Gobierno volverá a evaluar marcha del acuerdo con EEUU
En tal sentido, los informes deberán contener definiciones respecto a los puntos que el gobierno debe impulsar en las negociaciones por ser favorables a los intereses de desarrollo del país, y aquellos otros que deben ser restringidos por actuar en sentido contrario.
Dentro de los temas que se promoverán se encuentran la duplicación de la cuota de carnes al mercado estadounidense, la elevación de la correspondiente a productos lácteos (en especial los que contienen valor agregado), y facilidades de acceso para productos textiles basados en lana (único ítem de este rubro en el que el país puede competir con China).
En tanto, entre los que se presentarán medidas para disminuir la incidencia del eventual acuerdo se encuentran puntos referidos a la participación de empresas norteamericanas en las compras gubernamentales uruguayas, de manera de proteger a los sectores productivos que tienen su mayor rango de operaciones en este mercado -como la industria farmacéutica- y los temas referidos a la propiedad intelectual, que además de las resistencias internas generarían complicaciones para obtener la aprobación de los socios mayores del Mercosur a la continuidad de las negociaciones.
Si bien fuentes integrantes de los grupos que preparan las tratativas aseguran que el cronograma de trabajo se esta cumpliendo «sin mayores dificultades», a la vez consideran que es necesario que «al más alto nivel se adopten decisiones políticas y organizativas definitivas para no perder el fast track» o vía rápida.
Ello se debe a que el plan de negociaciones entregado a la Cancillería por los representantes comerciales de EEUU establece que tras las reuniones iniciales, a realizarse en Montevideo el 2 y 3 de octubre próximos, deben alcanzarse las metas de trabajo interno (así como otras que podrían seguirse discutiendo en la comisión bilateral) y regional de manera que el contenido final del tratado pueda trabajarse entre el 1º de enero y el 30 de marzo de 2007.
Las fechas fueron fijadas en base a que el acuerdo debe ingresar al Congreso norteamericano en los primeros días de abril, de forma que los 90 días que se establecen para su aprobación transcurran antes del vencimiento de la vía rápida otorgada al presidente George W. Bush para firmar nuevos tratados comerciales.
Los informantes precisaron que EEUU abrió la posibilidad de que las negociaciones continúen luego de ese plazo que caduca a finales de junio, pero consideran que «ello sería inconveniente para los intereses del país, ya que fuera de la Trade Promotion Authority debe negociarse directamente con el Congreso, donde el texto puede ser modificado totalmente y es muy difícil, casi inviable que tratativas políticas logren revertir los cambios que se le realicen en esa instancia».
La principal preocupación de las fuentes respecto a que se produzcan retrasos radica en que tras las elecciones que se celebrarán en los próximos meses en EEUU, la integración del órgano legislativo variará sustancialmente quedando la mayoría de las bancas en poder de los demócratas, quienes suelen ser más «conservadores» y proteccionistas que los republicanos. «Y eso significa que no aceptarán fácilmente las concesiones que pedirá Uruguay, sino que preferirán un acuerdo más tradicional», explicaron. *
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