Gargano canceló tres viajes al exterior
Desde hoy y hasta el 15 de setiembre el canciller debía salir en misión oficial para representar a Uruguay en diversas misiones de relevancia internacional.
En primer lugar se halla la reunión del G-20, que desde hoy en Rio de Janeiro intentará resucitar la Ronda de Doha. Tras ese encuentro, Gargano debía partir rumbo a Estados Unidos para el martes participar en la sede de la Organización de Estados Americanos de la XLVI Reunión del Grupo de Revisión de la Implementación de Cumbres y en la Sesión Extraordinaria del Consejo Permanente para conmemorar el 5º aniversario de la aprobación de la Carta Democrática Interamericana.
Y finalmente debía trasladarse a Cuba para concurrir, entre el miércoles y viernes, a la Cumbre de Países No Alineados, evento que además de su trascendencia política recoge grandes expectativas debido a que se presume que será el escenario elegido para la reaparición del comandante Fidel Castro tras su alejamiento de la esfera pública a causa de un grave trastorno de salud.
Según afirmaron fuentes cercanas al canciller, la resolución de cancelar los viajes fue adoptada en la noche del jueves por «motivos personales que atañen a su entorno familiar».
La decisión de Gargano causó, sin proponérselo, grandes preocupaciones en el gobierno, debido a que aún al finalizar la jornada de ayer no había podido encontrarse un integrante del Poder Ejecutivo que cumpliera con todos los compromisos internacionales.
A última hora se resolvió que a la reunión del G-20 concurrirá el director de Asuntos Políticos de la Cancillería, Carlos Amorín, quien en primera instancia iba a efectuar el viaje junto a Gargano.
Asimismo, se determinó que la participación de Uruguay ante los eventos de la OEA estaría cubierta con la presencia en Washington de la vicecanciller Belela Herrera y el embajador Alvaro Gallardo, director general de Asuntos Políticos del Ministerio de Relaciones Exteriores.
El gran inconveniente, que se espera resolver a más tardar el lunes, es encontrar quién podría asistir al evento en Cuba, puesto que el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa y el ministro de Educación y Cultura, Jorge Brovetto, rechazaron el ofrecimiento por «problemas de agenda». Por el momento, la representación del país en la Cumbre de Países No Alineados recae únicamente en el embajador uruguayo en La Habana, Jorge Mazzarovich.
Cabe señalar que la noticia de que el canciller desistía de viajar a la isla, por segunda vez en el año, causó gran malestar entre funcionarios del gobierno de Castro.
De acuerdo a lo indicado por las fuentes cercanas al canciller, la cancelación de los viajes «no tienen ninguna relación» con los resultados de una encuesta difundida por el Partido Socialista y que indicaría que el canciller debe abandonar el cargo. El sondeo si bien «lo molestó», también relativizó su importancia porque «es sólo una encuestilla más».
Ayer, al ser consultado sobre la misma, Gargano dijo a la prensa: «Déjenme que mastique esta pastilla amarga solo».
La encuesta realizada por la consultora Teresa Herrera, preguntó a 64 líderes de opinión y otras 64 personas adherentes a la coalición oficialista de izquierda del Frente Amplio, qué opinaban de la gestión de los integrantes del Partido Socialista que ocupan cargos de importancia en el gobierno o en el fuerza política.
El resumen publicado por el semanario Búsqueda señala que Gargano «ya cumplió su ciclo» y «debe abandonar por voluntad propia» el cargo de ministro de Relaciones Exteriores.
Sin embargo, afirmó que la consulta tiene un «sesgo peculiar» y que «se parece mucho a los intentos que hace la derecha desde el 3 de marzo de 2005. Nos han atacado de forma sistemática».
Gargano también sostuvo desconocer la decisión de la dirigencia socialista de realizar la investigación; y calificó su efecto como «grave», aunque destacó que el mismo se centra en su persona y «no del conjunto de los compañeros» del partido.
Este resultado se suma a una larga lista de críticas que el canciller ha recibido desde el inicio de la administración del Frente Amplio. Haciendo referencia a esta situación Gargano aseveró que «el ministerio tiene sistematizados más de 200 artículos para criticar la persona del canciller, en los que se dice desde que es imbécil hasta que no tiene competencia». *
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