Traslado de ENCE generó una "mayor angustia" en trabajadores de Botnia
Cuál es la situación laboral en Botnia?
– Mañana de mañana (por hoy) habrá una reunión del Comité de Obra y a las 15.00 horas se realizará una asamblea general de los compañeros que estarán trabajando allí. Vamos a ver como se da la participación, porque una mayoría grande de los compañeros retornó a sus departamentos de origen, al detenerse las obras.
Con la asamblea pretendemos tener claro como fue el proceso de discusión en algunas empresas de contratación, malestar que se trasladó rápidamente al conjunto del personal.
Los propios compañeros que promovieron el paro reconocen que no se recorrió toda la estructura del sindicato, como es consultar a todos los trabajadores. En el segundo día la empresa comunicó el cierre de la obra. A la vez en el medio hubo algunos hechos que nos preocupan bastante, como alguna medida que tomó la empresa que no contribuyó a resolver las cosas con cierta tranquilidad. La empresa impuso algunos exámenes de alcoholemia, que llevó a quitar jornales a algunos trabajadores. Exámenes que después se supo que se habían cometido errores en el manejo de los instrumentos, porque una vez que esos exámenes se volvieron a realizar mostraron que no había ningún gramo de alcohol.
Hace dos semanas atrás algunos voceros de la empresa habían hablado del ingreso de unos mil trabajadores de fuera del país, básicamente polacos. Otros voceros contradijeron esa cifra, lo que generó mayor confusión.
La mayoría de los trabajadores viven una confusión muy importante y esperamos que la asamblea general resuelva el reintegro a los puestos de trabajo y que se encauce, por la vía de la negociación con la empresa, el relacionamiento laboral.
– Da la sensación de que hay una hipersensibilidad en los trabajadores y a la vez hay errores cometidos por la empresa. ¿Es así?
– Sí, es así. Hay una sensibilidad grande porque estamos en una zona que ha tenido un desempleo muy profundo y extendido en el tiempo. Es una sociedad que ha recibido otras inversiones extranjeras con anuncios de todos los colores y han terminado retirándose. Esta es la dura historia de Fray Bentos, aunque es una ciudad que ve positivamente las obras de Botnia. Ahora, cuando se anuncia que el empleo nacional puede ser relativo, se genera una preocupación generalizada entre gente muy joven.
– ¿Desde el comienzo de las obras ustedes eran conscientes de que podían venir trabajadores calificados del exterior?
– Siempre le hemos dicho a los trabajadores en Fray Bentos que habrá un porcentaje de trabajadores que van a ser extranjeros, fundamentalmente en los puestos de trabajo de mayor calificación. Dijimos eso sabiendo que en Uruguay hay trabajadores calificados, pero cuando se trata de nuevas tecnologías se presenta una situación distinta. Siempre señalamos, a la vez, que cuando se necesita personal para ese tipo de trabajo calificado, previamente se deben agotar las posibilidades de emplear mano de obra nacional. Aunque hay trabajadores calificados uruguayos que pueden elegir no ir a trabajar a Botnia y en ese caso hay que sustituirlos por alguien.
Como Sunca no estamos con un planteo de rechazo a los trabajadores extranjeros. Cuando se requiera de ellos vamos a recibirlos para instruirlos sobre cuáles son sus derechos. Los vamos a integrar al sindicato, como lo hemos hecho en otros casos, en otras obras.
– ¿Las diferencia salariales entre los trabajadores extranjeros y los uruguayos son muy grandes?
– Pueden haber diferencias salariales ilógicas y lógicas. Nosotros no reivindicamos igualdad de salario, porque existen diferencias de categoría. Pero además tenemos el caso de trabajadores que se desplazan de Montevideo a Fray Bentos y que hay que compensarlos en sus gastos que se ven aumentados. También tenemos que admitir que hay que compensar a los trabajadores de otros países. Si esto no fuera sí, como sindicato estaríamos reivindicando que fueran compensados.
– Para el Sunca ¿qué importancia tiene la industria maderera y sectores afines?
– Siempre nos pareció importante que se le agregue valor a los recursos naturales. En la parte de madera y de forestación siempre reivindicamos el agregado de valor, como es el caso de Tacuarembó y el norte del país, donde hay un segmento de trabajo de madera para construir muebles, para agregar valor industrial a la forestación.
En relación a las plantas de celulosa preferimos que se llegara al final de la cadena, con la fábrica de papel, pero es preferible la celulosa, a la exportación de troncos pelados para que otros le agreguen valor. Pensando siempre estas actividades en la dirección de no generar daños al medio ambiente.
– En este marco, para ustedes, es imprescindible que mañana (hoy) se resuelva reintegrarse al trabajo para que se reanuden las obras…
– Lo fundamental es reencauzar, en buenos términos, la acción del sindicato, porque el Sunca no puede dividirse. La idea es avanzar en las negociaciones con las empresas subcontratadas y con la contratista, para solucionar una serie de problemas que estaban en la agenda. Un gran tema es la contratación de mano de obra nacional, donde hay mucha gente que pasó por los cursos de capacitación en la región y en Montevideo. Entramos en una etapa en que las empresas se tienen que comprometer con una serie de elementos que estaban en la agenda y que no eran muy claros para los trabajadores.
– ¿Han detectado de si hay alguna influencia de medios de comunicación argentinos o de grupos ambientalistas sobre los trabajadores de Botnia?
– Los trabajadores de la obra han estado en un contexto muy complicado, porque si uno tiene que salir todos los días de la casa, para ir al trabajo y volver a la casa, bombardeado por medios de prensa y por el comentario público de que se está en una obra que es muy criticada, no es fácil. Más cuando el trabajo de un obrero de la construcción es muy digno, porque lo que hacemos es construir viviendas, hospitales y escuelas. Entonces, si de un día para el otro pasamos a ser trabajadores que construimos un instrumento de matanza como son las plantas de celulosa, según buena parte de los argentinos y los ambientalistas, uno se siente incómodo llegando al laburo. Esto pudo ser equilibrado por el apoyo de la población fraybentina a la obra de Botnia.
Negativamente también ha influido el anuncio de que Ence se traslada, porque a la obra civil de Botnia le queda sólo dos meses y pico. Pero los trabajadores pensaban que iban a seguir trabajando en ENCE y al no ocurrir eso, se generó una mayor angustia, más cuando en el país no hay salidas rápidas para la gente que se queda sin empleo.
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