El presidente argentino lo acusó de tener una actitud "intransigente" en el conflicto por Botnia

Vázquez evita confrontación y opta por no responder ataque de Kirchner

En tal sentido, la intención de Uruguay es no bilateralizar el diferendo y, mucho menos, tener una actitud triunfalista por lo cual existe un acuerdo de tratar el tema con «prudencia» y, a la vez, «firmeza».

Las afirmaciones que realizó Kirchner en la mañana de ayer desde la Casa Rosada (ver Página 6), un día después de que el directorio del Banco Mundial (BM) autorizó, por 23 votos a favor y uno en contra, un crédito de US$ 170 millones para Botnia, generaron en el gobierno uruguayo un efecto que algunos califican como inesperado por la propia administración argentina.

Es que las duras críticas que realizó Kirchner tanto a Vázquez como al emprendimiento industrial fueron tomadas con cautela en el gobierno uruguayo.

Ya el lunes pasado durante el acuerdo ministerial y ante la inminencia de un fallo favorable de parte del BM hacia Uruguay, el presidente Vázquez resolvió que el tema debía manejarse con «prudencia y firmeza» y sin realizar declaraciones públicas.

Tan así es que ningún miembro del gabinete tiene autorizado realizar comentarios a la prensa y menos aún en tono triunfalista, y el propio Vázquez se autoimpuso no generar comentarios ni hechos que lleven el conflicto hacia el campo bilateral.

A pesar de que a pocas horas de las expresiones de Kirchner, el canciller Reinaldo Gargano realizó una conferencia de prensa, su tono fue conciliador.

Gargano descartó, ante una interrogante puntual, que Uruguay tenga pensado llamar en consulta a su embajador en Argentina, Francisco Bustillo y, menos aún, solicitarle al diplomático argentino en Uruguay, Hernán Patiño Mayer, que se retire del país.

El canciller expresó que tal extremo no ocurriría porque significaría bilateralizar el conflicto lo cual se contrapone con la estrategia uruguaya y eso, «justamente, es lo que quiere hacer el gobierno Kirchner», según consignó ayer El Espectador.

«El país no puede hacer otra cosa que atenerse a la resolución de derechos que adopten los organismos internacionales y no puede apelar a otro recurso que a ese», afirmó Gargano durante la conferencia de prensa que brindó en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Acotó que Uruguay mantendrá esa postura porque el fallo de La Haya insta a ambos países a abstenerse de cualquier acción que pueda hacer más difícil la resolución de la controversia.

Si bien la posición de Uruguay está refrendada por la determinación de la Corte Internacional de Justicia también lo está por Tribunal Arbitral del Mercosur y por el propio BM, organismo que afirmó que el proceso de industrialización de pasta de celulosa realizado por Botnia no contaminará del medio ambiente.

Posteriormente, en horas de la tarde, se produjo un hecho significativo porque durante un acto en el que Vázquez descubrió la placa fundacional de la nueva terminal de pasajeros del Aeropuerto de Carrasco, el embajador Patiño Mayer dio un apretado abrazo al mandatario y los ministros Jorge Lepra (Industria), Mariano Arana (Medio Ambiente) y Víctor Rossi (Transporte), quienes se encontraban en el evento.

Fuentes consultadas por LA REPUBLICA dijeron que ello demuestra «una relación cordial y afectuosa que hizo pública el embajador al Presidente y sus secretarios de Estado».

El propio ministro Rossi aseguró que a pesar de los hechos ha quedado «confirmando que hay una línea de relacionamiento que se mantiene incambiada entre los funcionarios del gobierno argentino y uruguayo».

Por su parte el canciller brasileño Celso Amorim, quien participó ayer de la ceremonia, que se realizó en Montevideo, de conmemoración de los 20 años del lanzamiento de la Ronda Uruguay del GATT, dijo que el diferendo tiene que solucionarse mediante el «diálogo».

Señaló que «Brasil tiene que, en lo posible, ayudar en el consenso, pero el consenso presupone que todos participen en él», y acotó que en la situación se necesita «paz entre los pueblos y el Mercosur».

Sobre la resolución del BM señaló que deberá ser «implementada, porque votaron 23 países contra uno. Entonces está muy claro».

Sin embargo existe cierta preocupación por la decisión de Brasil de posponer para enero la cumbre del Mercosur, prevista para el 13 y el 14 de diciembre en Brasilia, lo cual se debe a la proximidad con la cumbre de la Comunidad Sudamericana de Naciones, que se realizará el 8 de diciembre en Bolivia, aunque el gobierno uruguayo no puso reparos a tal decisión.

 

Negociaciones «en espera»

Pero más allá de que desde la administración de Vázquez se pretenda «no demostrar triunfalismos» ni ingresar en el juego de las provocaciones para no bilateralizar el conflicto y de que la posición es mantener una actitud de cordialidad, es un hecho que las negociaciones entre ambos países están en «punto muerto».

«Una cosa es la cordialidad y la buena educación, pero otra cosa muy distinta es admitir que quiera decidirse desde afuera lo que tiene que decidir el gobierno uruguayo en su territorio», afirmaron a LA REPUBLICA fuentes cercanas a Vázquez.

Por ello y ante los fallos favorables de varios organismos internacionales referidos a que las plantas no son contaminantes, entre ellos el del BM, el gobierno uruguayo aguarda un cambio de actitud desde la Casa Rosada.

Por otro lado, los informantes indicaron que el gabinete ministerial no tiene porqué estar comentando o analizando permanentemente los dichos que surgen desde Argentina, porque en lo que va de la semana hay una noticia por día, por ejemplo, «que levantan un muro, una chimenea o protestas por el caudal de agua del Río Uruguay o porque el puerto está funcionando sin autorización».

Por ello «no puede haber opinión, porque no tiene ninguna trascendencia y sobre ruido no se puede opinar».

Sin embargo, las fuentes gubernamentales entienden que más allá de las expresiones de los gobernantes o de los propios ambientalistas, lo que sí perjudica al Uruguay son los cortes de ruta que efectivamente le hacen un daño económico al Uruguay, y lo peor de todo es que perjudican la relación entre uruguayos y argentinos. Además mientras tal actitud persista no puede haber negociación.

 

Larrañaga respaldó a Vázquez

No todos son cuestionamientos de parte de la oposición al gobierno. El titular del Directorio del Partido Nacional, Jorge Larrañaga salió en respaldo del presidente de la República, Tabaré Vázquez frente a los dichos del mandatario argentino, Néstor Kirchner al calificarlo de «intransigente», y a su entender sus palabras «son un acto de provocación». Larrañaga adelantó que se comunicará telefónicamente o personalmente con el presidente Vázquez para darle a conocer esta posición, estimando que «el silencio es la mejor respuesta» ante Kirchner.

«Lamentablemente se trata de una nueva equivocación del presidente argentino, se trata de una provocación que a nuestro juicio bajo ningún punto de vista debería ser contestada por el gobierno de nuestro país porque hay que hacer los mayores esfuerzos para hacer transitar este conflicto por la senda del diálogo y no de la crispación», estimó Larrañaga.

«El Uruguay, a través de su gobierno, no debe contestar para no seguir tensando en el juego de las declaraciones, y en todo caso que la oposición, que tenemos un poco más de libertad, podamos sí calificar como un acto de provocación las apreciaciones del presidente argentino que no contribuyen al clima de buen relacionamiento que tiene que existir entre la Argentina y Uruguay, y que debemos obstinadamente preservar a ultranza por encima de todos los episodios que se puedan dar».

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