El senador Rubio comparte la "preocupación" universitaria y científica por el tema

Conicyt: el EP evalúa convocar al ministro Mercader al Parlamento

Para el legislador de la Vertiente Artiguista, esta situación general tiene un aspecto particular que aumenta la preocupación: con esta resolución se deja la gestión de un préstamo del BID por 52 millones de dólares en manos del Ministerio de Educación y Cultura sin participación alguna del mundo académico ni empresarial.

Rubio, quien participa junto al senador Alberto Cid de la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado, afirmó a LA REPUBLICA que «si no se llega a una solución satisfactoria que corrija este rumbo en los próximos días estamos dispuestos a convocar al ministro de Educación y Cultura, Antonio Mercader, al Parlamento».

Rubio señaló que las medidas contenidas entre los artículos 211 y 218 del Presupuesto «van en contra de la tendencia mundial y sobre todo de la región, en Argentina y Brasil hay organismos de integración plural que gestionan los recursos y las políticas de innovación tecnológica e investigación».

El legislador destacó que «es incontrastable que el sistema nacional de innovación necesita pluralidad y que el manejo de recursos para un área tan importante para el país necesita garantías y transparencia».

Rubio recordó que «está vigente el decreto 315/99, del 5 de octubre de 1999, que establece los cometidos y la integración del Conicyt. En cuanto a la integración, al Conicyt lo integran siete delegados del Poder Ejecutivo, dos delegados por las empresas privadas, cuatro por la Universidad de la República y uno por las universidades privadas. Es absolutamente claro que se logra una integración que garantiza control, gestión y transparencia».

El integrante de la Cámara Alta señaló que «el Presupuesto, a través de las disposiciones contenidas en los artículos que van del 211 al 218 transfiere todos los poderes del Conicyt, que existe desde 1961, a una unidad ejecutora llamada Dirección Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, en la órbita del Ministerio de Educación y Cultura».

«Los recursos y los bienes pasan por el artículo 212, los recursos humanos por el 213, la administración del Fondo Clemente Estable de Investigación Científica y Tecnológica pasa por el 214, el ciento por ciento de los otros recursos que se reciban para investigación e innovación también pasan por el artículo 215, por el 216 todos los Comités de Selección que eligen los proyectos que obtendrán fondos de los distintos créditos internacionales y aportes estatales pasan a ser designados por la Unidad Ejecutora del MEC y por los dos artículos siguientes se transfiere el resto de las responsabilidades y los recursos».

Rubio destacó que «el Conicyt queda como asesor de esta Unidad Ejecutora, se confunde lo que es un órgano político y una unidad ejecutora. En realidad en todo el mundo en el campo de la innovación y la tecnología se va hacia un modelo de gestión que coloca en órganos de amplia representación social y académica, las decisiones importantes y en Unidades Ejecutoras o similares la administración. Aquí es al revés, el manejo de la política tecnólogica y de innovación y la gestión de los fondos se deja en manos de un órgano eminentemente político como es un ministerio».

Los U$S 50 millones del BID

Como informara LA REPUBLICA en su edición del 4 de setiembre, la asignación de un crédito por parte del BID para apoyar la innovación tecnológica, fundamentalmente en el ámbito empresarial, desató una verdadera batalla política por el control de esos recursos. De un lado se ubicó el Herrerismo que jugó fuerte para que todo quedara en manos del Ministerio de Educación y Cultura y del otro se colocaron la Lista 15, la Universidad de la República, el propio Conicyt y prácticamente la unanimidad de los científicos y tecnólogos vinculados con el tema, el malestar llegó a los representantes empresariales.

La disputa no es para menos, el crédito del BID es por 56 millones de dólares, 30 que aporta el BID, 14 que aportan el gobierno y 12 que aportan las empresas.

Se trata de uno de los créditos más importante de la historia del país para la innovación tecnológica y también uno de los más grandes que se manejaran en el presente quinquenio por todo concepto.

Rubio destacó al respecto que el Programa de Crédito con el BID es básicamente para «apoyar iniciativas en el ámbito empresarial, tanto desde el punto de vista de las unidades productivas como de empresas asociadas».

«El tema de fondo –destacó el legislador– es quién conduce, orienta, da garantías y administra un programa de esta envergadura que va a ser el más importante de este período».

El senador vertientista destacó también en ese aspecto «la tradición y el papel histórico del Conicyt, al que hoy, llamativamente, se quiere apartar, que manejó un crédito de 35 millones con total solvencia».

«La Universidad»  afirmó Rubio- «a través de su rector, el ingeniero Rafael Guarga, ha manifestado su posición contraria a este modelo institucional y su aspiración para desarrollar el Conicyt. Sabemos que en estos días hay negociaciones entre el MEC y la Universidad, esperamos que se abra un camino de solución».

«Si no hay una salida estamos dispuestos a convocar al Parlamento a Mercader para que explique por qué se toma este rumbo. Es un tema relevante para la comunidad científica uruguaya, el Estado y toda la sociedad».

Rubio destacó que está analizando este tema en conjunto con el senador de Asamblea Uruguay, Alberto Cid y que ambos lo plantearán el próximo lunes en la bancada del EP-FA.

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