Sobre refugio, derechos de salud, fondo lechero, código de niñez y trabajo doméstico

En dos días, el Senado aprobó cinco grandes leyes

En la crónica publicada ayer sobre la sesión del martes, omití de manera involuntaria mencionar la aprobación de un proyecto de ley que establece los derechos de los usuarios de los servicios de salud. El informe del uru-asambleísta Alberto Cid, médico de profesión que trabajó durante mucho tiempo en la elaboración de esta norma, destacó los aspectos más relevantes del proyecto, a saber: que viene a llenar un vacío, a saldar una deuda que el país tenía consigo mismo pues determina con claridad los derechos y deberes de usuarios y pacientes; que está en consonancia con el espíritu que anima al proyectado sistema nacional de salud; que delimita y regula lo atinente a la ética médica; que humaniza la atención; y que pone fin a situaciones inicuas: elimina las actuales restricciones a la atención psiquiátrica, a las enfermedades crónicas y a la atención a los adultos mayores.

En la hora previa de ayer, el senador Lapaz expresó su sorpresa y disgusto por la omisión del P. Ejecutivo en responder los pedidos de informes solicitados por el Parlamento. Tan sólo un 45,5% de dichos pedidos de informes ha sido respondido, lo que atenta contra la tarea inherente del P. Legislativo de contralor del Ejecutivo. También se ocupó de la situación de los sordos, que en Uruguay son unos 30 mil y para los cuales sólo hay un centenar de personas capaces de actuar como intérpretes.

Margarita Percovich enfatizó en la necesidad de legislar sobre el tráfico de personas (trata de blancas y otras modalidades). Abreu recordó que se cumplen 20 años de la ronda Uruguay del Gatt y anunció la venida de Pascal Lamy, director de la OMC, para celebrar dicho aniversario. Antía expuso la preocupación de alumnos del centro de formación docente de Maldonado a propósito de la reestructura proyectada en la reforma educativa, que podría amenazar el buen funcionamiento de los centros de formación docente del interior.

Entramos al orden del día, y Lucía Topolansky informa sobre el proyecto de ley por el que se crea el Fondo Lechero y se establecen normas para su regulación. La norma –que viene aprobada por unanimidad en la Comisión– recoge la experiencia positiva de la ley anterior e introduce modificaciones que la mejoran sustancialmente. El objeto de este nuevo fondo es el de aumentar la producción lechera, extender y fomentar la actividad dando facilidades de crédito a los productores; y especialmente, propende a la solidaridad con los pequeños productores.

A continuación, Jorge Saravia aporta precisiones técnicas a propósito de la norma y afirma que se trata de una herramienta fundamental para el desarrollo de la lechería.

En nombre de la bancada nacionalista, el correntoso Gallinal anuncia que los blancos votarán afirmativamente convencidos de las bondades del proyecto; «lo hacemos con beneplácito», afirma. Realiza una larga exposición durante la cual conversan Baráibar y Lorier mientras se produce una amena charla entre Korzeniak, Mónica Xavier y Margarita Percovich. Gallinal considera que la norma se enmarca en el desarrollo de políticas anticíclicas como los fondos de ahorro y los fideicomisos. En el mismo sentido se expresan Eduardo Lorier, Da Rosa y Amaro.

Pero el tema es tan árido y las exposiciones tan plúmbeas y reiterativas, que los senadores conversan entre sí, bostezan, se ponen de pie; a mi lado tengo una colega que se ha dormido sobre su bloc de notas…

Sin embargo, aparecen no discrepancias pero sí algunos puntos que generan controversias más que nada formales. Alfie, por ejemplo, propone que no se hable de «securitización» sino de «titularización»; otros  Abreu entre ellos  empiezan a encontrar errores de redacción que pueden conducir a interpretaciones alejadas del espíritu de la norma. Felizmente, y tras arduas discusiones, se llega finalmente a subsanar las dudas y yerros y el proyecto es aprobado por unanimidad.

El segundo punto del orden del día es la discusión de otro proyecto de ley que modifica aspectos del Código de la Niñez y la Adolescencia e introduce nuevas disposiciones relativas al maltrato y a la violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes. Al igual que el martes, informa Margarita Percovich expresando que el proyecto en cuestión llena vacíos del Código constatados en su aplicación práctica. Se trata de efectivizar la protección de los derechos de menores amenazados y de garantizar la seguridad de éstos cuando deban comparecer en sede judicial para denunciar malos tratos o abusos.

Toma la palabra Abreu para decir que el P. Nacional votará «con entusiasmo» el proyecto. Sometido a votación, resulta aprobado por 24 en 24.

También por unanimidad resultó aprobado el proyecto de ley por el que se regula el trabajo doméstico. Víctor Vaillant había destacado las virtudes de dicha norma expresando que con ella se protege a un sector que hasta entonces había estado desprotegido. Es una norma que define funciones, establece pautas, determina horarios y descansos, y ampara a las trabajadoras domésticas incorporándolas a todos los beneficios de la seguridad social.

Al finalizar la sesión, Eleuterio Fernández –que preside por licencia de Rodolfo Nin– desea dejar sentada su satisfacción por la labor del Senado. «Quiero congratular al Senado», dice el senador tupamaro, por haber votado en dos días cinco grandes leyes. «Espero que la prensa, siempre dispuesta a recoger las disputas, se ocupe de este hecho». En efecto, es digno de destacar que en dos jornadas de sesiones ordinarias, el Alto Cuerpo haya aprobado por unanimidad cinco leyes de indudable trascendencia: el estatuto del refugiado, la que establece los derechos de los pacientes y usuarios del sistema de salud, la del Fondo Lechero, las modificaciones al Código de la Niñez y la Adolescencia y la que regula el trabajo doméstico.

Como ves, Ñato, cumplo con tu pedido. *

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