Batlle descartó devaluar: "Es eludir la realidad"
A seis meses de haber asumido como presidente, Batlle otorgó anoche su primera entrevista a un medio uruguayo. El medio elegido fue Canal 12, a través de su programa Agenda Confidencial, dirigido por el periodista Néber Araújo, quien anunció la entrevista como un encuentro para darle una «inyección de optimismo al país».
La posibilidad de devaluar –como lo han reclamado algunos integrantes de la sociedad– fue uno de los temas centrales del reportaje.
Batlle manifestó que la actual crisis que dijo saber de antemano que se aproximaba, tenía dos posibles soluciones: una era devaluando y otra comenzando a «cambiar esa realidad». El jefe de Estado dijo que la devaluación «es el camino tradicional del Uruguay. Cuando ha tenido una especie de pared en frente ha tratado de eludirla por la vía de la devaluación, entonces todo queda como está. La devaluación trae más o menos 25, 30 días de alegría para algunos, la inflación trepa atrás de ello, inmediatamente ella genera total desestabilidad en todos los agentes económicos, vienen los reclamos de los aumentos. Los aumentos empiezan a tener cifras interesantes del 15%, 20%, la gente queda contenta, después calcula lo que tiene en el bolsillo, y pasa lo que pasa siempre: ¿quién paga la inflación? Los pobres».
Batlle descartó la devaluación porque «hubiera sido totalmente negativo para el Uruguay, no le hubiera ayudado a nadie a producir y vivir mejor, lo hubieran pagado los más pobres y hubiéramos permanecido en el mismo atraso que es el que tenemos que resolver». La devaluación, dijo, es «eludir la realidad». Manifestó que el camino por el que optó «es más difícil»: abrir la economía, bajar los costos y modificar al Estado. Agregó que la situación «es mucho más difícil después que usted alcanza una inflación baja y la mantiene. Hay que empezar a decir las consecuencias que es la otra realidad: inflación baja quiere decir un presupuesto equilibrado, ajustado, sin aumentos de sueldos, con estabilidad en los precios, sin aumento de impuestos, sin aumento de gastos, y que al mismo tiempo empiece a abrir ventanas, para que la economía empiece a tener un costo uruguayo más barato». Ante esta situación Batlle le solicitó ayuda a todos los uruguayos para «mantener estos parámetros», e hizo especial énfasis en la importancia de que el Parlamento –a través de la coalición– apoye las propuestas del gobierno. Asimismo, manifestó su admiración hacia el «pueblo uruguayo» por haber «comprendido la gravedad de la situación» si no «el gobierno estaría hecho pedazos». Batlle afirmó que el Uruguay está «como trabado», y la ayuda para salir de esa situación es que hay que «destrabar, achicar y mantener la estabilidad».
Dijo que la forma de «destrabar» se buscará a través de la segunda ley de urgencia que ingresaría al Parlamento a mediados de octubre. Al respecto enumeró una serie de temas que abordará ese proyecto de ley: «Creación de órganos reguladores para agua, energía y comunicaciones; control de sociedades comerciales en las cuales los entes autónomos participan como inversores; recursos administrativos (modificación de tiempos y plazos); RAVE; normas sobre proventos en aeropuertos; modificaciones de normas concursales; sociedades anónimas del deporte; concesiones y contratos del Estado, desmonopolización de seguros de accidentes de trabajo; desregulaciones en el Ministerio de Transporte; normas sobre aportes a la construcción».
En materia de desregulaciones, se refirió a Antel. Recordó que Lacalle planteó la venta de acciones de Ancel, para «pagar deuda o capitalizar el Banco República. Se puede hacer lo mismo sin necesidad de vender. Usted puede tener una acción de oro que le permite tener el control, y puede colocar las acciones en la bolsa uruguaya o de Nueva York, tiene un socio y puede recibir un aporte muy importante, y los recursos que llegan pasan a rentas generales. Por lo tanto se puede disponer que esos recursos cuando lleguen se destinen a tal o cual u otra cosa». Batlle sostuvo que no «hay que cambiar monopolio por monopolio», sino abrir la competencia. Además, manifestó que hay otra serie de situaciones que se deben cambiar, en los entes autónomos porque la mayoría de estos organismos «no son de los uruguayos, son de los funcionarios». Afirmó que se debe ordenar la economía, porque «hay uruguayos de 1ª, 2ª, 3ª y 4ª». «¿Sabe el país que un funcionario promedio del Banco Central gana 49.930 pesos por mes? ¿Sabe el país que un funcionario de la Universidad gana 5 mil y pico por mes? ¿ y que los funcionarios de los bancos del Estado ganan 24 mil pesos por mes? ¿y la Policía 4.800 pesos? ¿y los de Salud Pública, 6 mil pesos? (Estas) son las cosas que tenemos que ordenar, no bajándole el sueldo a nadie, pero ordenando una economía, que se hizo en un país cerrado». Batlle ató la mejora del empleo al aumento de las exportaciones.
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