Los productores
En la Sociedad Rural de Fomento 36 productores muy distintos entre sí esperaban su turno para firmar el contrato. Había productores jóvenes, otros más viejos, algunos parecían tener un origen muy humilde, y otros aparentaban estar en una mejor situación económica. Muchos eran hombres netamente de campo, aunque otros parecían más bien citadinos. Ana y Héctor tienen alrededor de 50 años y viven en el campo hace más de 25 años. Tienen dos hijos grandes, uno que ya no vive con ellos y «otro que se está yendo porque por suerte consiguió trabajo», dice Ana. Su campo es de 65 hás y arriendan otro más grande, de unas 180 hás. Pretenden aumentar la productividad del mismo empotrerando el más chico para rotar los animales y mejorando la calidad de sus pasturas con más fertilización.
El predio no tiene luz ni agua corriente. Héctor dice que hay luz como a siete u ocho km del lugar, pero que no la pueden llevar porque no hay vecinos en la zona con los que compartir los costos. Cuenta que se las arreglan con paneles solares y baterías, «siempre ahorrando mucho… en la tele vemos el informativo o una novelita cortita por día y apagamos».
En cuanto al agua, se manejan juntando agua de lluvia o yendo a una cachimba que queda a 500 metros del lugar. «Es difícil -dice Ana-, pero es cuestión de adaptarse». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad