El fin de la guerra fría fue "caliente y sangriento" en América Latina, dijo el ex presidente

Sanguinetti: "Hubo guerrillas alimentadas de un lado, y golpes alimentados del otro"

Por su parte Jaime Paz Zamora, ex mandatario boliviano, propuso mecanismos de articulación política «personal» entre los distintos presidentes, porque considera que las inversiones externas en Sudamérica pueden frustrarse por la falta de entendimiento entre los distintos gobernantes.

Sanguinetti y Paz Zamora expusieron el miércoles en un salón del Hotel Sheraton sobre el tema: «El año de los cambios en América Latina», en el marco del XII Foro eurolatinoamericano de comunicación que organiza la Asociación de Periodistas Europeos (APE), la Fundación para un nuevo Periodismo Iberoamericano (Fnpi), y la Corporación Andina de Fomento (CAF). Junto a ellos participaron Mary Pili Hernández, ex viceministra venezolana para América del Norte; Adrián Bonilla, director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) de Ecuador; y el analista internacional del diario El País de España, Miguel Angel Bastenier. Sanguinetti comenzó su ponencia aseverando que el fin de la guerra fría fue «caliente y sangriento» en América Latina, porque «hubo guerrillas alimentadas de un lado, y golpes de Estado alimentados del otro».

En ese marco, acotó que «hoy no se habla de golpes militares en ningún lado, porque no hay contexto internacional para que alguien pueda dar un golpe de Estado, ya que quedaría aislado y fuera del mundo».

En otro orden, el ex mandatario dijo que por primera vez en el siglo los términos de intercambio económico «son claramente favorables» a América Latina, lo que generó una situación de «holgura», y esto está en la «maternidad de los populismos tanto de derecha como de izquierda».

Por lo cual añadió que habría que preguntarse si el continente «está aprovechando bien o no este momento de auge de la economía mundial», y si está generando las condiciones suficientes para atraer inversiones que «modifiquen» la situación en la infraestructura de las comunicaciones, la matriz energética y la educación.

Aunque considera que existe un drama, producto de «desinteligencias» que generan situaciones «absurdas», como por ejemplo, que Chile esté invirtiendo «US$ 700 millones para construir una planta de regasificación de gas licuado procedente de Indonesia cuando el gas está en la región».

Por otro lado, expresó que tanto los gobiernos de centroizquierda como de centroderecha muestran hoy «cambios sustantivos», porque si el Partido de los Trabajadores de Brasil hubiera llegado al gobierno 20 años antes «habría obrado de un modo totalmente distinto a como lo hizo, ya que en aquel momento todavía estaba en las definiciones clásicas de la izquierda: la ruptura con el FMI, el no pago de la deuda externa, y la nacionalización de la banca».

«Hoy, tanto Brasil, como Argentina y Uruguay se adelantan a pagar la deuda con sus intereses y antes de los plazos establecidos, lo que era impensable hasta hace poco tiempo y estos son progresos», dijo Sanguinetti.

 

Democracia y FFAA

Por su parte, Paz Zamora consideró que hoy en América Latina hay algo positivo sobre lo cual tanto derecha como izquierda quedan «borradas», y es que se ha optado «definitivamente por la democracia».

Aunque advirtió que una de las tareas pendientes en algunos países de matriz indígena como Ecuador, Perú, México o Guatemala es la falta de inclusión, y mientras eso no se analice a fondo «sus democracias estarán rengueando».

Según el ex mandatario boliviano, la democracia latina aún «no ha arreglado cuentas con sus Fuerzas Armadas, las cuales se replegaron, ya que todavía no se les ha fijado un nuevo rol, porque el único que conocían era al margen de la democracia».

Consideró que el proceso de reforma económica hacia el libre mercado logró exitosamente un objetivo: «que la macroeconomía debe ser manejada con criterios de racionalidad». Aseguró que hoy todos los gobiernos, incluido el del presidente boliviano Evo Morales, han manejado la macroeconomía «con los criterios de la reforma neoliberal anterior». Ante tal planteo, Sanguinetti acotó que también lo han hecho (Luiz Inácio) Lula Da Silva y (Néstor) Kirchner.

Paz Zamora prosiguió y dijo que si bien ello fue positivo en la macroeconomía, no así en la microeconomía, «donde no se generó el empleo esperado ni recursos para la educación y salud».

Por otro lado, propuso que durante la próxima Cumbre de jefes de Estado y de gobierno deberían buscarse mecanismos de «articulación política directa y personal» entre los distintos mandatarios, para lograr un entendimiento porque, de lo contrario, se corre el riesgo de perjudicar los intereses de inversión mundial en la región. «Hablar de lideratos continentales es del siglo pasado.

Es una estupidez».

 

«EEUU vendrá por nosotros»

Otro de los momentos álgidos del foro se produjo cuando hizo uso de la palabra Pili Hernández, quien desde el comienzo de su intervención puso en dudas que un cambio electoral implique necesariamente «cambios profundos en el continente».

Afirmó que los cambios se vieron a comienzo de los 80 con el fin de las dictaduras, y las incipientes democracias, y en los 90 con la crisis neoliberal que dejó «pavorosas consecuencias como la evidencia de la corrupción».

Dijo que en América Latina hay varias tareas pendientes, por lo cual debe resolverse el problema de la «inequidad, dándole salud y educación a la gente».

También apuntó a la necesidad de «profundizar la democracia», ya que por primera vez, desde la civilización griega, puede dejar de ser representativa para ser participativa. Propuso el rediseño de los recursos naturales, porque a su entender EEUU, «el imperio más grande de la historia», tiene un talón de Aquiles que es la energía, «ya que consume por día 20 millones de barriles de petróleo «.

«Si EEUU sigue con los niveles de consumo de energía actuales van a venir por nosotros por las buenas o las malas, porque América Latina es unos de los reservorios energéticos más importantes».

En ese marco discrepó con Sanguinetti -quien para ese momento ya no estaba presente en la reunión-, cuando se refirió a que después de la guerra fría ya no se promueven golpes de Estado militares. Pili Hernández contestó que «no son necesarios porque ahora EEUU llega directamente con los marines y secuestra presidentes».

También dijo que hay que profundizar en la integración, porque solamente el continente unido podrá ser fuerte. «Es casi un acto de estupidez no estar unidos». *

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