Inspección de Aduana confirmó que declararon 17 toneladas de pescado menos en exportación

El pesquero Paloma V denunciado por contrabando de merluza negra

La empresa Mebenal SA propietario del barco pesquero de bandera uruguaya «Paloma V» es indagada por el juzgado de Aduanas correspondiente, por una maniobra de contrabando denunciada por los funcionarios aduaneros que controlaron su reciente descarga de merluza negra en Durbán, Sudáfrica.

La firma, es propiedad del empresario Luis Pazos Fontán, representante en Uruguay de los intereses del grupo mafioso gallego encabezado por Antonio Vidal Prego, quien viene siendo juzgado en un tribunal de Miami donde se le indaga por ingresar a Estados Unidos merluza negra pescada ilegalmente.

Pazos y el grupo Vidal han sido señalados como responsables de las maniobras de pesca ilegal que determinaron la captura de los barcos «Viarsa I», «Maya V» y «Apache» cuya tripulación uruguaya fue encarcelada y juzgada por autoridades de Australia.

La inspección que la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) realizó en la descarga de merluza negra del «Paloma V» en el puerto de Durbán evidenció una declaración falsa por parte de la empresa Mabenal que en el Documento Unico Aduanero (DUA) no registró más de 17 toneladas de pescado.

El informe de la DNA señala que el pesaje oficial realizado en Durban era de 128.474 kilogramos netos de merluza negra, mientras la empresa dirigida por Luis Pazos, según los documentos de exportación Nº 520937 y 520938, sólo reconoció haber descargado 110.964 kilogramos del cotizado pescado.

 

Medidas cautelares

La denuncia contra el «Paloma V» fue luego ampliada con una solicitud de medidas cautelares en las que se pidió a la Justicia Aduanera que prohibiera el cambio de bandera y el zarpe del pesquero uruguayo, para su embargo específico y secuestro.

Las medidas cautelares se fundamentaron en «las dificultades para poder realizar algún tipo de acción sobre el buque o las mercaderías», ya que «si bien el buque tiene bandera uruguaya, opera en Sudáfrica, no entrando en aguas nacionales prácticamente nunca»

En la nota al juez, los denunciantes explicaron que cuando se comunicaron «con el administrador de la sociedad que opera dicho buque, lejos de preocuparse por las diferencias de mercaderías nos manifestó que lo más fácil para sus clientes era cambiar de bandera».

El cambio de bandera de los barcos pesqueros de merluza negra señalados como eventuales culpables de pesca ilegal y otras maniobras fraudulentas, resulta una costumbre de los operadores marítimos y los empresarios vinculados a los grupos mafiosos del negocio de la merluza negra. *

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