Jefa de Policía de Maldonado atribuyó a los políticos "buena parte del caos" en la Policía
Afirmó que existe un problema de relacionamiento con la Justicia, ya que esta última no reconoce la profesionalidad de la Policía, la que «ha sido gobernada por decreto.» Afirmó que la institución policial premia la antigüedad y no la capacidad, sosteniendo que «el bueno para nada, seguramente llega.»
Al culminar el seminario Violencia, Inseguridad y Miedos en el Uruguay, organizado por la organización Friedrich Ebert Stiftung y el Ministerio del Interior, que se desarrolló durante los días 22 y 23 de agosto, la jefa de Policía de Maldonado (la jefatura policial más cuestionada de todo el país) formuló una dura crítica de la realidad policial, y planteó los motivos que incidieron en cierta deficiencia que padece la institución.
Cabe recordar que el próximo 31 de agosto se producirá la interpelación al ministro José Díaz, para conocer las acciones en materia de seguridad en el departamento de Maldonado.
La inspectora López, que lleva 34 años de ejercicio en la institución policial, explicó que hubo un quiebre en el Ministerio del Interior en el año 2004, que tiene que ver con un marco normativo jurídico que impidió el ingreso a la función pública por ser año preelectoral. Dijo que la Policía sufrió un vaciamiento absoluto en los años de la elección, ya que padeció una gran pérdida a nivel de recursos humanos. «Esto hace que se produzcan verdaderos vaciamientos», que a su entender, inciden fuertemente en determinadas unidades como la Jefatura de Policía de Montevideo y otras del Interior con mucho trabajo.
Por otro lado, enfatizó que debe tenerse en cuenta el comportamiento de los políticos, como representantes del soberano, terminada la dictadura.
«Con esto quiero decir que si hoy tenemos caos en la Policía es, en gran parte, responsabilidad de los políticos. ¿Por qué razón? En el año 1985 no se les ocurrió mejor idea que generar una bolsa de clientelismo político en todo el país, llevados al Ministerio del Interior. Costumbres sanas que teníamos los policías de ingreso por concurso, de respeto a las especialidades de las unidades, se terminaron. Pagamos las consecuencias hasta el día de hoy», sostuvo.
Señaló que actualmente hay un caos, que va a hacer muy difícil en algunas situaciones poder solucionar y sanear si no existe la voluntad de quienes hoy día dirigen las jefaturas «que aunque pierdan un cargo, no pierdan el valor de las personas. Cuando hablo de personas, hablo de los policías y sus familias que pagan los platos rotos en una situación hipócrita que se generó en 1985 y que ha continuado.»
López señaló otro elemento que incide en el resultado de la actividad policial y es el referente a la gestión de la Justicia. Sostuvo que la Policía envía a muchísimas personas con indicios de delito a la Justicia, «y a veces pasamos años sin que la Justicia nos conteste qué pasó.»
Por lo cual, enfatizó que cuando se habla de eficiencia de la Policía se debe ser cuidadoso con este último factor, «generalmente ausente, y que se considera ajeno, cuando en realidad es la que tiene la llave de la aplicación del ordenamiento jurídico.»
Añadió que existe otro problema que se suma, y que fue el centro de discusión el año pasado y que tiene que ver con el decreto Nº 690, «que también es otra falla del sistema jurídico, y que tiene que ver con detener para investigar y no investigar para detener». Destacó que la Policía lo que hizo después del primer mes de caos a nivel judicial, «que no sabían ni por dónde arrancar, luego del acomodo del cuerpo sucedió que la Policía sacó de su valija sus conocimientos. La eficiencia se disparó a su favor.»
Agregó que el otro gran tema que envuelve a la Policía es que existe el imaginario colectivo de que el personal subalterno es aquel policía de sexto año escolar. «Esa no es la verdad», acotó la jefa de Policía de Maldonado, afirmando que existe una multiplicidad de situaciones. Entiende que ningún integrante del personal subalterno (solamente aquellos que tienen un espíritu de superación muy grande y de sostén familiar) tiene interés en hacer cursos de capacitación. Dijo que el policía tiene la opción de sobrevivir o capacitarse. «Esto está pasando también con los oficiales subalternos, los que tienen que trasladarse a Montevideo, dejando a su familia, y teniendo que conseguir una cama donde dormir y algo para comer», manifestó.
López cuestionó el actual sistema policial, catalogándolo de nefasto, «porque se dedica a premiar la antigüedad y no la capacidad. El bueno para nada, seguramente llega.»
La jefa de Policía fernandina admitió la existencia de un problema de relacionamiento con el Poder Judicial. Explicó que para que exista un buen relacionamiento lo primero que debe darse es un reconocimiento recíproco. «La Policía reconoce a la Justicia, pero la Justicia no reconoce como profesional a la Policía», dijo López. No obstante aclaró que esta situación se relaciona con un problema aun mayor, originado por la experiencia de la democracia posdictadura.
«En democracia, la Policía ha sido gobernada por decreto. Esto no puede ser. Porque la actividad de la Policía supone afectación de derechos de la persona, porque la Policía también somos personas humanas con derechos; generalmente restringidos pero no implica que no los tengamos», destacó. La jerarca recordó que la Policía recomienda profesionalmente cosas que los demás desatienden. «Todo el mundo opina. El tema de las profesionalidades no alcanza con que esté dicho en una norma jurídica, sino que debe tener un estatuto que haga que los demás, aunque no les guste, reconozcan esa posición.» La inspectora Graciela López hizo referencia a la aplicación del Programa de Seguridad Ciudadana y la detección de presuntas contradicciones en el mismo. Explicó que el referido programa surge como consecuencia de un trabajo de investigación sobre el fenómeno delictivo en el Uruguay, que da cuenta de un caos en el sistema. «Ese programa se lleva por parte del entonces ministro del Interior, al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y que causó tanta impresión que motivó la primera preocupación del banco y decide otorgar el apoyo», sostuvo la jerarca policial.
Afirmó que el proyecto ejecutado no es el mismo que originariamente fuera presentado al BID. «Los destinos de los dineros no fueron totalmente al proyecto», dijo López, por lo cual las contradicciones surgen a raíz de «intervenciones y manipulaciones que desvirtuaron el origen del proyecto». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad