En Cerro Largo el país fue testigo de un discurso de claro corte socialdemócrata

Danilo Astori reivindicó con firmeza el papel del Estado en la economía

Danilo Astori se mostró en Cerro Largo como un gobernante interesado en la participación del Estado en la economía. En la parte final de su discurso fue contundente cuando se refirió al tema de la devolución de impuestos indirectos a la exportación, como el IVA y el Impuesto Específico Interno. «Nosotros creemos que en algunos casos el país está pagando en algunos ramos de actividad una cifra superior a la que debería pagar por razones de devolución de impuesto. Por lo tanto es decisión del gobierno revisar acuciosa y rigurosamente este régimen, no para eliminarlo -entiéndase bien- sino para usarlo mejor», dijo.

«Vamos a estudiar eso, vamos a seguir devolviendo impuestos porque es una herramienta fundamental para el país, pero todo lo que sobre -permítanme que lo diga así- todo el excedente lo vamos a volcar con transparencia, y sabiendo lo que estamos haciendo, al desarrollo productivo, pero sabiendo de cuánto dinero estamos hablando y a dónde va, a quién estamos ayudando, a quién estamos estimulando, discusión que tendremos que tener previamente, porque es una decisión nacional que tiene que tomar el gobierno en representación de la sociedad uruguaya», agregó.

Estos conceptos están muy identificados con el programa del Frente Amplio, al que muchas veces desde la ultraizquierda se dice que el gobierno progresista se ha apartado.

En otros momentos del discurso apareció el mismo talante y fue cuando señaló que está trabajando para concretar «un incremento del gasto público frente a las necesidades fundamentales que tiene un país que ha sufrido mucho en los últimos años; pero que nadie se confunda y crea que esto es irresponsabilidad, es al contrario responsabilidad, porque es administrar con prudencia los recursos públicos sin ignorar las necesidades nacionales como tantas veces ocurrió en el país». Una vez más se mostró muy lejos de Ramón Díaz, Ignacio de Posadas, Alberto Bensión e Isaac Alfie.

A esto agregó: «Nosotros manejamos con cuidado las cuentas, pero no para amorralar recursos, nosotros manejamos con cuidado las cuentas para financiar las necesidades indiscutibles que tiene el Uruguay y que no podemos seguir ignorando. Entre otras, porque -como les decía antes- tenemos una inversión pública muy deprimida, que es absolutamente fundamental para que el gobierno asuma su papel en ámbitos esenciales de la sociedad, en ámbitos donde la inversión la tiene que hacer el sector público, porque el sector privado no la hará nunca».

Este papel del Estado, por lo menos novedad en las últimas tres décadas, no lo identificó con las prácticas que en algunos momentos llevaron adelante las corrientes menos ortodoxas de los partidos tradicionales. «No queremos que cada Rendición de Cuentas sea una fiesta de demagogia presupuestal como lo fue en el pasado, donde las prácticas de clientela político-partidaria nos condujeron a un manejo absolutamente irresponsable del gasto público. Y sobre esto el Uruguay tiene décadas de mala experiencia. Pero tampoco queremos la moda de los últimos años, Rendiciones de Cuenta de un solo artículo en las que dogmáticamente se ignoran las necesidades presupuestales del país, eso tampoco», dijo elevando la voz.

A esta afirmación la acompañó de datos concretos: «En el año 2007 el sector público va a estar gastando 300 millones de dólares más que en 2006, 100 de esos -sin contar el Plan de Emergencia que tiene una duración transitoria- ya estaban previstos en el Presupuesto, el Presupuesto Quinquenal ya preveía el año pasado que en 2007 se gastarían 100 millones de dólares más que en 2006, pero en realidad vamos a gastar 300, o sea hay 200 que el Presupuesto no prevé y que se financian de la manera que ya expliqué: crecimiento superior al previsto, mejora de la recaudación tributaria, ahorro de intereses y la venta del Nuevo Banco Comercial». A la vez se diferenció del neoliberalismo, quien acostumbra a parcializar las políticas económicas: «El Gobierno no tiene una política económica para manejar bien las cuentas publicas, una política económica para generar estabilidad financiera, una política económica para estimular el desarrollo productivo, el Gobierno tiene una sola política económica cuyo objetivo fundamental es mejorar las condiciones de vida del pueblo uruguayo».

 

Atención frigoríficos

Siempre apoyado en el programa de la fuerza política, completó la idea con una clara referencia a las inversiones, a la captación de capital extranjero y a la baja del desempleo, que son la prioridad de Astori (*).

Dijo que la inversión del exterior se duplicó, pero que de los 700 millones de dólares, 600 millones de la moneda estadounidense «fueron para la inversión productiva». «El país se caracterizó siempre por atraer capital especulativo, pero ahora empezó a atraer capital productivo que es lo que todos los uruguayos necesitamos para generar más y mejor empleo, lo que es decir más y mejores condiciones de vida para nuestro pueblo», recordó.

Con su discurso Astori realizó un anuncio programático sustantivo, pero también una noticia que fue muy fuerte, aunque ya existían referencias anteriores: el gobierno se va a meter con la Industria Frigorífica. ¿O de qué habló cuando se refirió a la devolución de impuestos indirectos a la exportación?

(*) El discurso, por cierto, tuvo un olvido que mostró la falta de comunicación interna del gobierno. Astori dijo en Melo sobre el desempleo: «En abril se ubicó en un 11,2%; el menor registro desde el año 1998″. Tres horas después Fernando Lorenzo, director de Macroeconomía del Ministerio de Economía y Finanzas, informaba que el desempleo había descendido al 10,76%. El ministro se perdió un fuerte aplauso. *

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