Ambos represores negaron haber actuado en Automotores Orletti

Medina admite participación en operativos en Uruguay; Arab dijo que fue un oficinista

Ricardo Medina y José Arab comparecieron ayer ante la Justicia en la que negaron haber intervenido en el centro clandestino de detención argentino «Automotores Orletti».

Ambos indagados por la desaparición de Adalberto Soba y Alberto Mechoso, fueron señalados por testigos, junto a otros militares, como autores de torturas y desapariciones de ciudadanos uruguayos.

De todas formas ninguno negó haber sido miembro del Servicio de Inteligencia de Defensa (SID), y en consecuencia haber participado en operativos de esa dependencia.

El ex policía del Cuerpo de Granaderos, Ricardo Medina, declaró su participación en dos centros clandestinos de detención uruguayos, y además asumió protagonismo en el episodio del «chalet Susy».

Este operativo en Shangrilá consistió en un simulacro para justificar la presencia en Uruguay de prisioneros secuestrados en Argentina. Según un comunicado de prensa de la Dirección Nacional de Relaciones Pública (Dinarp), con fecha 28 y 29 de octubre de 1976, veintidós uruguayos del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) estaban planeando una «invasión». En el mes de setiembre de 1976 fueron todos, supuestamente, detenidos en el chalet Susy.

Asimismo el ex policía manifestó ser parte de los operativos en los centros de detención y tortura «La Mansión» e «Infierno Chico».

«La Mansión», o «La Casona», fue en 1976 el principal centro operativo de los efectivos del SID, y estaba instalado en Bulevar Artigas 1488 casi Palmar.

«Infierno Chico», o «300 Carlos R», estaba en manos del Organismo Cooperador de Organizaciones Antisubversivas (OCOA) desde 1974, y se ubicaba en Rambla República de México 5515, en Punta Gorda (según datos de «A todos ellos», publicación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos).

En tanto el ex capitán (dado de baja), José Arab, también interrogado, sencillamente expuso que realizaba tareas administrativas para el SID.

Ambos negaron haber participado en la expropiación del dinero del PVP, así como en el traslado ilegal de presos.

Según fuentes presenciales, el nombre delatado con relación a estos asuntos, fue el del coronel (r) Manuel Cordero, actualmente prófugo.

La investigación de la desaparición de Soba y de Mechoso está a cargo del doctor Luis Charles, juez Penal de 19º Turno, y la fiscal Mirtha Guianze.

En los días pasados comparecieron en el juzgado de Misiones y 25 de Mayo el teniente coronel (r) José Nino Gavazzo, el coronel (r) Jorge Silveira Quesada, el coronel (r) Gilberto Vázquez, y el teniente coronel (r) Pedro Mato Nerbondo.

Hoy viernes, a las 13.00 horas es el turno de quien fuera procesado por la desaparición de la maestra Elena Quinteros, el ex canciller de la dictadura, Juan Carlos Blanco.

No hay citaciones para el lunes de la semana próxima, no obstante el martes 22, está previsto la comparecencia del coronel (r) Juan Antonio Rodríguez Buratti; del coronel (r) Luis Maurente Mata, sobre quien recientemente recayó una orden de captura desde Argentina por su actuación en «Automotores Orletti».

Además, el juez Charles constituirá despacho en el Hospital Militar la semana próxima para interrogar al coronel (r) Ernesto Rama, que se encuentra internado a causa de un problema cardiovascular.

La denuncia de la desaparición de Soba Fernández está directamente vinculada a la de Mechoso (aunque esta última no fue denunciada en Uruguay), ya que ambos fueron secuestrados en Buenos Aires, el 26 de setiembre de 1976, por obra de la actuación conjunta de militares uruguayos y argentinos; posteriormente recluidos en Orletti, y presuntamente trasladados a Uruguay en el «segundo vuelo».

Esta investigación fue fusionada a la del militante tupamaro Washington Barrios, desaparecido el 17 de setiembre de 1974 en Córdoba.

 

Los indagados

Ricardo José Medina Blanco, alias «Rambo», «Conejo». «306», ingresó a la Policía el 30 de marzo de 1966, en la Guardia Metropolitana, dentro del Cuerpo de Granaderos. Se especializó en comunicaciones y es experto en escuchas telefónicas clandestinas.

En 1976 pasa a desempeñarse en el SID y en el OCOA. Tenía el alias de «306» en el centro de torturas «300 Carlo» del Batallón de Infantería 13.

En octubre de 1976, participa en el balneario Shangrilá del falso operativo de detención del militantes del PVP que habían sido trasladados en julio desde Argentina.

En 1980, el inspector general Víctor Castiglioni lo integra al Grupo Gama de Inteligencia policial, con el que se crea la «Base Marta», ubicada en Capurro, desde donde se hacía «pinchazos» telefónicos.

En el área privada, tuvo agencias de seguridad y trabajó en un hotel en Brasil, donde en 1993, aparece implicado en un caso de dólares falsos.

Regresó a Uruguay para refugiarse en la policía de San José, donde fue procesado por falsificación de dólares en 1995, con su socio José Nino Gavazzo.

José Ricardo Arab Fernández, alias «El Turco». «305». «La Bruja», ingresó al Ejército el 1º de marzo de 1958, en el Arma de Ingenieros. En 1967 ascendió a teniente 1º en la Escuela Militar, y a capitán en 1970, pasando al Batallón de Ingenieros N° 3 (Paso de los Toros).

También revistó en el SID en 1976, y actuó con el nombre de guerra «305», en el centro de torturas «300 Carlo» localizado en los fondos del Batallón de Infantería Nº 13. También se integra al OCOA.

El 9 de febrero de 1978 fue dado de baja y degradado, según el boletín Nº 1932 del Ministerio de Defensa Nacional. Se dedica a distintos tipos de negocios relacionados al transporte y abasto con una flota de camiones. Hoy aparece como dueño de varias empresas. *

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