ENTREVISTA :RICARDO EHRLICH (DOCTOR EN CIENCIAS FISICAS, EX DECANO DE LA FACULTAD DE CIENCIAS, INTENDENTE DE MONTEVIDEO)

"El presupuesto de 2007 estará ajustado por el pago de la deuda a municipales"

­ ¿2006 fue el año de las inversiones?

­No, para nada. Ha sido el año de poner a funcionar el trabajo municipal a buena velocidad. Había que concretar proyectos, algunos de éstos iniciados o programados en el período anterior y otros correspondientes a nuestra gestión.

Si bien hubo un esfuerzo importante y se concretó una serie de obras significativas, no considero que 2006 haya sido el año de las inversiones.

Esperamos que el ritmo se mantenga porque tenemos un abanico de proyectos e inversiones de envergadura, algunos de los cuales se concretarán con financiamiento externo. Y por otro lado quedan obras para concluir, como las reformas en el Teatro Solís, el Plan de Saneamiento IV y el de Movilidad Urbana, que posibilitará la puesta en marcha del nuevo sistema de transporte. Diría que fue un año en el que empezamos a adquirir una velocidad acorde al plan de trabajo proyectado.

­¿Esto significa que en 2007 se aumentará el monto de inversión?

­Va a ser otro año de mucho trabajo, que se mantendrá con la misma intensidad. Sin embargo, desde el punto de vista financiero y presupuestal será un poco más ajustado debido al compromiso de saldar la deuda con los funcionarios municipales.

Entendemos que 2007 deberá tener una característica particular, que estará dada por dos elementos: mejora de las condiciones y capacidad de trabajo en los centros comunales; y una mejora sustancial de capacidad de gestión de los servicios de la Intendencia.

El año próximo se hará un esfuerzo particular en el desarrollo institucional.

­¿La falta de acuerdo con Adeom es para el municipio una meta frustrada de 2006?

­Hubo un esfuerzo grande por parte de los trabajadores y del municipio para buscar los máximos acercamientos.

A pesar de que la última etapa estuvo teñida por un episodio penoso y deplorable (cuando los funcionarios rompieron a patadas la puerta de su despacho), no podemos evaluar el diálogo y la relación mantenida hasta el momento en base a ese episodio.

Es una situación muy compleja para todos los actores porque se produjo en un momento de altísima complejidad social, económica y política que vivió el país. Hicimos dos propuestas al gremio, una en setiembre y otra en diciembre, que fueron rechazadas.

Y ahora estamos en condiciones de pagar el total de la deuda a los funcionarios en el primer semestre de 2007, en varias cuotas.

Estamos analizando una nueva propuesta porque seguimos apostando al trabajo realizado y a construir una relación que es imprescindible para la concreción del trabajo que proyectamos.

­Existe cierto malestar en la población con los empleados públicos porque el número aumenta, ganan bien y se dice que sólo algunos trabajan, ¿qué hay de cierto en eso?

­Como señalaron muchos actores políticos nacionales, es importante actualizar la función pública. Hay que volver a prestigiar el rol del funcionario público. Pero no nos equivoquemos.

Los ingresos de esta población son muy diversos: sugiero abrir la página de la Universidad para conocer cuánto ganan los docentes y no docentes de esa alta casa de estudios, y también son empleados públicos. Tenemos una estructura definida en un país con un contexto diferente, que es necesario actualizar. Y hay que confiar en los jóvenes para ocupar cargos de responsabilidad.

­¿En 2007, la Avenida 18 de Julio quedará liberada de vendedores ambulantes para transitar sin sobresaltos?

­Será un año donde se concretarán proyectos que apuntan a ese objetivo.

El centro de la ciudad sigue siendo uno de los espacios con características de integración, pero tenemos que jerarquizarlo. Para eso hay que aplicar una serie de medidas que abarca desde la seguridad hasta aspectos viales, estéticos y de comodidad.

El tema de los ambulantes está vinculado a esta jerarquización de la zona. Estamos trabajando en la problemática de la informalidad porque somos conscientes de las dificultades que tiene el tránsito hacia la formalidad pero hay que hacerlo.

­¿Se siente más cómodo como científico o como intendente?

­Nunca me hice esa pregunta. Me siento cómodo haciendo cosas. Si me pregunta dónde me siento más tranquilo, en el laboratorio porque no estoy tan expuesto. Sin embargo, la gratificación como intendente es más inmediata.

­¿Está afianzado en el cargo?

­Me siento plenamente entusiasmado y con la experiencia necesaria como para sentirme seguro en lo que estoy haciendo. A medida que transcurran estos tres años y medio que me quedan iré ganando experiencia y pienso que mantendremos el mismo entusiasmo.

­Su antecesor, Mariano Arana, estuvo dos períodos en la Intendencia, ¿usted seguirá el mismo camino?

­Es muy prematuro responder esa pregunta. Tengo planificado cumplir con los compromisos asumidos para los 3 años y medio que me quedan al frente del municipio. Tengo la cabeza puesta en eso. Arana tuvo más tiempo trabajando por Montevideo antes de ser intendente y es un funcionario incansable, recorre todos los rincones de la ciudad y ahora del país.

­Justamente el gobierno local de Arana se caracterizó por las recorridas en los barrios montevideanos, ¿usted no hace tantas recorridas o no tiene suficiente marketing?

­El contacto con la gente va más allá de los sesgos personales de distintos intendentes del Frente Amplio; tiene que ver con la forma de trabajo que caracteriza a esta fuerza política. La agenda de este año ha estado marcada por recorridos en distintos barrios en forma permanente.

El marketing es definido en parte por los medios de comunicación, que generalmente ponen el acento en las temáticas nacionales más que en las locales. Considero que no varió el contacto con la población más allá de las características personales de cada jefe comunal.

­¿Está conforme con el trabajo de su gabinete durante el año o habrá algún cambio?

­No tengo ninguna preocupación particular en cuanto a cambio de directores, estoy pensando en cómo seguir poniendo el pie en el acelerador. Siempre respaldo el trabajo de los directores porque se exponen a situaciones de alta vulnerabilidad y conflictividad. Es importante que el intendente los respalde, sobre todo cuando supervisa de cerca su trabajo.

­El hotel Carrasco, ¿es un debe importante?

­Es una cuenta pendiente. Para nuestra administración se convirtió en tema emblemático, por eso será uno de los elementos que, mal o bien, juegue un rol importante en la evaluación de nuestra gestión.

­¿La decisión más acertada para terminar con el déficit de los casinos municipales es cerrar algunas salas?

­Estamos trabajando muy fuerte en ese tema, por eso en las próximas semanas habrá noticias importantes.

­Aumentaron las multas y bajó la accidentalidad, ¿eso quiere decir que el montevideano es hijo del rigor?

­El factor fiscalización es un elemento importante, pero no alcanza.

Vamos a poner énfasis en la educación porque tenemos que concientizar a las personas de que las normas están para garantizar su seguridad. Pero es un tema complejo que requiere actividad permanente porque no es una vacuna.

­¿Qué deuda dejó la Intendencia este año?

­Sin duda, me quedó una frustración con el Hotel Carrasco porque pensábamos que podíamos resolverlo antes de fin de año. Apostamos mucho, por eso hubiera sido importante que se concretara. Pero hicimos el máximo esfuerzo: cuando rescindimos el contrato (con la empresa Carmitel) e iniciamos una vía nueva, fuimos conscientes de que habíamos agotado todas las instancias posibles.

­E
n una reciente encuesta de Radar la gente lo nombró como posible candidato a la Presidencia, ¿está errada la población al ubicarlo en ese cargo?

­No me sorprende que pueda mencionarse mi nombre porque soy una persona pública y me desempeño como intendente de Montevideo. Pero reitero, mi objetivo es cumplir con el plan de gobierno fijado, por ahora todas las energías están puestas en eso. *

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