Lacalle compartió "la justicia del reclamo de los transportistas"

Sanguinetti denunció una campaña de difamación y conspiración a su partido

Para el ex presidente Lacalle, el país está ingresando en un campo de «violencia verbal, que ya la vimos» y que «es el prolegómeno de otras formas de enfrentamientos que no queremos volver a ver».

Calificó de «conservadurismo antiguo» la retórica de lucha de clases planteada en los últimos días por algunos dirigentes del PIT-CNT porque «son pautas superadas en el país y en todo el mundo y no pueden pasar más allá de una opinión filosófica. No sería bueno que prosperen como posicionamiento».

En diálogo con LA REPUBLICA, Lacalle consideró que la esencialidad resuelta por esta administración en medio del «lock out» patronal de los transportistas de carga «devela un doble criterio preocupante». A su entender, el gobierno debería haber recurrido a la medida cuando también estaba en peligro el suministro de leche en el país.

Entendió que es desde el propio Poder Ejecutivo que se están violando los fundamentos constitucionales y que el documento dado a conocer la semana pasada desde el Directorio del Partido Nacional objetando la designación de la fiscal Mirtha Guianze como fiscal de Corte «se quedó corto».

El ex presidente blanco no objetó la legalidad de la resolución de esencialidad resuelta hace 24 horas por el Poder Ejecutivo, aunque sí hizo hincapié en la oportunidad de la misma. «Siento que es legítima la actividad gremial y comparto la justicia del reclamo de los transportistas pero digo ¿por qué no se aplicó la esencialidad cuando corría peligro el abastecimiento de leche?», se preguntó.

Dijo no compartir la visión esgrimida desde tiendas del Partido Colorado en el sentido de que la democracia «está en peligro».

«No coloquemos más leña al fuego. La democracia hay que cuidarla y eso implica cumplir la Constitución», destacó.

 

Gobierno «desbordado»

Para el ex presidente Julio María Sanguinetti, el gobierno «está desbordado» y «ha venido cometiendo numerosos errores». Acusó al propio Poder Ejecutivo de generar falsas conjuras políticas «para acallar las críticas de quienes hemos estado denunciando la inconstitucionalidad (en la designación de la Fiscalía de Corte), las irregularidades políticas en la Intendencia Municipal de Maldonado, el fracaso en el debate educativo, por lo que no es extraño que ahora lancen una campaña de difamación y de conspiración en la que supuestamente estamos todos y en particular nosotros».

Hablando en su carácter de secretario general del Partido Colorado, Sanguinetti calificó de «fantasías irresponsables» las teorías de crisis supuestamente generadas desde filas militares y coloradas que a la postre determinaron la destitución del general Carlos Díaz de la comandancia del Ejército.

«Los que han sido conspiradores toda la vida, creen que todo el mundo es conspirador», indicó Sanguinetti aludiendo a las manifestaciones hechas tanto por el ministro de Ganadería José Mujica como por el subsecretario de Defensa Nacional José Bayardi, que entienden que operadores militares y políticos le tendieron una trampa al general Díaz para que fuera destituido.

«Las cosas son como son. Simplemente nos invitaron a nosotros como luego iban a invitar a los blancos», dijo Sanguinetti en referencia a la reunión mantenida con el militar.

 

Larrañaga desmiente invitación de Díaz

El presidente del Directorio del Partido Nacional, el senador Jorge Larrañaga, aseguró a LA REPUBLICA que su partido no había sido invitado a una supuesta reunión con la comandancia del Ejército.

No obstante confirmó sí que días antes de procederse a la extradición de los militares uruguayos a Chile por el caso Berríos, el entonces comandante en jefe del Ejército general Carlos Díaz «nos invitó a una reunión en las mismas dependencias del Ejército, y allí sí fuimos».

Esa reunión, que no trascendió a la prensa a diferencia de la mantenida la semana pasada con los colorados Sanguinetti y Yamandú Fau, el propio Larrañaga ignora si estaba autorizada por el Ministerio de Defensa o si por lo menos, la jerarquía estaba enterada.

Larrañaga también descartó la tesis de conspiración opositora y desacreditó a las autoridades del gobierno que la han esgrimido. «La ministra (de Defensa Nacional, Azucena) Berrutti dijo que el general Díaz había caído en la trampa de los enemigos. ¿Quién es el enemigo? ¿Somos nosotros?» se preguntó el presidente del Directorio blanco. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje