La SCJ evalúa cambio estratégico en seguridad, tras atentado a juzgado
El ministro de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) doctor Leslie Van Rompaey dijo que el incendio en el Juzgado de la Ciudad de la Costa «no era previsible en absoluto y nos obliga a un cambio estratégico, a otras políticas de seguridad, que además es costoso».
Van Rompaey, entrevistado ayer en Carve, sostuvo que la «gravedad del hecho» radica en que «aparentemente» tuvo lugar en horario diurno, y agregó: «Este asunto tiene gran notoriedad y trascendencia en la opinión publica, pero tampoco podemos ya concluir que se trataba de destruir determinado expediente; no lo sabemos».
«Yo no tengo la información en este momento de si, por ejemplo, existen actas que están registradas electrónicamente, lo cual significaría en una reconstrucción de una ayuda inmensa. Pero es probable que sí y que se puedan reconstruir sin recabar nuevamente las mismas declaraciones», indicó el ministro de la SCJ.
Un equipo periodístico de LA REPUBLICA visitó ayer las instalaciones de la sede judicial siniestrada, ubicada en el kilómetro 23 de la avenida Giannatassio, donde funcionan los juzgados penales letrados de 1ª instancia, de 1º y 3er. Turno.
La jueza Mariana Mota explicó ayer que por el momento se están analizando hipótesis, tras recibir el martes el informe primario de Bomberos, se espera poseer en los próximos días las pericias completas.
Según indicó la jueza, los responsables del incendio ingresaron por una puerta lateral que fue abierta, aparentemente sin forzar el candado, lo que podría indicar que los intrusos utilizaron una copia de la llave de dicho ingreso.
«En estos momentos estamos trabajando como siempre, dentro de las condiciones posibles, con luz de emergencia, con algún teléfono instalado y sin fax», relató la magistrada sobre las actuales condiciones de trabajo en el juzgado, que desde el incendio cuenta con doble vigilancia permanente: un efectivo en las oficinas y otro en el ingreso secundario utilizado por los delincuentes.
El fuego se inició en el despacho de la actuaria titular de la sede, el cual fue totalmente destruido por las llamas.
A media tarde de ayer, personal de limpieza todavía trabajaba en el lugar, lavando pisos y realizando otras tareas de reacondicionamiento.
Por otro lado, la jueza informó que el expediente por las muertes del chofer de Raincoop Edward Cal y el taxista Gerardo Rizzolo, ya fue reconstruido gracias un juego de fotocopias existentes que se preveía trasladar a otra dependencia.
Por su parte, director del departamento de investigaciones de la Jefatura de Canelones, comisario Ricardo Pérez, informó a LA REPUBLICA que su división se encuentra a la espera de nuevas directivas judiciales, y aunque reconoció que se trata de un hecho «muy grave» sostuvo que por el momento «no se puede decir que tenga vinculación con determinada causa». *
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