El Mides firmó 64 convenios de apoyo a iniciativas locales
La ministra de Desarrollo Social Marina Arismendi destacó que este emprendimiento fue posible gracias al «fondo binacional» creado entre Uruguay y Venezuela y que consta de alrededor de U$S 1 millón. En ese sentido, aprovechó la ocasión para agradecer a la embajadora saliente María Urbaneja «todo el apoyo que Uruguay ha recibido de la República Bolivariana de Venezuela». La jornada del «Primer Encuentro de Emprendimientos Asociativos» comenzó temprano en la mañana en las instalaciones del Edificio Anexo al Palacio Legislativo.
Además de Arismendi y la embajadora de Venezuela, se hicieron presentes la directora general de secretaría Diana Marcos y la directora nacional de Desarrollo Ciudadano Mariella Mazzoti.
Arismendi explicó que en esta primera tanda el apoyo a iniciativas productivas locales no incluye a la población de los beneficiados por el Panes (Plan de Asistencia Nacional de Emergencia Social) sino que está destinado a aquellas personas que estando apenas por encima de la franja de indigencia necesitan apoyo económico para realizar emprendimientos que les permitan salir de esa situación.
Arismendi resaltó que el apoyo a los nuevos emprendedores es posible gracias a un fondo binacional (vanezolano-uruguayo) y aprovechó la ocasión para agradecerle a la embajadora todo el apoyo que Uruguay ha recibido de la República Bolivariana de Venezuela. La embajadora, por su parte, dijo que la presencia de Venezuela en programas como este es parte de la esencia de cómo la revolución bolivariana entiende que debe darse el relacionamiento entre los países latinoamericanos.
Por último, la directora de Desarrollo Ciudadano destacó que el Programa de Fortalecimiento de Iniciativas Locales surgió de la enorme cantidad de propuestas y proyectos que llegaban al Ministerio como resultado de las iniciativas de muchos uruguayos que buscaban una salida a su situación de pobreza. Dijo que «este programa existe y es posible porque hay energía, creatividad, ganas e iniciativa» por parte de estos emprendedores que presentan propuestas y que creen que con el esfuerzo colectivo pueden generar acciones concretas.
Algunos beneficiarios
Doce internos de la cárcel «La Tablada» están armando una cooperativa panadera de trabajo pero precisan la materia prima «para arrancar». En principio, piensan dedicarse a comercializar productos de panadería dentro de la cárcel y a capacitar a otros presos en el oficio. Luego pretenden llegar a tener una panadería fuera de la cárcel en la que proyectan dar clases a los internos del INAU (Instituto del Niño y Adolescente de Uruguay).
El préstamo que pidieron es para pagar dos meses de materia prima, ya que tienen toda la infraestructura que necesitan gracias al apoyo de empresas privadas, sindicatos y algún organismo oficial.
María, Asasi y Ester conforman MAE, un emprendimiento de vestimenta que confecciona todo tipo de camisetas de algodón que funciona desde hace un tiempo en La Paz. Con el préstamo prevén comprar maquinaria y piensan pagar lo que puedan con impuestos ya que quieren regularizarse.
La cooperativa «Rumbo de Barro» es una agrupación de siete mujeres que fabrican insumos para la vivienda de barro. Se dedican tanto a vender estos insumos como a fabricar las viviendas y hornos, ya que como dijo Gabriela son «mano de obra calificada». Se conocieron en la cooperativa «Proymujer» y decidieron que era importante capacitarse para lo que se contactaron con la cooperativa Rumbo que les enseñó como trabajar con barro. Hoy trabajan en «la chacra de una amiga» en donde pretenden levantar un galpón, para lo que pidieron el préstamo.
Gastón y Julio son de Toledo, Canelones km 5, Camino Andaluz. Se iniciaron como un merendero en el año 2003, y luego crearon un comedor y varias ferias de trueque. El año pasado, con el apoyo del CAIF «Los Pinitos» de Toledo, decidieron comenzar un nuevo emprendimiento de envasado de encurtidos (ajíes, morrón, hongos, etc).
Con el préstamo piensan comprar ollas y quemadores, así como gran parte de la materia prima inicial. Pretenden que su proyecto se vuelva un emprendimiento rentable que genere nuevos puestos de trabajo para la zona, ya que por ahora son todos voluntarios. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad