Garretón: es una "doble alegría" que Pinochet muera el Día Internacional de los DDHH
El abogado Roberto Garretón defensor de los derechos humanos en Chile, se enteró de la muerte de Augusto Pinochet en Montevideo. «Salí de Santiago y el tipo estaba vivo, pero al llegar aquí supe que había muerto», dijo ayer en el salón «Ernesto de los Campos» a LA REPUBLICA.
Augusto Pinochet muere el mismo día que se celebra el Día de los Derechos Humanos, ¿qué análisis hace?
Quiso el destino que la conmemoración mundial de los Derechos Humanos sea la conmemoración de la muerte de uno de sus principales violadores; una doble alegría.
¿Cómo observa a los países en la región en lo que respecta a los avances en materia de DDHH?
Chile está más avanzado que Uruguay en esta materia a pesar de que Uruguay recuperó la democracia en 1985 y nosotros en 1990. En Chile la lucha contra la impunidad es uno de los temas clave hoy, ha tenido unos avances espectaculares.
No se alcanzó a condenar a Pinochet, pero muere en prisión preventiva en algunos procesos y en libertad bajo fianza en otros y eso no es un dato menor. Quiere decir que la voluntad política para juzgarlo existió y no se alcanzó.
¿Por qué no se alcanzó?
Porque los juicios contra Pinochet comenzaron a funcionar a partir de 1998, después que lo toman preso. A partir de ese momento hay unos avances importantes en materia de derechos en Chile, Argentina, México, Perú, y a última hora están comenzando a aparecer en Paraguay, Uruguay y Guatemala. La causa de la lucha contra la impunidad se ha visto fortalecida con la detención de Augusto Pinochet.
¿La detención de Pinochet marcó un antes y después en la Justicia?
Fue clave para todos, para el mundo y para la Justicia. La detención dejó dos efectos en el mundo: el efecto Garzón y el efecto Pinochet. El primero, los jueces del mundo entero descubrieron que podían hacer justicia (muy buen descubrimiento), y el efecto Pinochet es que a los dictadores no se los mueve de donde están parados. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad