El Presidente entregó a la oposición "evaluación preliminar" de un posible acuerdo con Estados Unidos

Vázquez pedirá a Lula el apoyo del bloque para negociar con los EEUU

Tras mantener la sesión de acuerdos ministeriales de los lunes, el Presidente recibió en la Residencia de Suárez y Reyes a los líderes políticos con el fin de informales acerca de las conversaciones mantenidas con los representantes comerciales de Estados Unidos para explorar las vías por las que se podría incrementar el intercambio con ese país.

Minutos antes de las 12 horas, casi media hora después de que los ministros se retiraran sin realizar declaraciones a la prensa, arribó a la casona del Prado el líder del Partido Independiente, Pablo Mieres. Instantes más tarde lo hicieron el senador nacionalista Jorge Larrañaga, el ex presidente Julio María Sanguinetti y el dirigente cívico Aldo Lamorte.

El encuentro se extendió por poco más de una hora, y según fuentes participantes del mismo se realizó en un clima de «cordialidad diplomática, donde hubo lugar para realizar planteos y críticas no solo a la política exterior del gobierno sino también a algunas intervenciones desafortunadas del Presidente en los últimos días».

Los informantes señalaron que el primer mandatario escuchó los comentarios sin responderlos, limitándose a desarrollar el tema por el cual citó a los representantes de los partidos políticos.

Al término de la reunión, Vázquez cumplió con su rol de «único vocero» de las negociaciones con Estados Unidos brindando detalles de lo dialogado a la prensa.

En tal sentido anunció que «en los próximos días» intentará conversar «personalmente, o al menos por vía telefónica» con el presidente brasileño, Luiz Inácio «Lula» Da Silva, en su calidad de presidente pro témpore del Mercosur, para solicitar el apoyo de los países del bloque al eventual acuerdo comercial entre Uruguay y EEUU; además de indagar en las características que éste debería tener para ser aprobado por los socios regionales sin dificultad.

Asimismo, reafirmó que el Mercosur «sigue teniendo un valor estratégico fundamental» para el gobierno y que está convencido de que «nadie» defiende la existencia del bloque «más que nosotros» debido a que «Uruguay no puede irse de la región».

Sin embargo reiteró que «en las condiciones actuales el Mercosur no atiende las necesidades y prioridades de países de economías menores como Uruguay y Paraguay», razón por la que debe ser mejorado.

De acuerdo a lo aseverado por Vázquez, el informe preliminar realizado por los grupos de trabajo que participan de la comisión bilateral, cuyo origen se remonta al último año de la presidencia de Jorge Batlle, «permite pensar que se pueda avanzar en lograr un camino de mejora del intercambio comercial» con el país del norte, aunque la forma por la que se llegará a ese objetivo será definida en octubre, cuando vuelvan a Montevideo los representantes comerciales norteamericanos.

«Si no se encuentra no pasa nada, seguimos como hasta ahora. Si se encuentra se verá si es uno solo o si son varios los caminos; y si son varios los técnicos dirán para Uruguay estos tienen tales aspectos positivos y tales negativos. Con estos elementos en octubre estaremos en condiciones de comenzar a decir si podremos o no avanzar en mejorar ese intercambio comercial», dijo el Presidente antes de aclarar que «se llegará tan lejos como se pueda».

A su vez informó que tras la reunión a celebrarse con los estadounidenses el 2 y 3 de octubre, volverá a convocar a los líderes políticos para comunicarles las nuevas conclusiones técnicas que orientarán la decisión del gobierno. Empero remarcó que si fuera necesario proporcionar mayor información antes de ese momento, lo hará. En otro orden, Vázquez respaldó al canciller Gargano al sostener que «en este momento no está planteado ningún cambio en el gabinete».

Respecto a la interpelación que hoy realizará el senador Jorge Larrañaga a los ministros Gargano y Danilo Astori, el Presidente sostuvo que «está bien que el Parlamento controle, no hay que entreverar».

 

Apoyo de la oposición

Antes de retirarse de Suárez y Reyes los líderes políticos también comunicaron sus conclusiones acerca de la reunión, siendo la tónica general el expresar duras críticas al desempeño de la Cancillería y a la vez manifestar voluntad de cooperación para que el país llegue a firmar el tratado comercial con EEUU.

De acuerdo a lo informado por el presidente del Honorable Directorio del Partido Nacional, Jorge Larrañaga, Vázquez demostró «disposición a llevar adelante una profundización del camino tendiente a la inserción comercial externa y fundamentalmente a ampliar las relaciones con EEUU».

En tanto el senador colorado Julio María Sanguinetti precisó que el Presidente «manifiesta optimismo, cree que el país puede llegar a un buen acuerdo, asume que esto requerirá concesiones recíprocas y que el país conquistará beneficios pero también tendrá necesariamente que hacer las concesiones».

Por su parte, el líder de la Unión Cívica, Aldo Lamorte, planteó que el eventual tratado es, además de trascendente para el desarrollo del país, «un desafío que tenemos que recorrer con los tiempos».

Mientras que el dirigente del Partido Independiente, Pablo Mieres, expresó su «preocupación de que haya un frente interno claro, coherente y sin fisuras, porque la negociación con EEUU implica también una negociación en paralelo con el Mercosur».

 

Oposición exterior

Al igual que en la interna de la reunión, durante las declaraciones a la prensa los líderes blanco y colorado se unieron para emitir duras críticas al «manejo de la Cancillería», detallando las «profundas diferencias» que mantienen en esta área, así como en el vínculo del gobierno con la oposición. Aunque el primer mandatario no respondió a las críticas, según Larrañaga por que éstas no «iban dirigidas como una interrogante que no podía admitirse en el marco de una reunión de esas características».

El senador nacionalista dijo que «la relación con la oposición no puede ser un traslado con cuenta gota. En determinadas oportunidades, como lo hemos señalado, donde en muchas ocasiones no se nos han comunicado decisiones trascendentes como la incorporación de Venezuela al Mercosur o la instalación de Parlamento del Mercosur».

Sanguinetti en tanto destacó que «el Partido Colorado no vino con ánimo de polémica, pero sí a dejar claramente la constancia de sus diferencias con relación tanto a dichos del Presidente, como con relación  respetuosamente también  a decisiones del Gobierno en el ámbito de la política exterior, donde se han tomado resoluciones que no compartimos y sobre todo que no tuvimos la ocasión de poder opinar».

En ese sentido hizo referencia a la frase emitida por Vázquez durante el evento de Compromiso Nacional respecto a que algunos integrantes de los partidos tradicionales actuaban «más por despecho que por oposición» y que deberían «estimular su memoria» antes de opinar contra el gobierno; afirmando que esos afirmaciones «nos generan dificultades políticas que no nos hacen fácil el diálogo».

Además Sanguinetti aseguró que la conducción de la Cancillería no «ha usado el Servicio Exterior con la profesionalidad adecuada».

 

El informe

El resumen de los informes preliminares efectuados por los seis grupos de trabajo que componen la Comisión Interministerial para Asuntos de Comercio Exterior, que fue entregado a los representantes de los partidos políticos también fue puesto a disposición de la ciudadanía en la página web de la Presidencia de la República.

El documento de 11 páginas es resultado del anál
isis de las conversaciones preliminares mantenidas desde la visita que efectuará el presidente Vázquez a su homólogo norteamericano, George W. Bush, en mayo pasado hasta los primeros días de agosto cuando estuvieron presentes en Montevideo los representantes de comercio de EEUU para América del Sur.

El documento hace especial énfasis en aristas de las negociaciones a las que debe prestarse suma atención, como ser el relacionamiento con el Mercosur, el intercambio de bienes y servicios, la propiedad intelectual, y las compras gubernamentales.

De acuerdo a la evaluación técnica, el primer desafío para Uruguay es «compatibilizar» el incremento de las relaciones con EEUU con la permanencia en el Mercosur. Respecto a la eliminación de las barreras arancelarias y no arancelarias para el comercio de bienes, el informe señala que «las ganancias están vinculadas a un acceso libre y permanente» de los productos uruguayos que ya son exportados a EEUU y que en la actualidad enfrentan algún tipo de restricción.

En este esquema la producción agrícola se vería beneficiada, y superaría la diferencia originada en los subsidios norteamericanos, a través de mayores precios y el incremento de las cantidades a exportar.

Sin embargo advierte que EEUU «sin dudas insistirá en una rápida y amplia desgravación del sector manufacturero, la industria electrónica y de cómputo y vehículos automotrices», a la vez que pretenderá proteger productos como los agropecuarios y muchos que son de interés para Uruguay como los textiles, prendas de vestir, calzado, y productos cerámicos, entre otros.

Asimismo recomienda implementar mecanismos «de transferencia de recursos que permitan la adaptación a la nueva realidad, en condiciones sostenibles, de los sectores perjudicados».

Acerca del comercio de servicios se subraya que EEUU no establecería restricciones sustanciales pero que «no puede descartarse» que efectúe «demandas que puedan requerir la flexibilización o modificación de la legislación nacional» que luego podría tener «impacto sobre los márgenes de autonomía para formular políticas de desarrollo y para legislar sobre actividades de agentes económicos», y hasta exigir acceso a mercados en sectores donde existen monopolios.

La Propiedad Intelectual se evalúa como el capítulo «más difícil» de las negociaciones.

En este ítem los puntos más sensible para Uruguay serían la extensión del plazo de las patentes, la incorporación de nuevas materias patentables (como las plantas), el cambio de criterios de patentabilidad, y la protección del producto farmacéutico y agroquímico que conduciría a «generar mayores dificultades que las actuales para el acceso a medicamentos tanto de la población en general como del sistema de salud en particular, encareciendo sustantivamente sus costos».

En tanto que en lo relativo a derechos de autor los aspectos más delicados estarían vinculados con el ámbito digital e internet, ya que la aplicación de la normativa «supondría una fuerte restricción a la libertad de comunicación», además de aumentar el costo del pago por el uso de las obras y la postergación de su ingreso al dominio público. Finalmente acerca de las compras gubernamentales se remarca que Uruguay no tiene experiencia en la materia, lo que motivará una «revisión de la normativa nacional…y su adaptación a los compromisos internacionales».

También en este ítem el desafío más importante es definir los sectores que podrían ser excluidos del acuerdo, así como otros dos puntos: uno que sería resistido por el Mercosur relativo a otorgar a EEUU tratamiento de la Nación más favorecida; y otro relacionado con el trato nacional que implica la igualdad en las exigencias que durante una licitación o concesión se imponen a las empresas nacionales y a las estadounidenses, lo que implicaría una modificación casi completa de la legislación interna (Tocaf). En otro orden no se realizan mayores comentarios respecto a la incidencia del eventual acuerdo en materia de asuntos institucionales, salvo por la necesidad de crear un nuevo ámbito de resolución de controversias. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje