Ley de Agrocombustibles generó intensa polémica y se pospuso discusión particular

Senado aprobó prima por edad para pasivos

Cumpliendo con la exhortación presidencial formulada tiempo atrás, el Senado intenta cumplir y ha dispuesto la realización de sesiones extraordinarias hasta fin de año de modo de aprobar proyectos de ley pendientes. Es por esa razón que el orden del día se muestra particularmente voluminoso, con la friolera de nueve asuntos.

Pasadas las tres de la tarde, Nin se pone nervioso porque no hay quórum para levantar el receso, requisito imprescindible para sesionar. Discretamente, algunos funcionarios corren presurosos a apurar a los senadores remolones hasta que al fin, a eso de las tres y media, comienza la sesión.

El primer asunto es el tratamiento del proyecto de ley por el que se restablece la prima por edad para los pasivos. El miembro informante es Víctor Vaillant, quien insta a sus pares a votar esta norma que atiende la situación de los pasivos más sumergidos, pues restituye la prima por edad para aquellos mayores de 70 años cuyos ingresos no superen un cierto límite de tres bases y estén integrados a hogares carenciados.

De este beneficio gozaban jubilados y pensionistas hasta que, en 1974, el gobierno de facto lo dejó sin efecto. Desde entonces, la prima por edad se ha convertido en una aspiración de los pasivos y en un motivo de reclamo permanente. El proyecto enviado por el Poder Ejecutivo proponía la restitución del beneficio con una gradualidad en cinco años a razón de un quinto acumulativo por año, pero en la comisión senatorial, atendiendo razones de toda lógica, se entendió conveniente diferenciar la gradualidad, de tal modo que para los mayores de 80 la gradualidad se acotara a tres años. Vaillant destacó la colaboración de los otros partidos en la elaboración y en las modificaciones que se introdujeron al proyecto original en la comisión respectiva y pidió al cuerpo que la norma fuera aprobada y que pasara a diputados lo antes posible.

A continuación, don Julio Lara tomó la palabra para expresar su apoyo (y el de la bancada nacionalista) al proyecto. Aprovechó la bolada para recordar que en el programa del Frente Amplio se hacía mención a que la edad a partir de la cual se cobraría la prima por edad sería 65 años y no 70. Asimismo, dejó constancia del malestar de las asociaciones de jubilados y pensionistas con el proyecto del gobierno, aunque reconoció: «Algo es algo».

En el mismo sentido se pronunció el colorado Amaro, expresando su coincidencia con Lara así como la intención de su partido de votar favorablemente el proyecto.

Como era previsible, se aprobó por unanimidad de presentes: 20 en 20. Todos contentos menos los jubilados, que esperaban mucho más.

Para el segundo punto del orden del día ­que generó una polémica intensa derivada en temas de filosofía política y económica­ le tocó informar a Susana Dalmás. Se trata del proyecto de ley por el que se regula la producción, comercialización y la utilización de agrocombustibles. La senadora asambleísta empezó haciendo un racconto de las diversas fuentes energéticas a que debió recurrir el país e hizo hincapié en la creación de Ancap en 1931. Obvio resulta señalar que Susana elogió el proyecto e instó a votarlo. Sostuvo que la aplicación de combustibles derivados de cultivos agrícolas es lo más apropiado en razón de la falta de petróleo en Uruguay y, en contrapartida, la abundancia de tierras fértiles y un clima adecuado para la producción de combustibles líquidos como el alcohol carburante y el biodiesel. «Son recursos autóctonos y renovables», apuntó la senadora. Por otra parte, recordó que este proyecto es la concreción de una iniciativa de Jorge Larrañaga formulada en la legislatura anterior, y afirmó su convicción de que «se está haciendo historia» y que «los efectos de esta ley serán visibles en el corto plazo»; fomenta la inversión, desarrolla la tecnología y reduce notoriamente la emisión de gases contaminantes que producen el efecto invernadero. A manera de conclusión, expresó: «Serán combustibles provenientes de la labranza de nuestra tierra».

Alfie pidió la palabra para anunciar que el Partido Colorado votaría el proyecto en general pero que no acompañaría algunos artículos. A su juicio, la ley no tendrá efectos relevantes y cuestionó el hecho de que Ancap mantiene y ensancha su monopolio; en definitiva, hay un exceso de regulación, y los subsidios serán pagados por los productores.

Iturralde, que suplanta a Long, dio la bienvenida al proyecto pero reclamó que la política energética, por ser una política de Estado, debe diseñarse con apoyos y consensos. En razón de ello, propuso que se votara en general y que la discusión particular (artículo por artículo) se pospusiera hasta el próximo miércoles como forma de lograr los consensos necesarios.

Luego fue el turno de Luis A. Heber. Como es habitual, el senador herrerista aprovechó la ocasión para lanzar algunas pullas contra el oficialismo y provocar alguna reacción de sus adversarios. Empezó saludando la iniciativa que apunta a buscar alternativas al petróleo, pero enseguida la emprendió contra los monopolios estatales abogando por la rebaja de impuestos y el libre mercado. Se produjo entonces un dialogado con el neoespacial Michelini, dialogado que derivó en una discusión ideológica en la que quedaron de manifiesto las diferentes visiones del país y del mundo.

Aguirre, Breccia y Korzeniak polemizaron luego sobre aspectos jurídicos con altura y solvencia. A todo esto, el Ñato, que se había mantenido callado hasta ahora, se mandó un discurso medular que causó un silencio sepulcral. «Sospecho que sigo siendo medio anarquista y propongo la disolución del Estado», bromeó. Para Fernández Huidobro, en la discusión anterior no se había hecho mención a que se estaba tratando una cuestión nacional, y no vaciló en afirmar que la ley a estudio era «un regalo de Navidad para el país», pues tendrá un efecto benéfico en el campo y en la gente. «Con esta ley se inaugura la pelea por la independencia energética del país, porque está en juego nada menos que la seguridad del suministro de energía. Se inaugura una nueva era; habrá un antes y un después», afirmó categórico.

Al final, el proyecto fue aprobado en general (24 en 24), y quedaron casi veinte artículos desglosados que serán debatidos en la próxima.

Al cierre, el Alto Cuerpo había entrado a discutir la descentralización de Asse, tema que tampoco concita unanimidades. Mañana les cuento. *

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