La anulación de lo actuado por la Armada abre el camino para que por vía legislativa el capitán recomponga su carrera y vuelva a la actividad

El TCA y el caso Lebel: una categórica "vuelta de tuerca" a favor del capitán

Peor que los efectos de una tempestad en alta mar. La decisión del Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA) del pasado lunes hizo trizas con todo lo actuado por las máximas jerarquías de la Armada durante la administración del vicealmirante Francisco Pazos en relación a las sanciones aplicadas al capitán de navío Alex Lebel. En especial descalifica el desempeño del entonces comandante en jefe, de los altos oficiales integrantes del Tribunal de Honor, del oficial que lo sancionó (Carlos Maglioca, hoy contraalmirante en actividad) y de quien realizó una sumaria investigación de los hechos. Con este contundente antecedente, ahora la carrera de Lebel puede (en opinión de juristas) recomponerse, para ello se requiere que se apruebe una ley.

Miércoles 27 de septiembre de 2006 | 4:20
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 El capit

Como se explicara en la pasada edición de LA REPUBLICA del jueves 21, la mayoría (cuatro de cinco) de ministros del TCA entendió que era pertinente la impugnación presentada en el año 2001 por el capitán de navío Alex Lebel a una serie de actuaciones administrativas de la Armada que derivaron en la brusca interrupción de la carrera del militar.

La acción de nulidad, que patrocinó el abogado especializado en Derecho Administrativo y ex ministro de Defensa Daniel Hugo Martins, fue la respuesta a lo que Lebel, y ahora el TCA, interpretó como actos de persecución arbitrarios en su contra, ocurridos en una rápida sucesión de decisiones adoptadas por los mandos de la Armada durante el invierno y la primavera del año 2000 (ver cronología en recuadro adjunto).

Fuentes cercanas al caso que en su momento conmovió a la fuerza de mar y a la opinión pública, dijeron a LA REPUBLICA que la situación da mérito para que el alto oficial pueda recomponer su carrera. Para ello alcanzaría con que un legislador tomara la iniciativa de proponer que el Parlamento legisle para corregir los daños ocasionados al militar. De ser así, el capitán de navío, uno de los oficiales que reunía los mayores méritos para ascender, podría no sólo volver a la actividad, sino aspirar a que se le conceda el más alto grado en el arma, la condición de contra almirante.

 

Los fundamentos del TCA

El TCA dio curso a la impugnación con consideraciones que deja muy mal parados a los altos oficiales de la Armada que sancionaron con inusual severidad la conducta del capitán Lebel.

La acción de nulidad fue iniciada en junio de 2001 contra la resolución del Poder Ejecutivo de noviembre de 2000 que homologó el fallo del Tribunal Especial de Honor que juzgó la conducta de Lebel y lo sancionó “con 180 días de situación no disponible, con retención de medio sueldo”.

El TCA en la sentencia, y en referencia al Tribunal de Honor, establece a texto expreso que dicho órgano no consideró “de valor” los antecedentes profesionales de Alex Lebel, ni tuvo en cuenta “sus dichos, las pruebas y testimonios que aportó, llegando a conclusiones que culminan con la imposición de una sanción de tal magnitud que aparejó una calificación deficiente en el año 2000, un cuestionamiento a su honor, a su educación y conducta, lo que además, trunca definitivamente su carrera naval”. *

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