Migración, muro en frontera EEUU-México y Cuba dominan Cumbre Iberoamericana

Vázquez pidió a Iberoamérica voluntad para resolver "los problemas comunes"

Un compromiso sobre migración, un comunicado especial sobre el muro entre Estados Unidos y México y el bloqueo a Cuba dominaron la jornada inaugural de la XVI Cumbre Iberoamericana, que se abrió este viernes en Montevideo.

Los cancilleres iberoamericanos aprobaron ayer un comunicado especial de rechazo al muro que Estados Unidos aprobó construir en la frontera con México, dijeron a la AFP fuentes de la Cancillería uruguaya.

«Se aprobó un comunicado especial en rechazo al muro, que fue presentado por México», dijo el diplomático uruguayo Juan José Arteaga, presidente de la comisión organizadora de la XVI Cumbre.

El comunicado especial señala: «Los jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica hacemos un firme llamado al gobierno de los Estados Unidos para que reconsidere la construcción de un muro divisorio en América».

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, autorizó la construcción de un doble muro en 1.200 kilómetros en la frontera con México, con el argumento de hacer «más seguras las fronteras» de su país.

Asimismo, los ministros aprobaron varios comunicados especiales, entre ellos uno que pide «poner fin al bloqueo contra Cuba», en referencia al embargo estadounidense contra la isla caribeña impuesto en 1962.

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Los acuerdos alcanzados serán ratificados en esta jornada por los mandatarios en dos sucesivas reuniones plenarias.

Sobre los procesos migratorios, Vázquez dijo que Uruguay se ha caracterizado por «ofrecer su solidaridad», pero también remarcó que la ha recibido de otros países y en tal sentido subrayó que «basta mirar aquí cerca nomás, en la República Argentina, donde más de 300 mil uruguayos han recibido un respaldo invalorable del hermano pueblo argentino».

El presidente de la República, Tabaré Vázquez, fue el último de los cuatro oradores que inauguraron la XVI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado, acto que se desarrolló en el Teatro Solís. Al hacer uso de la palabra, el primer mandatario se refirió al fenómeno de la migración, tema central y excluyente de la reunión.

En tal sentido, Vázquez dijo que «nadie emigra alegremente o por deporte» de su país y expresó su deseo de que al finalizar la cumbre se logre «un compromiso que no sólo apunte a gobernar el complejo fenómeno migratorio, sino que también coadyuve al desarrollo».

El Presidente de la República admitió que «la única forma de realizar adecuadamente la tarea planteada es abordarla con conciencia, pasión, convicción, compromiso y voluntad».

En su discurso, Vázquez recordó que «muchos de nosotros somos hijos de inmigrantes que llegaron a este pequeño gran país trayendo como único equipaje sus sueños modestos y sus deseos firmes de hacerlos realidad», y agregó que «no pocos tienen, a su vez, hijos que emigraron para buscar en otras tierras lo que en las suyas no encontraron».

En ese contexto, el Presidente de la República remarcó: «Bueno es decirlo en esta ocasión, en materia de migración Uruguay ha ofrecido, pero también ha recibido solidaridad. De ello nos sentimos tan sanamente orgullosos como profundamente agradecidos. Basta mirar aquí cerca nomás, en la República Argentina, donde más de 300 mil uruguayos han recibido un respaldo invalorable del hermano pueblo argentino».

Vázquez también reconoció como un paradigma de los procesos migratorios, y lo calificó como un «caso emblemático», al presidente de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), Enrique Iglesias, «un uruguayo nacido en Asturias que ahora es un auténtico patrimonio iberoamericano».

El primer mandatario sostuvo que los iberoamericanos «heredamos un pasado que no elegimos, pero cuyo legado asumimos», y en tal sentido señaló que «nos une la necesidad y la posibilidad de construir un futuro mejor desde el presente».

En consecuencia, Vázquez dijo que «la reunión que hoy se inició es una buena oportunidad para demostrar una actitud que acreciente el potencial de esta comunidad iberoamericana que más que integrar, somos».

En su alocución, Vázquez citó un pasaje de una canción de Atahualpa Yupanqui que dice que «el hombre es paisaje que anda». En tal sentido señaló que «los procesos migratorios también son paisajes de la vida de una persona, como así también sus aspiraciones, sus necesidades, sus derechos, sus alegrías y sus tristezas, sus grandezas y miserias, sus luces y sombras, y todo eso que hace que la vida del ser humano sea por cierto mucho más que una travesía biológica».

En ese contexto, Vázquez dijo que, a su juicio, «la construcción de una comunidad iberoamericana sobre bases firmes y duraderas exige abordar aquellos temas de importancias sustantivas para que la misma sea efectivamente una comunidad y funcione como tal».

El Presidente sostuvo que «no es un asunto sencillo abordar el tema de las migraciones y el desarrollo, pero ignorarlo sería irresponsable. La realidad es como es y de nada sirve rechazarla por principios, aceptarla por resignación o eludirla». Sin embargo, señaló que confía en el buen resultado que la cumbre arroje sobre esta materia.

Vázquez subrayó que sabe de los esfuerzos que la Segib y la totalidad de las delegaciones han realizado para encarar el problema planteado «sin caer en reproches o en el voluntarismo inocuo».

Además reconoció «la convicción y el empeño con que se ha trabajado en la articulación de un compromiso que contemple los derechos, los deberes y la corresponsabilidad de todos. Un compromiso que todos, tanto los países de salida como los receptores, podamos suscribir y cumplir porque en este aún joven siglo XXI, todavía hay viejas utopías que es necesario y posible hacer realidad», sentenció Vázquez.

 

Uruguay fue acogedor con los españoles

Por su parte, el Rey de España, Juan Carlos de Borbón, elogió la generosa hospitalidad y el éxito de la organización de la Cumbre, remarcando la belleza de Montevideo y recordando que esta tierra fue en su momento «acogedora y amable» con todos los españoles. Planteó la importancia de participar activamente en la consolidación del Espacio Iberoamericano y apostó a que en un futuro estos encuentros perciban más las necesidades de los pueblos. Participar activamente en la consolidación del Espacio Iberoamericano, apoyar valores y principios de igualdad, libertad, respeto por los derechos humanos y la defensa de la democracia, así como respetar los principios de la Carta de la Organización de Naciones Unidas, son los logros a concretar en esta Cumbre, teniendo en cuenta que en ella se aúnan las esperanzas de los pueblos, explicó ayer el Rey de España. Dijo que tras 16 años de cumbres, en cada edición se adelanta un paso más en la composición iberoamericana, y apostó a que en el futuro el sistema de estos encuentros iberoamericanos perciba más las necesidades de los pueblos, en un marco donde cada vez se atiendan más las diferentes nacionalidades.

«En la primera declaración de Guadalajara se refleja nuestra voluntad de participar de manera activa en la comunidad internacional. Es que lo que podemos hacer aisladamente se multiplica claramente si lo hacemos de manera coordinada y conjunta», sostuvo Juan Carlos de Borbón.

El tema de este Encuentro -la migración- acompaña el devenir de la humanidad, y es un elemento relevante en el proyecto de formación histórica de la misma, por ello es importante abordarlo con rigor, teniendo en cuenta las necesidades de los países de origen y de los receptores, señaló el Rey.

En ese sentido, Juan Carlos de Borbón resaltó que España siempre buscó participar de manera activa en la consolidación del Espac
io Iberoamericano, apoyando los valores y principios de igualdad y libertad, el respeto a los derechos humanos, la defensa a la democracia y los principios de la Carta de la ONU.

También marcó la voluntad de luchar contra el terrorismo, el tráfico de personas, y asumió el compromiso de su país de luchar contra la pobreza extrema, explicando que desde hace años apoya a varios países latinoamericanos en esta situación.

«Constituimos una de las grandes comunidades políticas y demográficas, económicas y culturales del siglo XXI, dotada de dos de las lenguas de mayor importancia e indudable vitalidad en el mundo. Podemos multiplicar nuestros esfuerzos para defensa de nuestros valores así como de nuestros legítimos intereses», dijo.

Finalmente, abogó porque se utilice la fuerza de la Comunidad para promover los valores que unen a los pueblos: «Hago votos por el éxito de esta Cumbre que aúna esperanzas en los pueblos Iberoamericanos», expresó el Rey Juan Carlos.

 

Iglesias: promover los derechos humanos

«Si queremos construir una verdadera Comunidad Iberoamericana tenemos que basarla en los valores compartidos de nuestras culturas y de nuestro mestizaje, en los crecientes intereses económicos y sociales, en una visión compartida de la democracia y en un respeto activo por la promoción y la protección de los derechos humanos», dijo Enrique Iglesias, quien realizó un balance del primer año de gestión de la Secretaría General Iberoamericana.

Tras un año de trabajo manifestó estar convencido de que «existe en Iberoamérica un espacio para una fructífera dimensión de concertación política y de cooperación que privilegie el desarrollo, la justicia y la paz». Recordó que el tema central de esta Cumbre es la «relación entre migración y desarrollo y dijo que la misma es un componente esencial del Espacio Iberoamericano, porque es parte de nuestra identidad». Sostuvo que migrar forma parte del proyecto de vida de las personas que desean progresar y alcanzar sus metas como seres humanos, es por ello que «resulta esencial respetar la dignidad y los derechos humanos de los migrantes, con particular atención a los grupos vulnerables de la sociedad como son los niños, mujeres, indígenas y personas discapacitadas». El secretario general iberoamericano aseguró que la «prioridad estratégica es el ordenamiento de los flujos entre los países de tráfico, tránsito y destino. El tratamiento integral debe conducirnos a políticas de migración creíbles, que contribuyan a proteger vidas humanas y a preservar su dignidad». Iglesias dijo que Iberoamérica conforma uno de los espacios internacionales con mayor potencialidad y afinidad, por ello lo importante es lograr una consideración de las migraciones como un bien común. «Es posible construir una sociedad mejor, más justa, más segura. El desarrollo verdadero afianza sus raíces en la historia y la cultura de los pueblos, que es capaz de aceptar la diversidad y hacer las paces con su propia identidad», manifestó el secretario de Segib. En ese sentido, «el reto es conseguir sociedades integradoras, que valoren las diferencias para que los pueblos alcancen un nivel de igualdad en el ejercicio de los derechos humanos, para que todos los ciudadanos tengan oportunidades de acceder al desarrollo económico y social».

Aprovechar ventajas de

las migraciones

 

El secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Kofi Annan, afirmó que la iniquidad y la pobreza son «desafíos persistentes» en América Latina, región que muestra «el mayor grado de desigualdad» en términos de la distribución del ingreso. En su discurso, se refirió principalmente al problema migratorio, que es el asunto principal de la cumbre, y recordó que sólo en 2005 América Latina y el Caribe generaron el 13% de los emigrantes de todo el mundo, con 26 millones de personas.

Sobre esa base, sugirió que los gobiernos de los países de origen y de destino deben encontrar y aprovechar las ventajas que las migraciones suponen para el desarrollo. Mencionó la reducción de los costes e impedimentos de las remesas como una posible medida para mejorar los beneficios de este flujo constante de dinero en las economías regionales.

Los gobernantes de América Latina tienen grandes desafíos por delante, pues esta región tiene el «grado de desigualdad más alto del mundo», declaró en la inauguración de la XVI Cumbre Iberoamericana en Montevideo. *

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