El FA la retiró debido a la "gravedad" de las imputaciones de Lara contra la fiscal y desactivó pronunciamiento del Senado

La venia de Guianze volvió a Comisión

Todas las sensatas declaraciones tendientes a reanudar el diálogo que se emitieron el martes de noche en el Senado se derrumbaron en la madrugada de ayer miércoles 8, cuando el senador Julio Lara lanzó duros cuestionamientos que rozaron la ética de la doctora Mirtha Guianze.

El primer punto del orden del día previsto para la sesión de ayer era el tratamiento formal del pedido de venia para designar a la mencionada funcionaria en la Fiscalía de Corte. Se trataba de una propuesta efectuada a última hora del martes por la bancada nacionalista con la intención de forzar el pronunciamiento del Cuerpo sobre el polémico asunto sabiendo de antemano que la venia sería rechazada; entendían que de ese modo se pondría fin al provisoriato y obligarían al Ejecutivo a proponer otros nombres.

Sin embargo, la oposición fue tomada de sorpresa por la intervención de Rubio en la que anunció que el pedido de venia no sería tratado en el plenario sino que pasaría a la comisión correspondiente. El senador vertientista analizó la sesión de la víspera diciendo que hubo tres momentos: la intervención del interpelante, en la que -dejando de lado acusaciones graves que el oficialismo rechaza enfáticamente- realizó un análisis jurídico y político del caso; luego la propuesta de retomar el diálogo de parte de senadores de la oposición y del oficialismo; y finalmente, el tercer momento, «triste», «grave en lo ético», que protagonizó Julio Lara al imputar casos de extrema gravedad contra la doctora Mirtha Guianze, al involucrarla en asuntos en los que habría incurrido en actos de corrupción. Explicó que la bancada había adoptado la decisión de votar por sí o por no la venia, pero que frente a las imputaciones realizadas por Lara, había resuelto pedir el pase a la Comisión de Asuntos Administrativos a los efectos de que ésta solicite el expediente en cuestión al juzgado, ya que se entiende que, de ser ciertas las acusaciones de Lara, la doctora Guianze estaría invalidada para ejercer el cargo de fiscal de Corte pero incluso debería abandonar el de fiscal penal.

A continuación, Rubio expresó su presunción de que la sede penal citaría a Lara para que éste se haga cargo de lo que sugirió, de las implicancias que insinuó y de todo cuanto sostuvo. Para el senador frentista (aclaró que estaba adelantando una opinión personal), si las acusaciones de Lara no se verificaran, éste se haría pasible de medidas correctivas previstas en la Constitución.

Como era de esperar, Penadés tomó la palabra para responder; saltó como movido por un resorte. Comenzó expresando la sorpresa que le causó la intervención de Rubio, y rechazando de plano lo que consideró la amenaza de un nuevo tribunal de la Inquisición. Sostuvo que no se agravió a nadie sino que se expusieron razones jurídicas y políticas, y advirtió enfáticamente que a los blancos nadie los corre a los ponchazos (expresión bastante recurrente entre los nacionalistas); reiteró que hasta que se regularice la situación de la Fiscalía de Corte, se sigue violando el estado de derecho.

Recordó luego que los blancos han sido agraviados y calumniados de mil maneras (incluso con falsificación de documentos), y que nunca amenazaron a nadie, y entonces, con ironía, pide que él y sus correligionarios también se puedan presentar ante ese tribunal de la Inquisición «con nuestra propia carpetita». Para Penadés, la verdadera razón de lo que considera una «chicana» es que el oficialismo quiere que la doctora Guianze se mantenga indefinidamente  e inconstitucionalmente- en el cargo. Y el anuncio de que la Justicia podría citar a su correligionario es francamente alarmante y preocupante: «podría ser un preanuncio de lo que puede venir después», afirmó con sombría vehemencia.

El rojiclavelista Vaillant pidió la palabra para ratificar y reafirmar los conceptos vertidos en la sesión anterior y dijo que si bien en ella se había debatido, al final se hizo una acusación ética: que la doctora Guianze habría tratado de incidir en una resolución judicial. Para fundamentar la decisión de pasar a comisión la solicitud de venia, dijo: «seríamos irresponsables si votáramos la venia soslayando la denuncia de corrupción realizada por Lara», en el entendido de que la bancada oficialista  aunque le consta que la oposición no dará los votos que faltan para los tres quintos- quiere votar afirmativamente el pedido de venia.

A esta altura, el oficialismo presentó la moción de pase a comisión bajo la forma de moción de orden, lo que implica que si bien admite discusión, el tiempo de exposición está acotado a cinco minutos, los oradores no pueden hacer uso de la palabra más de una vez y no deben hacer alusiones personales.

Como el lector habrá adivinado, la oposición reaccionó airadamente. El forista Aguirrezabala (suplente de Amaro) expresó que si bien es razonable que se investigue la denuncia de Lara, considera un atropello que mientras dura la investigación la doctora Guianze permanezca en el cargo.

El doctor Breccia (Espacio 609) reforzó la posición del oficialismo reiterando que se hicieron cuestionamientos éticos contra la fiscal, acusaciones e insinuaciones de inconducta que podrían caer en figuras delictivas. Dijo que había realizado investigaciones sobre las denuncias de Lara y que las mismas son falsas.

Da Rosa esperaba que en la sesión de ayer se oficializaría que la venia no tiene los votos suficientes y que una vez definida la situación, se empezaría a transitar por el camino del diálogo.

El correntoso Gallinal, por su parte, se sumó a la crítica de sus correligionarios contra Rubio por haber anunciado la eventual adopción de medidas disciplinarias, y también rechazó la moción de pase a comisión por considerarla una «moción mordaza».

Julio Lara, que hasta entonces había guardado un prudente silencio, sorprendió a todos al afirmar que ratificaba y aumentaba todo lo expresado en la sesión anterior: «yo también investigué y ratifico la denuncia de ayer».

El doctor Larrañaga volvió a anunciar con voz estentórea que la oposición no dará sus votos para la venia solicitada, a lo que los tres senadores colorados asienten enfáticamente. «El gobierno está acorralado y no tiene margen de maniobra porque hizo las cosas mal, y así se va metiendo en la senda de cometer más errores», expresó el líder aliancista. Sostuvo que el gobierno debe rever la designación y que la doctora Guianze debería  por razones de delicadeza- abandonar el cargo.

El neoespacial Michelini, con su romántica melena entrecana, explicó que el pase a comisión del pedido de venia servirá para aclarar algunos puntos y para dar tiempo a un análisis sereno de la situación. «Vamos a actuar con tranquilidad, vamos a dialogar», terminó expresando.

Antes de que se vote la moción (que se aprobó por 16 en 30), el senador Abreu leyó una carta dirigida al Presidente de la República y firmada por los catorce senadores de la oposición, en la que le comunican que no votarán la propuesta y «por tanto, la candidata carece de la posibilidad de esa venia. En consecuencia, le solicitamos que, en cumplimiento de la Constitución de la República, proceda a sustituirla en su actual encargo y abra la instancia necesaria para acordar la posibilidad de otra candidatura».

Las exhortaciones al diálogo siguen sucediéndose; pero el clima de tensión no habilita a esperar resultados inmediatos.

Veremos qué pasa. *

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