El gasto en viajes provocó debate entre ediles del FA
En la sesión extraordinaria de la bancada oficialista plantearon cuestiones de funcionamiento interno, y de relacionamiento con la oposición y la administración municipal. Además de estos temas, analizaron los criterios utilizados hasta el momento para definir los viajes de los ediles tanto al Interior del país como al exterior.
Según se pudo saber, el MPP planteó definir criterios comunes para autorizar viajes, ya que se entienden que no todos son necesarios y que de algunos se pueden prescindir. Hubo discrepancia en el oficialismo en los casos de cómo se instrumentaron los viajes al Congreso Latinoamericano de Ediles que se celebró en Brasil el año pasado, y el Encuentro del Corredor Bioceánico en Valparaíso-Chile realizado hace una semana.
En la izquierda existe preocupación por los gastos en pasaje y los viáticos que perciben los ediles. La intención de los curules es establecer un criterio más profesional.
Un edil frenteamplista cuestionó que el viaje a Chile, donde debieron recorrer unos 1.500 kilómetros, lo hicieran en ómnibus. Agregó que esa fue una forma de «desprestigiar a la institución». Afirmó que se arriesgó un corte por parte de los piqueteros argentinos en los puentes internacionales o la aparición de un fenómeno climático en la cordillera. La fuente entiende que así se contribuye a perder seriedad; «cuando se piensa que se puede actuar de forma austera, se termina con un resultado contrario», comentó.
La edila Susana Pereyra viajará próximamente a Ecuador al Congreso Latinoamericano Indígena, en carácter de presidenta del Congreso Latinoamericano de Ediles, y la Junta Departamental resolvió, en este caso, «que lo hará de la mejor manera».
Un curul oficialista sostuvo que en el viaje a Chile, se gastó unos U$S 10 mil, «pero nunca llegaron a Valparaíso para concurrir a la actividad, debiendo volver a Uruguay». Agregó que en este caso, se gastó dinero y tiempo, «por nada».
Incluso, hubo críticas de algún edil frenteamplista de que ciertos compañeros pretenden imponer una política de excesiva austeridad, que lleva a que el viaje que realice el legislador no sea digno. Para concurrir al Congreso Latinoamericano de Ediles en Brasil, la delegación uruguaya debió recorrer más de 1.000 kilómetros en ómnibus. Al retorno, se rompió el baño del vehículo, debiendo soportar un olor desagradable proveniente de los gabinetes higiénicos.
Otros ediles frenteamplistas entienden que los viajes no se pueden medir en función de la cantidad de personas ni de costos. Reivindicaron que el FA adopte un criterio político, con una evaluación de cada bancada sobre la conveniencia de cuántos y quiénes viajarán. *
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