Vázquez y Kirchner, en mesas separadas
Anoche, Vázquez y Kirchner -quien arribó al Uruguay sobre el final de la tarde-, se sentaron en mesas separadas en el Edificio Independencia, durante la cena de despedida ofrecida al secretario general de ONU, Kofi Annan. Allí acudieron los mandatarios y jefes de gobierno asistentes a la Cumbre, como corolario de la jornada inaugural de la XVI Cumbre Iberoamericana.
Al cierre de esta edición, LA REPUBLICA contactó a un alto funcionario oficial quien no confirmó el encuentro entre ambos mandatarios. No obstante, se cubrió diciendo que si se hubiera producido él lo hubiera sabido. Lo que pueda ocurrir en esta jornada no fue adelantado por ningún vocero autorizado. Vázquez ya había afirmado que no habría diálogo mientras se mantuvieran los cortes. Ayer, además de corte, los piqueteros de Gualeguaychú levantaron un muro simbólico (ver página 9).
Los muros
El canciller Gargano, por su parte, manifestó sentir «pena» por el nuevo bloqueo de los puentes internacionales por parte de piqueteros argentinos. «Parece ser que estamos viviendo el tiempo de los muros, en lugar de vivir el tiempo de las aperturas», acotó el ministro uruguayo, por el accionar de los habitantes de Gualeguaychú, y el muro que el gobierno de los Estados Unidos pretende construir en la frontera con México. «Eso no ayuda», afirmó.
Más allá de lo que hablen Vázquez y Kirchner, para Gargano lo fundamental es que se produzca «diálogo, contacto, vínculo, y terminemos este problema. Parece insólito que se viva esta realidad». Gargano recordó que hace dos años que ganó las elecciones el Frente Amplio, y 20 meses que gobierna la izquierda, y reconoció que al asumir, no imaginó que se produciría una realidad de este tipo con Argentina. Sobre la posibilidad de un encuentro, Gargano aclaró «que se reúnan los presidentes y hablen no significa que se negocie». Admitió que ayer conversó con su par argentino, Jorge Taiana, sobre el tema de los cortes de ruta. «Estamos trabajando; dejen que los hechos hablen», recalcó.
El canciller se refirió a la insistencia del accionar de los piqueteros argentinos, y lo adjudicó que «hubo una fuerte manija durante un año y medio, y que luego es difícil de convencer a la gente».
Puso ejemplos de versiones que circularon en Argentina, sobre que las plantas de celulosa provocarían cáncer de piel y que su funcionamiento sería mortal para la gente. Consultado acerca de las distintas versiones sobre la participación o no del presidente venezolano, Hugo Chávez, en la Cumbre Iberoamericana, el ministro uruguayo dijo que su presencia estaba confirmada. Adjudicó las ausencias de mandatarios a situaciones electorales, como en el caso de Nicaragua, o la crisis de agotamiento del presidente de Brasil, Luiz Inácio «Lula» Da Silva.
Gargano mantuvo un encuentro bilateral con su par de Portugal, Luis Amado, donde dialogaron sobre las economías de ambos países, y la relación del Mercosur con la Comunidad Europea. *
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