Si estalla un conflicto petrolero, será uno de los más perjudicados

La crisis llega a Uruguay

En su edición de ayer el diario mexicano Reforma publicó una entrevista al presidente de la poderosa OPEP, que reproducimos en sus partes fundamentales. Pérez destacó que los actuales altos precios del crudo se deben básicamente a las siguientes causas: agotamiento de crudos ligeros de más fácil refinación, la gran especulación en el mercado y la carga impositiva que soporta la nafta en los países consumidores. Pérez señaló que del precio final de los carburantes «los productores reciben solamente el 16%» y alertó que la mayoría de los países productores de petróleo, «sean o no de la OPEP», están al tope de su producción y difícilmente se pueda recurrir a esta medida para bajar los precios.

Una crisis de las características de la anunciada por el presidente de la OPEP tendría repercusiones enormes sobre la economía mundial, cuyo crecimiento estimado para este año se sitúa en el 4%, generando lo que los economistas califican como «hambre de energía». No obstante el carácter innegablemente global del impacto, éste será muy diferente si se analiza por regiones y particularmente por países.

Entre los países que quedarán más débiles para enfrentar la crisis está EEUU, que importa la mitad del petróleo que consume y tiene las reservas más bajas de los últimos 24 años. También figura Japón, que es netamente importador y está en una fase de recuperación económica.

En Europa sufrirían el impacto principalmente Italia, Francia y Alemania, con el agravante de que al fijarse los precios internacionales del pétroleo en dólares, el euro devaluado los deja todavía peor.

En América Latina los más perjudicados serían Brasil, Cuba, Uruguay y prácticamente toda Centroamérica. Los países que tendrían una mejor posición serían: los miembros de la OPEP (ver infografía), Rusia, México, Ecuador y Argentina, además de Noruega y Gran Bretaña.

Los dichos del presidente

A continuación reproducimos los principales pasajes de la nota del diario Reforma.

«–¿Es suficiente el aumento de producción de petróleo que anunció la OPEP para bajar el precio del crudo?

–No hay que contabilizar solamente estos 800 mil barriles, ya antes habíamos incrementado 2.4 millones diarios y no solamente está el incremento de la OPEP, también han incrementado los países no OPEP, algunos de los cuales han llegado a su plena capacidad, como Noruega, y para este momento esa es la situación de México, aunque ojalá muy pronto ya hayan culminado los trabajos en Cantarell.

–Precisamente, México no incrementó su producción a pesar de que es una carta fuerte de los países no OPEP para lograr el control de precios del crudo.

–Efectivamente, pero según la información que tenemos es un problema de cierto tiempo, hasta que culminen los trabajos en Cantarell; pero tengo entendido que se está incrementando la exploración en el Golfo y que tienen buenas perspectivas. Eso sin duda es un beneficio para México y un beneficio para aliviar la situación de hambre de energía que estamos presenciando. Se calcula que va a haber un crecimiento de la economía mundial en 4.7 por ciento. Esto indica que habría también un incremento fuerte en la demanda y hay que generar capacidades para resolver esa demanda. El problema no radica solamente, y en esto quiero ser muy enfático, en las acciones que emprenda la OPEP. (Los miembros del organismo) estamos cumpliendo con nuestra parte, hemos hecho todos los aumentos que consideramos necesarios este año, hemos llegado ya a los niveles de exportación que teníamos en junio del 98. Si a partir del primero de octubre, contados 20 días continuos, y en el mercado se mantienen los precios por encima de 28 dólares, habrá un nuevo incremento de 500 mil barriles diarios y para el 12 de noviembre convocaremos a una nueva reunión en Viena. Quiero insistir en que el problema de los precios no es solamente debido a la cuestión de la producción, sino que han influido las limitaciones de la capacidad de refinación, principalmente de EEUU; ha impactado el agotamiento de la capacidad de producción de crudos dulces, que son los de más alta demanda para producir gasolinas; y por supuesto las limitaciones en las producciones de petróleo.

–¿Se está gestando un nuevo conflicto entre productores y consumidores de petróleo? Los países consumidores han acusado a la OPEP de provocar el aumento en los combustibles.

–Esta acusación es sencillamente absurda: la OPEP es sólo parte de la producción mundial de petróleo; ocupa 42 por ciento de la producción total de petróleo en el mundo, hay otros productores, es extraño que sobre ellos no se haga ninguna presión.

–¿Cuánto deberían aumentar los países independientes para que surta buen efecto el incremento de la OPEP

–Todos están haciendo su parte también pero creo que con estos incrementos vamos a llegar a un punto de estabilización de mercado. Tenemos que pensar en el año próximo, porque si sube demasiado la oferta, sobre todo en el segundo trimestre del año próximo, cuando cae la demanda, pues podríamos ver un derrumbe de precios y repetir una vez más el doloroso fenómeno del año 97-98.

–¿Para cuándo tienen estimado ver el precio en los niveles que ustedes consideran adecuados, entre 22 y 28 dólares?

–Lo deseable es que en los próximos días logremos ese nivel de precio; de no ser así, habrá nuevas reacciones correctivas tal como ha sido aprobado por la OPEP.»

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