El gobierno explicó la designación de Rosales en jefatura del Ejército
El otro factor que incluyó, indicó Bayardi, es que, además, formaba parte del equipo de trabajo del teniente general, Carlos Díaz, destituido el jueves pasado luego de reunirse con dirigentes políticos del Partido Colorado.
Díaz participó una semana atrás de una reunión con el ex presidente y actual senador colorado, Julio María Sanguinetti, y con el ex ministro de Defensa, Yamandú Fau. La información fue publicada por el semanario Búsqueda y el Ejecutivo decidió relevar a Díaz de su cargo como jefe del Ejército por no haber comunicado al mando superior sobre el encuentro.
Por su parte, el general Manuel Saavedra, quien había quedado a cargo del despacho de Comandancia en reemplazo del destituido Díaz, pidió ayer pase a retiro. No se descarta que otros generales sigan el mismo camino. En ese sentido, se mencionó a Héctor Islas y, en menor medida, a Pedro Barneix.
Bayardi expresó en la víspera, luego de reunirse con la Comisión de Defensa de Diputados, que se nombró a Rosales «porque se ha optado entre quienes van a tener más tiempo de permanencia». Añadió que Rosales se desempeñó como jefe del Estado Mayor del Ejército, del comandante Díaz y su designación es para «colmar las expectativas de continuidad en la gestión».
El subsecretario de Defensa recordó que «cuando se designó a Díaz en sustitución de Angel Bertolotti, quien pasaba a retiro, se optó por un comandante que estaba casi al final de la lista de quienes se encontraban en actividad y, precisamente, el objetivo era darle continuidad a un proceso». Añadió que «si el gobierno tiene diferencias en la gestión, entonces tiene que proceder a relevar a quien está a cargo de la misma, porque ella es responsabilidad política».
Pero Bayardi afirmó que el relevó de Díaz fue «exclusivamente por no comunicar que participaría de una reunión con líderes políticos del Partido Colorado». Sin embargo, aseguró que «el gobierno tiene el mejor concepto de Díaz por lo que fue su aporte en estos 8 meses».
«La reunión de Díaz con Sanguinetti y Fau que se realizó entre las 8.30 y 11.00 horas del pasado miércoles 18 no había sido puesta en conocimiento del mando superior, ni del Presidente ni de la ministra de Defensa, Azucena Berrutti, ello trascendió en un semanario», cuestionó Bayardi. Remarcó que el «error» fue no haber comunicado dicho encuentro.
No obstante, dijo que no se puede cuestionar el objetivo de esa reunión ya que Díaz y los generales invitados Pedro Aguerre y Miguel Dalmao aseguraron que el encuentro fue para «tratar de sumar, construir y procesar distintos puntos de vista». Por lo cual desestimó que desde el gobierno pueda haber sido visto como «peligroso».
Bayardi dijo que cuando el Ejecutivo habla de «enemigos» tiene que pensar que es posible que alguien pudiera no estar satisfecho con que Díaz estuviera dentro del Ejército, y por ello quizás avisó a un medio de prensa acerca de que esa reunión se iba a realizar. «No hace falta ser muy perspicaz».
En tal sentido, acotó que es lógico pensar que figuras como Sanguinetti y Fau saben que para reunirse con un comandante deben existir autorizaciones de los mandos superiores.
Al ser consultado sobre si a Díaz lo pudo haber «traicionado» alguien desde las propias Fuerzas Armadas dijo que «no tienen los elementos de prueba suficiente».
Si bien Sanguinetti dijo que fue invitado por Díaz, de todas maneras Bayardi recordó que fue el propio legislador colorado quien anteriormente le había planteado al comandante la posibilidad de llevar adelante el encuentro. «En definitiva, quién motivó la reunión será un tema para verse», aseguró. *
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