Ministro Bonomi: "excesos" desatan conflictos

El ministro de Trabajo Eduardo Bonomi admitió que se cometen «excesos» por parte de algunos sindicalistas, no obstante lo cual también señaló que la conflictividad «surge a partir de empresarios que no son la mayoría ni mucho menos, que no cumplen con lo acordado».

El lunes, concurrieron al Parlamento trabajadores no sindicalizados que trabajan en empresas ocupadas a expresar su malestar con una situación que les impide trabajar y cobrar sus salarios.

Entre otros, acudieron unos 30 operarios de la metalúrgica ZIP que no pertenecen al gremio Untmra, quienes fueron recibidos en la Comisión de Legislación del Trabajo de la cámara baja (ver página 9). También se hicieron presentes trabajadores de la procesadora de tripa Henil Coltirey. En este último caso, plantearon el levantamiento de la ocupación y volver al trabajo. Un representante de los trabajadores señaló que los obreros sindicalizados que ocupan esa empresa, unos 70 en un total de 400, piden «un aumento irracional del 300%», mientras el resto del personal quedó de «rehenes de la situación».

En ese marco, el ministro Bonomi señaló que la conflictividad surge a causa de la interacción entre «incumplimientos» y respuestas sindicales que «no son adecuadas». Según el secretario de Estado, hay «excesos de las dos partes» y señaló que la forma de evitarlos «no es prohibir la actividad sindical».

 

Apoyo a Narducci

Por otro lado, el ministro de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Eduardo Bonomi, afirmó, luego de los acuerdos ministeriales, «no es correcta» la versión que indica que hubo una «supuesta represión sindical» en su cartera. Además brindó su «total respaldo» a la directora de Inspección General, María Narducci, funcionaria que había sido apuntada como la responsable de la mencionada acción. En ese sentido, el secretario de Estado dijo: «Hemos defendido y seguiremos defendiendo las libertades sindicales, los fueros sindicales, pero entendemos que eso se produce siempre, el sindicalismo, la actividad sindical, la defensa de los derechos de los trabajadores, se tiene que producir a partir del respeto por el contrato de trabajo, a partir por el cumplimiento con la función pública y no se puede transformar el pertenecer a un sindicato en la excusa para evitar cumplir con el contrato de trabajo ni para cumplir con la función pública». Y agregó que mantiene «su total respaldo» a la directora de Inspección General de Trabajo y Seguridad Social (Igtss), María Narducci, la que, recordó, es la fundadora del sindicato en el Ministerio de Trabajo y además fue durante mucho tiempo la presidenta de la Asociación Iberoamericana de Inspectores de Trabajo y renunció, por razones éticas y morales, a ésta cuando fue nombrada para un cargo de particular confianza, ya que entendía que no correspondía presidir una asociación de estas características y ser parte integrante de un gobierno. *

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