Obreros denuncian que usan productos cancerígenos sin medidas de seguridad
En la mañana de ayer, la fábrica de alfombras Rualer de nuestra ciudad fue ocupada por sus obreros. Trabajan ahí 25 personas, entre hombres y mujeres, el propietario, un argentino que vive en Miami, hace trabajar a sus obreros sin las mínimas medidas de seguridad.
LA REPUBLICA alertó de esta situación al intendente Dr. Omar Lafluf, quien se hizo presente inmediatamente en el lugar dialogando con los obreros, a los cuales les aseguró que estaban haciendo lo correcto «ya que es hora que lo primero que hagan las empresas cuando se instalan es darle seguridad a los empleados, eso debe ser lo principal y por lo que acabo de ver, los obreros están ejerciendo su justo derecho que es reclamar los elementos necesarios para trabajar adecuadamente, más cuando se utilizan esta clase de productos para las alfombras».
Américo Doyenart delegado de los obreros dijo a LA REPUBLICA que «esta situación ya no da para más, primero nos hacen ingresar para capacitarnos, mientras sacamos la producción y no nos pagan nada, después estamos en negro, sin ninguna clase de aporte patronal, y luego nos pagan a todos por igual, al que tiene que manejar una máquina como al que hace alguna otra función. También cuando formamos el gremio sufrimos persecución sindical ya que nos despidieron algún compañero, y acá no hay escalafones, no nos dan la leche que corresponde por trabajar con productos tóxicos y todavía hemos tenido problemas de salud. Estos productos son cancerígenos, y nos ha producido ya alergias en la piel, y problemas en nuestras vías respiratorias».
Una inspección del Ministerio de Trabajo se hizo presente en el lugar, y se excusaron de hablar con LA REPUBLICA, ya que se estaban tomando actas a las personas que estaban ocupando la fábrica. «Nosotros hicimos la denuncia en el Ministerio el pasado 27 de Julio, y estamos ocupando para que se vea la real situación en la que trabajamos y que el propietario no se pueda llevar las alfombras y dejarnos sin el pago de nuestros jornales atrasados, ya que estas alfombras están prontas para ser exportadas».
En el lugar se hicieron presentes además autoridades del Plenario Intersindical de Río Negro, que durante toda la jornada brindaron su apoyo a los ocupantes, al igual que ediles departamentales, como el vicepresidente de la Junta Departamental de Río Negro, Dr. Alvaro Debali (Frente Amplio) quien afirmó «que los problemas que tiene esta empresa no son nuevos, ya se han producido a nivel judicial reclamos laborales, por lo que el tema será tocado en el órgano legislativo».
También el edil del Partido Comunista Edison Kravsosky se hizo presente en el lugar, ya que había formulado un pedido de informes al intendente municipal sobre las condiciones en que se encontraban las empresas en el Parque Industrial y su relacionamiento con los obreros, pero el pedido de informe no había sido contestado hasta el momento.
Al pie de la chimenea del Anglo, en donde funciona esta fábrica de alfombras, las leyes laborales no son cumplidas por el propietario de la empresa y las medidas de seguridad brillan por su ausencia. Doyenart afirmó que en la última inspección que hizo el Ministerio a la empresa, los mismos dueños «maquillaron la fábrica para dar otra imagen, y no mostraron realmente las condiciones deplorables en la que nos encontramos trabajando, hasta 12 y 14 horas por día, cuando estamos trabajando con productos que son tóxicos».
En el interior de la empresa afirman los obreros hay carteles que indican el uso obligatorio de casco, guantes, y elementos de seguridad, pero nada de eso se le entrega a los obreros. «Tenemos un simple tapaboca de médico, pero no los adecuados para trabajar con esta clase de productos, además las instrucciones vienen en inglés, seguro que para que no las podamos entender». *
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