El desafío del FA: superar en noviembre los 200 mil votos de las internas de 2004
Con el alivio de haber resuelto a su favor dos temas como el TLC con Estados Unidos y el contenido de la reforma tributaria, cosa que de lo contrario les iba a demandar a sus defensores un esfuerzo extraordinario, los sectores que conforman el partido del gobierno nacional medirán sus adhesiones militantes en poco menos de un mes, en una contienda electoral que de antemano no promete mucho, por lo menos, en cuestiones de creatividad y propaganda electoral.
Como si se hubieran puesto de acuerdo a priori, todos los partidos y movimientos que conforman el frenteamplismo recurrirán a resaltar «los logros obtenidos por el gobierno en estos meses de gestión», como idea fuerza de cada una de sus respectivas campañas propagandísticas. Salvo el 26 de Marzo que acude a los comicios en alianza con la Corriente de Izquierda y que como se preveía hará una campaña crítica al gobierno, el concepto electoral de todos los demás girará en los mismos temas. Aunque existen sin embargo algunas tenues pinceladas de diferenciación política que servirán al fin y al cabo para justificar la contienda electoral.
La caja chica
El Frente Amplio, como partido, erogará 50 mil dólares para financiar toda la elección, y todos concuerdan que no es un monto importante para una elección. En esa cifra están incluidos los gastos de seguridad, folletería institucional, traslados, alquileres de equipos y poco más para ser volcado en propaganda política en algunos de los medios de comunicación masivos.
Los partidos y movimientos que en su mayoría prefirieron ocultar cuánto gastarán en cada una de sus campañas, se pudo saber -a pesar de ellos- que la inversión en la materia rondará los 20 mil dólares.
Algunos más, otros menos
Los recursos económicos provienen fundamentalmente de los aportes que los legisladores y ministros hacen a sus sectores. Aunque también hay casos en los que se reciben donaciones extraorgánicas partidarias pero que son los menos.
No existe tampoco -como en otras oportunidades- una planificación estratégica de medios en la inmensa mayoría, de manera de ir invirtiendo el dinero de la forma más rentable.
Donde más se apuesta a gastar es en folletería, en pintura para muros y en traslado de dirigentes hacia el interior.
Los partidos y movimientos del Frente Amplio no van a recurrir en esta instancia al apoyo profesional de creativos publicitarios ni de planificación de medios de agencias. Asamblea Uruguay con Escenario, la Vertiente Artiguista y el Nuevo Espacio con Cuatro Ojos son los únicos que son asistidos por profesionales publicitarios.
«El cambio» como concepto
El Frente Amplio insistirá con que «cambia, todo cambia», recurso creativo usado en la pasada elección nacional. Aunque no es una apelación exclusiva de la izquierda (el Partido Colorado lo usó en 1984 con «el cambio en paz»), en estas internas la palabra «cambio» sobrevolará en casi todas las campañas.
«Somos gobierno para cambiar», asegura la Lista 77. «Profundizá el cambio», grita el MPP. «Unidad y cambios», recomienda la 1001. Y haciendo un esfuerzo imaginativo, el 26 de Marzo también deja constancia de los cambios: «no se entrega ni se va» dirá su eslogan. Es decir, no cambia en su estrategia para con el gobierno.
Pero este histórico movimiento frentista no será el único que tendrá una campaña electoral fundada en la crítica hacia el gobierno. Claro que con menos contundencia, la Alianza Progresista cuestionará a algunos partidos y movimientos del FA que en temas relevantes han marcado su matiz con el gobierno.
Las campañas
La lista 738 del vicepresidente Nin Novoa dijo a este diario que marcará un perfil en la campaña criticando a aquellos sectores que semanas atrás y en los muros, cuestionaban a la reforma tributaria o la posibilidad de lograr un TLC «a la uruguaya» con los Estados Unidos. «Apoyaremos la gestión del gobierno y al mismo tiempo marcaremos nuestra discrepancia e indignación con la actitud que algunos tuvieron en horas críticas», dijo el diputado Andrés Roballo, hoy titular y ayer suplente de Liliam Kechichian.
«De frente y con el Frente» será el eslogan de la 738, y allí abarcarán «la defensa del Estado y la orgánica del FA, reafirmando el frenteamplismo», sostuvo el representante.
Con la tranquilidad (¿o responsabilidad?) de saber que hasta que se compruebe lo contrario son la mayoría, el Espacio 609 apelará a «ahora, a profundizar los cambios», con no muchos recursos económicos. Por eso, los muros, los actos zonales o las clásicas «mateadas» impuestas al retornar la democracia y alguna folletería que otra serán las vías por las que intentarán llegar a los frenteamplistas y pedirles que voten por sus candidatos.
En tiendas de Asamblea Uruguay se respira otros aires. Identificados como los más acérrimos defensores de un TLC con los EEUU y de la reforma tributaria, la 2121 respira tranquila al haberse alcanzado fórmulas casi salomónicas en la interna de la izquierda en esos dos espinosos temas.
«A comienzos de año estábamos muy preocupados porque sabíamos que tanto el TLC como la reforma tributaria iban a ser los temas que coincidirían con la elección interna. Menos mal que llegamos a acuerdos porque si no, no sé cómo íbamos a pararnos», dijo un vocero de AU.
La 2121 también apelará a la defensa de los logros hechos por el gobierno, sin hacer hincapié en ninguna área, se prometió.
Con volantes y folletos ya impresos, la Vertiente Artiguista usará como eslogan de campaña «somos gobierno para cambiar» e «ideas nuevas, el frenteamplismo de siempre», textos ilustrados con fotos del ministro Mariano Arana, del senador Enrique Rubio y (aunque más chicas y en páginas interiores) de los demás legisladores y jerarcas del Poder Ejecutivo.
La Lista 77 insistirá con el término «cambios», casi en forma redundante, y destacará lo que «se hizo en 20 meses y que antes nunca se hizo» y lo que «resta por hacer» o «queremos ir a más para seguir cambiando».
Apelando a las bases, la Lista 1001 apuntará a reafirmar la unidad dentro del FA, resaltará la vigencia del programa político «que deberá ser respetado por haber sido elaborado por generaciones», dijo el diputado Doreen Ibarra y, pretenderá que las bases «tengan un real protagonismo» en la vida política del partido. Por supuesto, «unidad y cambios» será su eslogan.
Los Derechos Humanos y el trabajo como áreas prioritarias serán el mascarón de proa del Nuevo Espacio en esta interna.
Con algo más de 20 mil dólares a gastar en un mes de campaña, los últimos en reingresar al frenteamplismo piensan elaborar algún spot radial, habrá mucha presencia de sus más reconocidos dirigentes en actos en el interior del país y muy poca cosa más.
El socialismo aún no tiene un eslogan definido pero su rumbo propagandístico será reivindicar la gestión del gobierno, destacando que está cumpliendo lo prometido y subrayará las políticas sociales y los emprendimientos industriales que a nivel del Estado se vienen materializando, como el ingenio azucarero de Bella Unión.
Fuera del compromiso que integrar el gobierno implica, el 26 de Marzo insistirá en su prédica de confrontación, dijo a este diario el dirigente Fernando Vázquez. Las baterías apuntarán hacia el área económica «en donde hay un continuismo» aseguró.
«Somos la izquierda frenteamplista que no se entrega ni se va», dirá su eslogan a manera casi de advertencia para los que quieran escucharlos «porque nosotros, con 30 mil votos en las pasadas elecciones nacionales, ayudamos a llegar al gobierno».
Casi en silencio, el Frente Amp
lio anhela superar los 200 mil votos que tuvo en las anteriores internas realizadas en el año 2004.
Algunos dirigentes dudan que se pueda llegar a esa cifra. Entienden que el ser gobierno podría generar un desgaste en la participación. El 12 de noviembre, comenzará otra etapa.
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