"Es la Justicia la que debe resolver la inocencia o culpabilidad de los imputados"

La Iglesia se desliga de una posible intervención en el caso Bordaberry

En el mensaje navideño, brindado en la mañana de ayer, el arzobispo de Montevideo, monseñor Nicolás Cotugno, reiteró palabras de Juan Pablo II sobre que «no hay paz sin justicia, ni justicia sin paz», además de conceptos que destacan la reconciliación entre las partes en nuestra sociedad.

«Nos engañaríamos a nosotros mismos si dijéramos que nuestra sociedad tiene paz, que América Latina y el Caribe tienen paz, que el mundo tiene paz», indicó el prelado.

«En nuestro país estamos muy lejos de la tan deseada reconciliación entre las autoridades cívico-militares del período de la dictadura y los familiares de los desaparecidos», aseveró.

En tal sentido, Cotugno abogó por la «unión y la reconciliación nacional» y advirtió la necesidad de aprender «el valor incalculable del perdón» como instrumento «para la plena reconstrucción de las instituciones de la República, en un contexto de paz social, solidaridad y respeto al pluralismo».

 

Aclaración vespertina

Por la tarde, el Vicario de la Pastoral de la Solidaridad, sacerdote Javier Galdona brindó una conferencia de prensa, para efectuar aclaraciones a una nota publicada por «El País», que manejó la hipótesis de que la ceremonia religiosa efectuada por el prelado en la visita de fin de año a Cárcel Central fue interrumpida por parte del dictador para recriminar que era sujeto de una «persecución política».

Oficialmente, la Iglesia Católica afirmó que hubo encuentros privados «de paso» tras finalizar la misa en Cárcel Central con quienes asistieron a la celebración de la eucaristía, y que no es procedente revelar el contenido de lo dialogado con los mismos.

De todas formas Galdona reconoció que se produjo una reunión breve entre Cotugno y Bordaberry, posterior a la celebración de la misa.

«Esta situación fue a la pasada, en la oportunidad en la que se saludaba a cada uno de los reclusos que se acercaron a participar de la misa», aclaró el sacerdote.

De la celebración de la eucaristía, participaron unos 40 reclusos, entre los que se encontraba también el ex canciller Juan Carlos Blanco.

Galdona aclaró que si hubo un planteo de Bordaberry a Cotugno acerca de considerarse un perseguido político, «la Iglesia en ese sentido no interviene, además la situación está en manos de la Justicia y corresponde a ésta determinar si hay culpabilidad en cada uno de los casos».

El vicario leyó en el anfiteatro de Radio Oriental un comunicado donde se aclara que la misa celebrada por monseñor Cotugno en Cárcel Central se inscribe dentro de la tarea habitual de la Iglesia de Montevideo.

 

«La Justicia debe resolver»

El informe hecho público ayer determina que en cada uno de los centros de reclusión hay internos que en ese momento piden para mantener una conversación personal con monseñor Cotugno. «Lo mismo ocurrió en Cárcel Central con algunos reclusos que individualmente se confesaron o conversaron con el arzobispo. Obviamente, esas conversaciones son de carácter estrictamente privado».

Aclara que para la tarea pastoral en los centros de reclusión, la Iglesia no realiza ningún tipo de distinción.

«Es la Justicia la que debe resolver la inocencia o culpabilidad jurídica de los imputados.

Para la Iglesia, todos los reclusos son iguales, y son personas amadas por Dios, que más allá de lo que haya hecho, merecen ser tratadas con la dignidad propia de todo ser humano», concluyó el comunicado del arzobispado.

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