Convención del Partido Nacional entiende que el gobierno carece de "ejecutividad y rumbo"
Esto fue lo medular del órgano de dirección nacionalista que se reunió ayer en el Centro Democrático de la ciudad de Florida con la presencia de cientos de convencionales de todo el país, diputados, senadores e intendentes, y con la peculiaridad de la ausencia del ex presidente Luis Alberto Lacalle, que envió un saludo por encontrarse en el exterior. Respecto al debate mediático entre Michelini y Bordaberry, en diálogo con LA REPUBLICA, Larrañaga discrepó porque «esto retrotrae al país unos 30 años atrás». Según el presidente del Directorio blanco, «el gobierno viene en mal camino.
El país está dividido y el gobierno apuesta a la confrontación como forma de gobernar». En tal sentido se remarcó que no se podía apoyar el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos «por equivocado», tampoco la política tributaria «a partir de una reforma mala para el país», tampoco el apoyo a la política en materia de seguridad pública: «No somos los campeones del no, pero el Frente Amplio no puede asustarse por nuestras negativas cuando durante 30 años fueron oposición sistemática a todo».
Evaluación de gestión
Los nacionalistas emitieron un pronunciamiento sobre la gestión de gobierno, en la que cuestionan la «falta de ejecutividad y de rumbo en la conducción del país constituyen un riesgo muy importante en el horizonte del país» y que al Partido Nacional «le corresponde, el derecho y el deber ineludible de seguir ejerciendo el papel legítimo de oposición». Quien fue más duro con el gobierno y concretamente con la figura del Presidente de la República fue el senador Luis Alberto Heber: «El Estado de Derecho ha sido violado y la constitución desconocida» (ver nota aparte).
Al evaluar la mayoría del gobierno en el conjunto de la administración y en el Parlamento, estiman que «resulta evidente que dicha fuerza política no estaba preparada para el gobierno, no tenía un plan orgánico y estratégico para el ejercicio del poder».
«A esa carencia de profesionalismo y alta de estrategia se ha sumado además, lamentablemente, una actitud de soberbia desde algunos sectores del gobierno que han impedido un diálogo más provechoso para el país, habida cuenta que nuestro Partido representó el 35 % de la expresión electoral en 2004, sin embargo muchos jerarcas de este gobierno han preferido asumir una actitud despectiva hacia las minorías», lamentan.
Según el PN, el gobierno «ha actuado con falta de profesionalidad y hoy asistimos con preocupación en cuanto a la permanencia de esos proyectos, pues no ha existido una comprometida defensa de la inversión en un país». También denuncian «la construcción de un proyecto de poder utilizando el sistema educativo, lo cual constituye una falta de respeto hacia uno de los principios básicos de la educación pública uruguaya, que es el de la laicidad». También «advertimos como inconveniente para los intereses nacionales que el Poder Ejecutivo se ha ido consolidando en una organización de tipo colegiada, donde priman los intereses sectoriales de los partidos y movimientos del Frente Amplio, que son representados por la presencia de las principales figuras en el Gabinete y así se subordinan las decisiones del gobierno y los intereses nacionales al objetivo de mantener a toda costa la unidad de la fuerza política».
Ante eventual TLC «el propio Presidente termina cediendo ante la rebeldía de los sectores y militantes del Frente Amplio».*
Compartí tu opinión con toda la comunidad