Detuvieron en Buenos Aires al represor prófugo Eduardo Ruffo, ex jefe en Orletti
El represor argentino Eduardo Alfredo Ruffo, mano derecha de Aníbal Gordon en el centro clandestino de detención «Automotores Orletti», donde decenas de uruguayos fueron torturados, desaparecidos o asesinados en los años setenta, fue detenido esta semana en Argentina por agentes de Interpol luego de permanecer tres años prófugo.
Eduardo Ruffo, alias «Zapato», era requerido desde 2003 por el juez federal Daniel Rafecas, quien lo acusó –en el marco de su indagación sobre los «pozos de tortura» en la coordinación represiva de las dictaduras de la región, conocida como Plan Cóndor–, de la privación ilegal de libertad y aplicación de torturas a más de 30 personas.
El principal comandante de la banda de Gordon pertenecía a un grupo de agentes del Servicio de Información del Estado (SIDE), que habían participado de los operativos de la «Alianza Anticomunista Argentina» (Triple A) bajo la tutela de José López Rega durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón.
Luego del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, Ruffo recibió la orden de abrir una «cueva» para las actividades de la banda de Gordon, y fue quien firmó el contrato de arrendamiento del taller de automóviles ubicado en la calle Venancio Flores del barrio La Floresta, donde se centraría la represión y se realizarían secuestros extorsivos.
«Automotores Orletti» fue cerrado en noviembre de 1976, luego de que dos detenidos lograran escapar. Ruffo pasó a trabajar en 1978 en la empresa de seguridad «Magíster», pero sería reintegrado a la SIDE en el gobierno de Carlos Saúl Menem.
El libro «SIDE La Argentina Secreta», del periodista Gerardo Young, cuenta que Ruffo había ingresado a la SIDE en 1968 y se destacaba por sus «penetraciones tácticas»: «la práctica de meterse en casas ajenas, revolver, robar y volver a ordenarlo todo para no dejar una sola huella de su paso».
En 1985 Ruffo fue condenado a seis años de prisión por la falsificación de identidad de la menor Carla Rutilo Artés de quien se había apropiado. Carla era hija del uruguayo Enrique Lucas López y de la argentina Graciela Rutilo Artés. Lucas López desapareció en Bolivia, su esposa e hija fueron trasladadas a Orletti. Graciela continúa desaparecida.
Ruffo también es señalado por un testimonio del fallecido sindicalista Washington «Perro» Pérez, como uno de los negociadores del intento de extorsión al Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) de dos millones de dólares luego del secuestro del dirigente gráfico Gerardo Gatti el 9 de junio de 1976.
En la causa que instruye el juez Rafecas y por la que el martes fue detenido Ruffo (60 años), también se encuentran encarcelados el coronel Ruben Visuara, el vicecomodoro Néstor Guillamondegui, el general Eduardo Rodolfo Cabanillas y los ex agentes Honorio Martínez Ruiz y Raúl Guglielminetti.
En el caso judicial, en el que está actuando el juez subrrogante Julián Ercolini, también se ha pedido la extradición de los militares y policías uruguayos Manuel Cordero, José Nino Gavazzo, Jorge Silveira, José Arab, Gilberto Vázquez, Luis Maurente, José Sande Lima y Ricardo Medina, quienes fueron procesados por la justicia uruguaya.
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