaraciones a la prensa en Río de Janeiro, donde hoy se reunirá con sus colegas del Mercosur.
Brasil propuso recientemente no aplicar el arancel externo común (AEC) del Mercosur a los productos originarios de fuera del bloque que ingresen a su territorio a través de Paraguay y Uruguay.
Eso supondrá adelantar la eliminación del doble cobro del AEC, que, según lo programado por el bloque, deberá ponerse en práctica a partir de 2008, cuando entre en vigor el nuevo código aduanero.
La eliminación del doble arancel es una antigua reivindicación de los dos países menores del bloque, Paraguay y Uruguay.
Brasil propuso además que se autorice a Uruguay y a Paraguay a incorporar a sus productos hasta un 70 por ciento de componentes de países ajenos al Mercosur y que éstos puedan circular sin tasas adicionales en el interior de la unión.
Pero las propuestas lanzadas por Brasil son resistidas por Argentina.
Según la fuente consultada por Ansa, la medida que generó más rechazo incluso con argumentos esgrimidos por los negociadores uruguayos fue la llamada «flexibilización de la regla de origen».
Esta medida determina el porcentaje del contenido que un producto necesita tener para ser considerado un bien del Mercosur y por lo tanto no pagar impuestos para ingresar a los países del bloque (Argentina, Uruguay, Paraguay, Brasil y Venezuela). A propuesta del canciller brasileño, Celso Amorim, Uruguay y Paraguay podrán reducir con esta flexibilización los porcentajes exigidos y aumentar el contenido importado de lo que venden a Brasil y Argentina.
Otra propuesta que disgusta a los argentinos presentada por Brasil que impulsa la aplicacion unilateral de la medida es terminar con el doble cobro de la Tarifa Externa Común (TEC) para sus productos provenientes de Uruguay y Paraguay. *
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