Sindicato de la madera denuncia la existencia de "trabajo esclavo"

Inspección General de Trabajo confía en mejorar controles al sector forestal

El sector forestal es uno de los sectores que más creció en los últimos años fruto de la llegada al país de millonarias inversiones extranjeras, como la de Botnia y ENCE, y de la voluntad política del gobierno.

Sin embargo, los trabajadores del área forestal siguen denunciando que, pese al incremento de las inspecciones de trabajo, en algunos lugares todavía existe mano de obra esclava.

El secretario general del Sindicato de Obreros de la Madera y Afines (Soima), Eduardo Volpe, dijo a LA REPUBLICA que «el año pasado se estableció un laudo por el cual un peón común gana 166 pesos por jornal y el peón especializado 186 pesos».

No obstante, el sindicalista señaló que «en la mayoría de los casos, los trabajadores no alcanzan a cobrar ese jornal porque desempeñan sus tareas a destajo».

Según Volpe, «para ganar 166 pesos por día, un trabajador forestal debe talar 80 troncos de 2,40 metros y sacarles la corteza, ya que por cada árbol cortado y descortizado recibe 2 pesos».

Volpe denunció que «en la mayoría de los campos de las empresas tercerizadas se paga a destajo, se incumplen los convenios y se violan los derechos de los trabajadores». El sindicalista dijo que cuando se instalen los Consejos de Salarios, «el Soima reivindicará el pago de un jornal base y que se erradique la modalidad de remuneración por tala de árbol».

Volpe adelantó que «cuando se vaya a negociar los nuevos laudos vamos a exigir una recuperación salarial de un 8% en 12 meses». En tal sentido, el dirigente del Soima señaló que el sindicato ya mandó la nómina de delegados para integrar la mesa de negociación colectiva y están a la espera de que el Ministerio de Trabajo los convoque a la brevedad.

 

En busca de una mejora de gestión

Consultada sobre la realidad de los trabajadores del sector forestal, la inspectora general de Trabajo, María Narducci, dijo a LA REPUBLICA que «en estos momentos se están haciendo inspecciones en los departamentos de Rivera, Tacuarembó, Treinta y Tres y Cerro Largo y a raíz del auge del sector se incrementaron los controles en los aserraderos».

Narducci dijo que «siempre se constatan irregularidades en cuestiones, como por ejemplo, la falta de protección del personal y en la organización de prevención de riesgos laborales».

Pese a que los rubros que maneja la Inspección de Trabajo «no son el ideal», Narducci aseguró que «con el ingreso de los nuevos inspectores, mayor infraestructura y algunas herramientas legales, es posible que se pueda controlar en forma adecuada las irregularidades en el sector».

La jerarca recordó que el 17 de octubre se realizará el concurso para que ingresen 33 nuevos inspectores de trabajo, que se sumarán a los 29 que están dedicados al área de Seguridad Social y Salud en todo el país y a los 60 que llevan el control de la documentación de las empresas.

Además, «se espera la adquisición de tres camionetas 4×4 para que se sumen a los ocho vehículos que la Dirección tiene para inspeccionar en todo el país». Recordó que cuando este gobierno asumió «sólo había dos vehículos para todo el país».

La jerarca también destacó que «una de las mayores ayudas para mejorar la calidad de la gestión será la pronta aprobación de un proyecto de ley de Solidaridad Empresarial por el cual la empresa que contrata los servicios de otra deberá responsabilizarse con el pago de la seguridad social y de los créditos laborales de los trabajadores si ésta no cumple con sus obligaciones». Otras de las herramientas que mejorará el servicio prestado por la Dirección, es según Narducci, «la aprobación de un proyecto de ley que establece la esencialidad del funcionario de la Dirección».

 

Erradicar el destajo

La inspectora general de Trabajo sostuvo que a raíz de los Consejos de Salarios y de una mayor actividad sindical, los trabajadores forestales lograron en el último año una mejora en su salario. Narducci dijo que si hoy es poco lo que ganan los trabajadores del rubro, «en el año 2004 un peón percibía 0,70 pesos por tronco cortado». La jerarca señaló que, a su juicio, «la modalidad de remuneración por destajo debería erradicarse de los convenios porque siempre perjudica al trabajador. Si para ganar un jornal de 166 pesos un trabajador tiene que cortar 80 árboles, es una obviedad que va a descuidar su cuidado personal y su salud», sentenció.

En tal sentido, informó que «en lo que va del año se registraron dos accidentes fatales y otro de gravedad». En este contexto, la jerarca dijo que la reglamentación de la norma que establece la instalación de una comisión de Seguridad y Salud, compuesta por trabajadores y empleadores, en cada lugar de trabajo ayudará a prevenir los accidentes laborales. *

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