Cotugno reafirmó vigencia de la búsqueda de la paz
Monseñor Cotugno enfatizó que todos los derechos humanos encuentran en la paz la meta de los esfuerzos que tienden a una convivencia de todos los hombres, hacia la realización de esa dignidad consustanciada con los valores que promueven como persona humana.
Destacó que el nuevo camino para la paz es la promoción de la cultura globalizada de la solidaridad. A esta promoción de la paz en una sociedad históricamente marcada por la herida de la injusticia universalizada, hay que sumarle lo específico del mensaje evangélico, que pasa, como lo llamaba Artigas, por el «perdón y la clemencia», que no son actitudes de los débiles sino heroísmo de los mártires. En una extensa y sorpresiva ceremonia religiosa, la Iglesia Católica de Montevideo rindió homenaje a José Artigas, en nombre de su arzobispo, Nicolás Cotugno. En un altar emplazado al pie del monumento, donde ni siquiera el viento pudo apagar las velas encendidas al aire libre, el presidente de la República, Jorge Batlle, se abrazó con los prójimos en símbolo de reconciliación. Participaron de la ceremonia el intendente de Montevideo, Mariano Arana, quien fue recibido con aplausos por parte de la comunidad católica y el ministro de Industria, Sergio Abreu.
Cerca de las 20 horas, cientos de personas se acercaban a Plaza Indenpendencia a presenciar la misa. Media hora más tarde, el lugar estaba colmado y desde las ventanas de los edificios veían entrar desde la avenida 18 de Julio a monseñor Cotugno. Colegios católicos, la mayoría del clero montevideano y los obispos Del Castillo, Galimberti, Collazzi, Scarrone y el emérito Cáceres por Uruguay, más el obispo de Asunción y el auxiliar de Buenos Aires aguardaban el inicio de la ceremonia. Después que Cotugno besó la Biblia y la alzó al cielo, hizo un relato donde relacionó al prócer y su familia con la congregación católica. Explicó que el prócer oriental siguió con el legado de Jesús de amarse los unos a los otros. «Artigas hizo lo mismo al darnos una patria que se va a unir con América», destacó. Dijo que dejó un camino profético tras impulsar una cultura de la solidaridad y que en su ideario reflejó valores evangélicos en la opción por los más indefensos.
Cotugno recibió como ofrenda un caballo por parte de una persona de color, quien le obsequió también una prenda criolla. Luego soltó una paloma blanca que le entregó un matrimonio del Interior y dos descendientes de Artigas ofrecieron el «cuerpo de Cristo». A las 22 horas bajó al interior del mausoleo y bendijo los restos de nuestro prócer.
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