Unas 74 mil personas eligieron concejales y obras para los barrios
A las 11.05 horas llegó ayer el intendente Ricardo Ehrlich a la Casa de Galicia (18 de Julio 1471) para depositar sus votos en la urna. Los pocos minutos que permaneció en el cuarto secreto dejaron entrever que el jefe comunal ya tenía en mente a sus candidatos preferidos, al igual que el proyecto a votar. «Hay muchas propuestas para esta zona (Cordón Norte) y el centro, muchos proyectos viales, apoyo a iniciativas culturales, mejora de bibliotecas y una iniciativa muy interesante para ir adaptando la ciudad a los discapacitados mediante rebajes de cordón. Son todas interesantes», detalló Ehrlich después de dejar su voto en el circuito 0217, donde en dos horas habían sufragado sólo nueve personas.
En el Ateneo de Montevideo (Plaza Cagancha) había una convocatoria similar. Minutos antes de las 12.00 horas se habían acercado a votar 12 personas. Las dos fiscales de esa mesa relacionaron la baja convocatoria con la avanzada edad de los habitantes de la zona y el perfil comercial que presenta. «Vengo a defender lo que quiero», dijo Ivonne Rodríguez después de participar de las elecciones municipales no obligatorias. El silencio que había ayer por la mañana en el Ateneo era interrumpido sólo cuando un candidato a concejal por la zona 1 (subzona Centro) se hacía propaganda desde la puerta del lugar.
«Votá a Luis Bascou. Porque hay mucho que cambiar», reza el volante que entregaba a quienes se acercaban a sufragar. Con una foto suya tomando mate, el candidato debutante en elecciones a concejales detallaba su plan de acción en el barrio: «Hay que solucionar el problema de la gente que duerme en la calle, reparar veredas y mejorar la limpieza de la zona», dijo ayer a LA REPUBLICA.
Más movimiento
En Pocitos (zona 5) el movimiento era mayor. A las 12.30 horas habían votado cerca de 80 personas entre las dos mesas ubicadas en el Colegio Alemán (Soca 1356). Gabriel Retamoso, de 68 años, no dudó en participar de las elecciones. «Votar es gobernar, es una expresión democrática que no se debe perder porque toda la vida prefiero el peor gobierno civil que la mejor dictadura». Doménica T., de 26 años, fue una de las pocas jóvenes que hasta ese momento se había acercado a votar. La mujer no sólo decidió sufragar por la «conciencia cívica» sino además porque su padre presentó uno de los proyectos que figuraba en la planilla de votación. «Hay muchas cosas por hacer en el barrio pero yo elegí la propuesta de mejoras en el Parque Batlle».
Willan Masdeu, del Departamento de Descentralización, precisó ayer que en la zona 10 habían votado unas 400 personas en una sola mesa, aunque reconoció que esa respuesta no se vio en todas las zonas de Montevideo.
Antes de conocer los números preliminares, el intendente sostuvo que «se vio mucho entusiasmo» y manifestó que la elección será «una forma de evaluar cómo seguimos con el Presupuesto Participativo, aunque creemos que la ciudadanía lo ha tomado como suyo». El jefe comunal agregó: «Si la propuesta es exitosa nos va a llevar a profundizar esta iniciativa porque constituye una herramienta de gestión para atender en forma más rápida una serie de urgencias de los vecinos, y por otra parte, se trata de una herramienta que en manos de los vecinos puede aumentar y calificar la participación». *
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