Tribunal de Etica de FEMI ratificó su fallo con relación al accionar del doctor Magga
El Tribunal de Etica de la Federación Médica del Interior (FEMI) reiteró que su fallo, el que determinó la expulsión del doctor Diego Magga de esa organización, mantiene su validez, ya que para ese ámbito, el galeno -que cumplía funciones en tierras maragatas- sigue siendo el culpable de la muerte de varios de sus pacientes. Para el Tribunal es un tema «cerrado» y que el fallo fue «ponderado» y con «todas las garantías» para Magga.
En el mismo, los tratamientos con morfina y diasepán que llevó adelante el profesional fueron los causantes de las muertes.
Los miembros del citado organismo -que ya fueron a declarar ante la Justicia- recordaron que para que la FEMI llegara a esas conclusiones se recurrió a los servicios de dos destacados médicos, como lo son el doctor Guido Berro y la profesora Carolina Seade, y que la investigación insumió un año de trabajo.
También, considera el Tribunal, de historias clínicas incompletas «es inválido» porque en protocolos médicos, para tomar determinaciones vitales, los profesionales deben consultar a colegas y Magga «no lo hizo».
Sobre estos temas, FEMI realizó ayer una jornada para tratar la eutanasia y cuidados paliativos de la que participaron catedráticos y políticos.
Innecesario
En tanto, la hija de uno de los pacientes del doctor -el que supuestamente falleció debido a que Magga le dio una dosis desmedida de morfina y diasepán-afirmó en Subrayado que «su accionar dejó mucho que desear. Si bien la muerte iba a ser algo que no se iba a poder evitar, el hecho era que viviera de la mejor manera posible, y eso no fue así», y agregó: «La doctora Marta Zerbino le había sacado la morfina porque lo descompensaba más que aliviarlo y el doctor se la volvió a dar, creo yo, innecesariamente».
Acerca de estas acusaciones, Magga explicó que en Libertad no hay urólogo, por lo que el examen lo debió realizar él, y al pensar que podía darse un neoplasma de próstata tratable que podría mejorar el cuadro del paciente.
«No soy un hereje para maltratar a un enfermo en estas condiciones», sostuvo el profesional.
Por su parte, la doctora María Virginia Pérez -abogada de la directora del Hospital de Libertad, doctora Marta Zerbino-, afirmó que ahora «se quiere linchar» a su defendida, la denunciante inicial del doctor Magga, y que la asesora legal del denunciado -Hebe Martínez Burlé- «miente», lo que genera además que «se ensucie» la imagen de la jerarca.
«Es lamentable la estrategia. Es un circo», aseveró.
«Hubo entredichos entre ellos, por lo que ahora salen diciendo que todo arrancó por un tema personal y no es así. No hubo denuncias por alcoholismo, ni por venta de medicamentos. Todo eso es manejo de la ‘mala prensa’ para hacer parecer algo que no es», manifestó Pérez.*
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