Se instaló estricto sistema de seguridad en la Ciudad Vieja
Pasado el mediodía, comenzó el trabajo de vallado, que comprende la avenida 18 de Julio hasta el cruce con Río Branco, donde se mantiene una exclusión primaria, y desde ese punto hasta la Plaza Independencia, que se mantiene absolutamente rodeada por una cadena de vallas amarillas, que impide acceder a la Peatonal Sarandí.
Un equipo periodístico de LA REPUBLICA recorrió durante la tarde de ayer toda la zona, donde todavía se ultimaban los detalles de limpieza y seguridad del entorno de la plaza, que bajo ningún concepto podía ser transitada. Solamente se permitía el pasaje de peatones por fuera del perímetro dispuesto del sector contrario al Hotel Radisson.
Más allá de la restricción en la plaza que homenajea a José Gervasio Artigas, la zona evidenciaba una importante disminución en el tránsito de personas, entre otras cosas producto del feriado del Día de los Difuntos. Según dijeron porteros y personal de edificios cercanos al Palacio Salvo, fueron muchas las personas que, tomando en cuenta el fin de semana largo, optaron por viajar al interior.
Ya sobre las 17.00 horas, la disposición fue contundente: «No se puede circular ni por la plaza ni por la peatonal Sarandí. Por favor retírense», dijo un oficial, mientras señalaba la salida dispuesta casi frente al Teatro Solís. El movimiento era casi nulo; la mayoría de los comercios cerrados, no hubo operativa bancaria, solamente se apreciaba el ir y venir de vecinos de la zona y las recorridas que realizaban algunas delegaciones de periodistas extranjeros.
Los mandatarios que arribaron a Uruguay ayer constituyeron las primeras llegadas de delegaciones oficiales para la Cumbre. Con motivo del traslado de los visitantes desde el Aeropuerto de Carrasco al Hotel Radisson, en un predio ubicado atrás del inconcluso Palacio de Justicia -que se convertirá en la sede del gobierno nacional- aguardaba órdenes cerca de una decena de patrulleros, y otros tantos autos de organismos oficiales -Cancillería, Ministerio de Transporte, Ministerio del Interior, OSE, Intendencia de Montevideo, entre otros-, que estaban allí dispuestos a la espera de cumplir con el traslado y escolta de las delegaciones que llegaban a Carrasco.
Bomberos, policías y helicópteros
Ubicados sobre la calle Camacuá, casi Ciudadela, hacían guardia dos autobombas de la Dirección Nacional de Bomberos, que aguardaban alerta ante cualquier eventualidad. En ese punto, junto a los dos camiones y nueve oficiales, también se encontraba alerta un camión cisterna de OSE. Bomberos dispuso además una central en el Hotel Radisson y otras cinco en diversos puntos de la Ciudad Vieja.
A pocos metros de la ubicación de los bomberos, pero ya sobre la Plaza España se ubicaban tres carpas militares que alojarán a los efectivos que tendrán a su cargo la escolta de los mandatarios a los diversos puntos, así como también el control de los desvíos dispuestos en las calles. Junto a las carpas, dispuestas en línea, lucían flamantes las 30 motos marca Honda compradas a España que se utilizarán en los operativos.
También a muy pocos metros de distancia, pero esta vez sobre la explanada del Templo Inglés, se ubicaban dos helicópteros -uno de ellos el que utiliza el presidente Vázquez-, que sobre las 18 horas se convirtieron en la atracción de la gente que circulaba por el lugar y en el motivo de preguntas de los niños -y otros no tanto- que los pilotos contestaban con total amabilidad.
Según explicó a LA REPUBLICA el jefe de Relaciones Públicas de la Fuerza Aérea, el coronel José Luis Viñoly, los helicópteros cumplirán tareas de apoyo aéreo a la vigilancia del evento, en tanto uno de ellos se dispondrá para un eventual traslado aeromédico de alguna de las autoridades. Todas estas aeronaves serán piloteados por personal de la Fuerza Aérea, y su tripulación variará de la función que cumpla cada uno. *
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