ENCE se va de Fray Bentos, despidió a 40 trabajadores y anuncia inversión mayor
El anuncio fue efectuado por el presidente de ENCE, Juan Arregui, y el consejero ejecutivo de la empresa, Pedro Oyarzábal, tras reunirse por más de una hora con el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, y el ministro de Industria, Jorge Lepra.
Según lo afirmado por Arregui ENCE continúa considerando «estratégico» construir una planta de celulosa en Uruguay, pero existen inconvenientes logísticos insalvables para levantarla en el predio a orillas de Río Uruguay donde hasta poco tiempo atrás se preparaba el terreno para comenzar la obra.
«ENCE va a hacer la papelera en Uruguay. Vamos a relocalizar nuestra planta porque es imposible, industrialmente, hacer en Fray Bentos dos plantas como las que están proyectadas», dijo el directivo español, que a la vez indicó que el nuevo proyecto representará una inversión mayor, dado que se construirá una fábrica con la capacidad de producir el doble de la proyectada para Fray Bentos.
Fuentes oficiosas de la Presidencia de la República aseguraron que el anuncio provocó una «doble satisfacción en el gobierno, ya que el anuncio se interpreta como una muestra de la capacidad del país para captar inversiones, y abre una ventana para mejorar las relaciones con Argentina».
Las dificultades para proseguir con el proyecto, como se había planeado, fueron atribuidas a la falta de previsión del cuadro directivo anterior de la empresa, así como al gobierno de Jorge Batlle, que autorizó la instalación de la fábrica de Botnia a escasos quilómetros de ENCE, sin tener en cuenta los requerimientos de infraestructura de la actividad de ambas.
«Hemos heredado una situación concreta. Eso no es bueno ni malo, es lo que es», señaló antes de explicar que para cumplir con eficiencia la producción las plantas exigirían seis millones de toneladas anuales de materia prima que deberían ser transportadas en 200 mil viajes, a la vez que otros tantos camiones deberían movilizar un millón y medio de toneladas de pasta al año y por la misma ruta.
A esto, Arregui agregó que al autorizar el emprendimiento de Botnia la administración anterior desconoció la prioridad de ENCE para instalarse en la zona por haber sido la que primero obtuvo los permisos necesarios.
«En un momento se introduce la concesión a Botnia, a muy poca distancia una de la otra, que es lo que ha creado este problema de imposibilidad de hacerlo. Teóricamente, nosotros tendríamos que haber tenido el derecho preferente… pero nos hemos quedado atrás por haber sido consecuentes con lo que los gobiernos nos pedían», detalló.
El empresario aclaró que la decisión es independiente del conflicto entre Uruguay y Argentina. Sin embargo, en horas de la mañana el intendente de Río Negro, Omar Lafluf, luego de ser recibido por Oyarzábal, dijo que a pesar de asegurar su permanencia en el país los directivos de la compañía no ocultaron su incertidumbre por el diferendo binacional, ya que las acciones de obstaculización de los créditos impulsadas por el gobierno de la vecina orilla le dificultan el acceso a los préstamos solicitados, no solo al Banco Mundial, sino también a entidades bancarias europeas.
En ese orden, Lafluf sostuvo que durante la entrevista transmitió a los españoles que nuestro país habilitó el diálogo con Argentina para que «no se fueran con el concepto de que Uruguay no había accedido a encontrar un entendimiento».
Gobierno cooperará en la reubicación
La relocalización de la planta surgió como idea dos meses atrás, cuando Arregui visitó el predio elegido en primera instancia.
Aunque todo parece indicar que la nueva ubicación será en Paysandú, donde la firma ya adquirió una chacra para instalar sus oficinas, el directivo aseguró que esto aún no se ha definido y que se realizan varios estudios para determinarlo.
Asimismo dijo que el avance en esa selección será informado al gobierno uruguayo para facilitar los trámites de habilitación.
Consultado al respecto, el subsecretario de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Jaime Igorra; aseguró que para encontrar un sitio adecuado para la instalar la planta ENCE «se trabajará directamente con los ministerios involucrados de manera que la tramitación sea lo más rápida posible». A la vez, el jerarca destacó que en la víspera remitió al Ministerio de Economía la autorización otorgada por el Tribunal de Cuentas para sumar 30 técnicos más a la cartera, con el fin de incrementar el cuadro de inspectores que controlarán la actividad de las plantas de celulosa. Cabe señalar que la firma tampoco ha decidido cuál será el destino final de su propiedad en Río Negro, en cuyas cercanías ya funciona el puerto de M’Bopicua y una chipeadora.
Trabajadores siguen afirmando que se va
Por su parte, los trabajadores de la compañía que ayer oficializó el despido de unos 40 empleados, sostuvieron que los anuncios de Arregui son parte de una estrategia y que ENCE finalmente abandonará Uruguay.
«En las oficinas de Montevideo, de 60 personas quedaron 40 en la calle. En Fray Bentos, quedan dos o tres», señaló Diego Fau, dirigente de los trabajadores antes de subrayar que la empresa «mantiene una estructura mínima para decir que siguen en el país», ya que la relocalización «es un plan de retirada. Buscan ganar tiempo».
En tanto Arregui aseguró que los despidos son parte de una reorganización corporativa que ENCE efectúa tanto en España como en Uruguay. «No despedimos porque nos vamos a ir, porque si así fuera no vendríamos a dar la cara aquí, mandaríamos a un gabinete jurídico: cierren aquello paguen lo que hay que pagar y se acabó. Si venimos aquí a explicar al gobierno y al país es porque realmente jamás ha pasado por nuestra mente el irnos de Uruguay. Quienes fueron despedidos estaban en la división corporativa.
No hemos quitado a nadie que esté trabajando el bosque, ni en el aserradero o en las chipeadoras. Tenemos otra forma de gestionar y cosa totalmente normal, cambiamos». *
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