Iglesias instó a resolver los déficits sociales para consolidar democracia
Iglesias tuvo a su cargo la apertura del II Encuentro Empresarial Iberoamericano, denominado «Consolidar la Bonanza Económica», que comenzó ayer en el Hotel Conrad de Punta del Este con la presencia de alrededor de 180 empresarios iberoamericanos.
La jornada de apertura también estuvo a cargo del ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori; el presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), Washington Burghi; el presidente de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay, Julio Lacarte Muró; el presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) Fernando Mattos; el presidente de la Cámara Mercantil de Productos del País, Ricardo Seizer; el vicepresidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) Arturo Gil; y el presidente de la Cámara de Producción y Comercio de Chile, Hernán Somerville.
Iglesias destacó la enorme cantidad de encuentros, foros y debates sobre distintos temas que se realizan entre cada una de las cumbres de presidentes, que demuestran que «a nivel iberoamericano hay una enorme capacidad de hacer cosas juntos, que importa destacar y fortalecer».
En este sentido, destacó distintas reuniones en las que se analizaron temas como el clima de negocios en América Latina, profundización del crédito, el problema de la energía y el fomento de las inversiones.
«De manera tal que esta comunidad iberoamericana, que es un conjunto de valores, de principios, lenguas y culturas, tiene también en los intereses compartidos un puntal importante», subrayó.
«En esta ocasión el tema que nos convoca es cómo preservar la bonanza económica que estamos viviendo. Todos conocen que en los últimos cuatro años tenemos un crecimiento que supera el 4%, casi 18% acumulado, que en los últimos 25 años se dio en una sola oportunidad un período como este», indicó.
«Por tanto, tenemos una perspectiva hacia adelante que, obviamente, está condicionada por lo que pase en el mundo, pero también importa mucho lo que se hace desde adentro. Por eso la pregunta a este panel sobre qué tienen que hacer los gobiernos para que esta bonanza perdure y se proyecte en el tiempo hacia distintos objetivos, y en segundo lugar qué pueden hacer los representantes del sector privado».
«Unanimidad saludable»
Iglesias dijo que «es cierto que la bonanza actual tiene un componente externo, con un período especial en cuanto a las materias primas y con un período muy bajo en cuanto a las tasas de interés. Los capitales han empezado a retornar a América y hay una coyuntura internacional importante, que de alguna forma está detrás de esa bonanza».
«También tenemos factores internos, por ejemplo, en América Latina existe hoy una capacidad de gobernar la macroeconomía que no habíamos conocido históricamente. Hemos aprendido que hay que manejarse con respeto a las disciplinas fiscales, que hay que manejar con ortodoxia las políticas monetarias, que tenemos que tener flexibilidad en las políticas cambiarias, que tenemos que invertir en elementos fundamentales para asentar el crecimiento como la infraestructura y que tenemos que manejar la economía abierta al mundo», sostuvo.
«Hoy todo ese tipo de cosas van más allá de la alternancia de los gobiernos. Es importante que gobiernos en su alternancia, con distintas orientaciones filosóficas, tienen una unanimidad saludable en cuanto a la buena administración de la macroeconomía», afirmó.
Sin embargo, dijo que «ciertamente también hay nubes en el horizonte y las vemos con preocupación». En este sentido, se preguntó qué puede pasar con la economía internacional y también interrogó sobre qué cosas hay que hacer desde adentro de las economías, para que esta bonanza se consolide y el crecimiento se haga más fuerte «para que podamos comenzar a resolver los temas sociales».
«Creo que tenemos una excepcional coyuntura, que podría dar lugar a un paso importante para la economía en su conjunto, a pesar de la diferencia entre los países».
«Pero la coyuntura actual tiene tres puntales que no habíamos conocido en el pasado. En primer lugar, la coyuntura internacional favorable, aunque su duración no depende estrictamente de nosotros. En segundo lugar, la mayor capacidad de gobernar la macroeconomía; y tercero, que tenemos una dinámica en el sector privado que tampoco habíamos conocido». «Eso da un período excepcional, que nos dice que podemos crecer mucho más.
Porque es cierto que América Latina ha crecido, pero lo ha hecho menos que Africa y también menos que el promedio de los países asiáticos». *
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