Mujica volvió a exponer diferencias con cifras del BROU sobre deudores
A instancias del Partido Nacional, los senadores dispusieron de una jornada para debatir sobre el «País Productivo, Endeudamiento del Sector Agropecuario, y Políticas Sectoriales», con la presencia del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, José Mujica.
La sesión dio inicio a la hora 15.15, dándose lectura a los asuntos entrados, entre los que destacó el pedido de licencia del vicepresidente Rodolfo Nin Novoa para asistir a la asunción de Alan García como presidente del Perú. Le sustituye Fernández Huidobro.
Al darse inicio formal a la sesión, el ministro Mujica solicitó autorización para ser acompañado por sus asesores.
15.20 El líder blanco, Jorge Larrañaga, planteó la posibilidad de que la deliberación se efectúe bajo la modalidad de «debate libre», puntualizando que la discusión «no es para una confrontación».
Mujica pidió la palabra y dijo tener la «voluntad política» de habilitar esta forma de intercambio de opiniones.
El coordinador Baráibar aludió a los artículos reglamentarios que habilitan esta discusión.
15.24 -Se vota afirmativamente.
Abre la sesión exponiendo el blanco Eber Da Rosa, señalando que «tenemos muchos puntos en común» con el ministro «y esto no pretende ser una cuestión de confrontación» sino «más bien de análisis en conjunto de muchos aspectos que nos preocupan en común», haciendo referencia «a la falta de conclusiones claras y categóricas; apreciamos que los mayores deudores son pocos e individualizables, y el 4% si consideramos las deudas menores a 15.000 dólares del total, es con quien el Banco República es más inflexible (…) deudores chicos: granjeros, lecheros son a la vez los más castigados por el proyecto de reforma tributaria (…) Este tema, lejos de estar resuelto, debe aún ser encarado con una respuesta uniforme del gobierno; sigue existiendo una permanente dicotomía entre lo que expresa el ministro de Economía y por otro lado el ministro de Ganadería (…) A la hora de ejercer el gobierno debe haber una voz del Poder Ejecutivo, no de los partidos políticos en el poder». Tildó al gobierno de cumplir las leyes del darwinismo: los más fuertes sobrevivirán, mientras los más chicos se extinguirán.»
Da Rosa pidió entonces: «Suspender las ejecuciones por un tiempo prudencial cinco, seis meses, y después encontrar una solución a largo plazo», entendiendo que plazos y tasas son de mayor importancia que las quitas. El nacionalista interrogó además al ministro sobre aspectos que fueron de exoneraciones de aportes patronales al gasoil productivo, de carga impositiva para frutas y verduras, a priorizaciones para las materias primas nacionales para biodiesel, tipo de cambio a competitividad.
16:20. José Mujica abre su disertación. Comenzó recordando que «el pueblo uruguayo determinó que viniera acá. Estoy haciendo una changa porque el Presidente me puso en el ministerio, pero a mí el pueblo me puso acá (…). Al ser nombrado ministro me vi en este dilema, el de los 40.000 paisanos productores que quedarán en este país, los 70 u 80 mil peones rurales que quedarán en este país. No voy a repetir los números que Da Rosa ha colocado, pero quiero agregar una cuestión esencial: PBI agropecuario, PBI general esconden una parte sustantiva de la realidad, este sector en nuestro país debe ser medido en el contexto vivo de su encadenamiento con los otros sectores de la economía. Medido así, el agronegocio en los encadenamientos atrás y adelante, representa hasta el 60% del PBI nacional; la repercusión de este sector no lo expresa la cantidad de gente o el PBI agropecuario, lo expresa como se refleja en el todo de la economía: el país, que sigue exportando hasta un 70% de productos que tienen que ver con la pecuaria; tal vez, Uruguay va a ser otra cosa en el porvenir, pero el de hoy está signado por lo que tiene en su suelo (…) el grueso de los orientales parecemos paracaidistas en este país, incluidos los políticos, pero claro estos no son los temas que conmueven la subjetividad de este país».
Detalló así lo ocurrido una docena de veces en los últimos 50 años en Uruguay: «Cuando caen las tasas de interés en las potencias, grandes masas de dólares entran a la economía. Después vendrán los ajustes impuestos políticamente o por colapso». Recordó la década de 1990, en la que incluso aceptó que podía no haber habido «maldad», en la enajenación de las empresas públicas, «para dar estabilidad a nuestra economía».
Pero también recordó que «si no hay excedente de la rentabilidad se entra en un círculo vicioso y el aumento de la producción bruta significa la antesala de la ruina: una lección que no debemos olvidar. Una lección que este ministro ha recalcado en todos lados: no se endeude a costa de cualquier cosa, desconfíe del endeudamiento. Es cierto que el desarrollo requiere inversión, pero esta es una agropecuaria que depende de los vaivenes del mundo, con una moneda muy difícil de sujetar, sometido al clima que lo hace muy frágil», enfatizando que, a mediados de la década, «la ambición rompió el saco. Vendíamos demasiado a Brasil y Argentina, cuando Brasil nos sorprendió con su devaluación», se entró en otra realidad. «De allí en más, se han hecho 20, 30, 40 refinanciaciones y siempre estamos con lo mismo. Alguna cosa tenemos que aprender», agregó.
Cambio de cifras
«He llegado a la conclusión de que cuando el BROU fundó el fideicomiso y mandó la información, allí se armó una gigantesca bolsa que diluyó la información», dijo el ministro, apuntando que «se han dicho enormes barbaridades contra los paisanos de este país». Explicó en cuanto a las deudas y sus amortizaciones, que «el 51% de los deudores se ha presentado para pagar (…). Acá se dijo que los productores agropecuarios no tenían voluntad de pago, como si fueran una masa de gente que se aviva y resulta que, comparativamente, de los 70.000 deudores de todo tipo que hay en este país del BROU, proporcionalmente, la gente del agro fue la que se presentó más. Pero además tengo datos, que se conocerán en días, que son muchos más los que se han presentado a pagar». Puntualizó que «además hay gente que no se presentó, y es porque está al día y está pagando: son más del 51% de los deudores agropecuarios, me atrevería a decir que cerca del 70% se presentó a pagar, con lo cual han sido los que mostraron mayor voluntad de pago».
Explicó que la deuda nominal sería hoy de 531 millones de dólares, «pero todavía hay mucho que depurar, estoy seguro de que éste es un número muy inflado… efectivamente, que deban menos de 15.000 dólares, tenemos 4.289 ciudadanos. Y hasta 50.000 dólares tendríamos 2.587. Estas dos categorías sumadas componen un universo de 6.876 del total de los deudores, o sea el 86% de los deudores de origen agropecuario.
En el otro extremo, por encima de 250.000 dólares, franja que las pautas planteaban «tomando ese punto hacia arriba, tenemos 491 casos, que frente al total de 8.004 deudores, constituyen el 6% de empresas involucradas, pero la deuda supone 249 millones de dólares, o sea, casi el 47% total de la deuda agropecuaria. Estos son datos resumidos de los tres fideicomisos obtenidos hace unos 15 días, porque en el correr de los días venideros van a variar, tal vez no con cosas sustantivas, pero sorpresivas. Estoy casi convencido, por una encuesta reciente, «entre los que no se presentó, se descubre que la gente no se presentó porque estaba pagando la cuota, y para alguna información periodística apareció que los productores agropecuarios no quieren pagar».
Apuntó luego a la política de créditos, «un tema mundial, pero que concretamente e
n Uruguay, los que deben menos de 15.000 dólares, en total 22 millones, en garantías hipotecarias, equivalen al 78% de la deuda. Si se les rematara por el valor de la hipoteca las deudas que tienen equivaldrían a una quita del 22%. Los que deben más de un millón de dólares, son apenas 41 casos. Su deuda suma 110 millones de dólares, con garantías sin actualizar. Esas garantías, en términos de valor, equivalen al 25% de la deuda que tienen. Si planteamos el ejercicio del remate teórico tendrían una quita equivalente al 70 u 80 por ciento (…). El que maneja mucha guita gana con la pinta y hay un proceso de la alta burocracia bancaria que no condice con la realidad. En los hechos hay un tratamiento diferenciado, que lo lleva adelante la mecánica bancaria que liquida a los que tienen mayores garantías (…) Cuando se dieron estos créditos nadie levantó el gañote para decir nada: el país de la cola de paja… estas son responsabilidades públicas (…) Con estas cifras la mitad de los deudores son un problema social. A mucha gente 25.000, 30.000 dólares, le puede parecer mucha plata… pero es lo que vale un tractorcito y una disquera, cualquier apartamento, cualquier auto que anda por la calle, puede costar eso…(…) mantener a los que están nos cuesta chirolas, pero si tienes un enemigo regálale un campo pelado. Estoy convencido de que nos saldrá mucho más barato mantener a esos paisanos donde están, y este es un problema de la intelectualidad entera de este país: uno parece un loco, le dan la razón como a los locos, pero marche preso (…) Este problema lo tienen los trabajadores rurales del futuro que van a necesitar formación universitaria. No se puede inventar la madera de un paisano, pero hay que agregarle Salamanca encima, la invasión de la tecnología está siendo insoportable. Esto no se arregla con universidades, sino llevándola al medio del campo. El paisano no va a poder defenderse con las herramientas intelectuales que tiene hoy».
Apuntó entonces a la circunstancia política: «A los paisanos de mi país ¿les conviene que el Pepe se vaya o se quede? Que nadie me responda, soy consciente de que tengo una lucha permanente con la nación entera, sería un bollo si fuera en el seno de mi fuerza política. La matriz no es campesina, no es de la tierra, ¿quién dijo que el grueso de los productores es empresario? Tienen pa´rato para ser productores. Además son fundamentales para la balanza de pagos, pero mucho más para tener hijos que sigan en el campo (…) que hagan una encuesta entre los paisanos de este país y a esa sí le doy pelota. Y ahí decido: si me quedo o si me voy. Porque me calenté con dolor, que en algunas oficinas públicas estaban contentos cuando anuncié que renunciaba, como soy calentón y ladino, decidí usar todos los recursos en función de lo que pienso, y en eso estamos (…) Tengo que charlar fuerte con mi amigo el Presidente, por esta franja (la de menor deuda) y la otra que compone la clase media, y recién después hacer un balance (…) La burocracia echó por tierra una oportunidad histórica, que participó en la instrumentación de la gigantesca responsabilidad histórica. Hay momentos circunstanciales de cara o cruz: en alta política no hay otro camino que la verdad, aún en el error, la verdad, así se hizo fracasar el proyecto y no creemos que sea viable volver atrás. Así hemos planteado la franja (…) A veces los créditos fueron mal dados y hay una responsabilidad de quien lo da».
Destacó el trabajo de la comisión técnica que el 11 de mayo de 2005, emitió el documento «para el endeudamiento interno en todas sus áreas», al que calificó de «usina intelectual» del proceso, destinado a dar «transparencia, ejecutividad y visión global» al mismo. «Este esfuerzo intelectual en la práctica, fue olvidado por la gente que manejó el fideicomiso», remarcó.
Banca confiable
Dijo también en referencia a las cifras «que al revisar lo vertido por el Banco República en mayo en esta casa, son números muy diferentes a los que trajimos hoy acá. Uno supone que el reino bancario es el de la confiabilidad, pero cuando salieron los datos del BROU, algo pasó (…) Queda claro que la gran mayoría de los productores trataron de establecer contacto con el banco o con el fideicomiso (…) el objetivo de recuperar la mayor cantidad de capital con resultados muy diferentes a los que pretendía el gobierno y del fideicomiso no ha salido tampoco la información de cuáles deudores siguen produciendo, y cuáles no (…) Así nos hemos inclinado por un sistema simple de quitas: es lo más sencillo, no lo más justo».
Mujica se abocó posteriormente a destacar las posibilidades de estos días para Uruguay, con la visita que hemos tenido de autoridades y técnicos de países islámicos, Turquía y Bangladesh, entre otros, interesados en productos del agro, «pero nadie dijo de eso una palabra», pasando a detallar aspectos controvertidos del asunto. «Porque nadie dice ya en el mundo: ¡estamos salvados, llegó la carne uruguaya! Al contrario, a cada mercado que accedemos, alguien pierde, nosotros ganamos, pero mañana lo van a intentar de nuevo.
Afirmó que está pronto el proyecto para «combustibles agrícolas», abarcando inclusive la producción de alcohol, más allá del biodiesel.
Mujica concluirá bromeando con Gallinal, «de quien espero ahora me dé algún palo».
La posta blanca
Fue Larrañaga, no Gallinal, quien respondió al ministro, abriendo el fuego con que «acá no se trata de pegarle un palo para que haya un abollón en el auto del gobierno», y argumentó en tono de relativa convicción que, «la crítica, es el insumo y el alimento fundamental del gobierno yo si fuera hoy gobierno me encantaría la crítica». Explicó que fue «con intencionalidad» que se pidió el régimen de comisión general. «Si hubiéramos querido venir a tirarle al ministro, hubiéramos acudido a la interpelación.»
Larrañaga abrió entonces: «Queremos resultados, este país esta lleno de diagnósticos. Hay decenas, somos el país campeón mundial de los diagnósticos, pero estamos siempre en el mismo punto, avances, pocos».
Calificando a Mujica de «horcón del medio del gobierno», el líder blanco entendió que «han dejado solo al ministro».
Argumentó que para el ministro «es muy difícil caminar por arriba del alambrado: o se está de un lado o se está del otro», focalizando la crítica en distintas antinomias que el Partido Nacional entiende existen.
«¿Dónde está el país productivo?», se preguntó Larrañaga, que centró su crítica en «el fracasado proyecto de diesel productivo», y apuntó directamente a Mujica. «Ministro: ¿dónde están las políticas sectoriales de su cartera para acelerar el país productivo que, yo creo, la inmensa mayoría del país está reclamando? ¿cuáles son?, ¿dónde están? Estamos empantanados… No se pueden justificar las promesas que no se pueden cumplir».
Larrañaga preguntó la opinión de Mujica acerca del atraso cambiario, «más presión fiscal, con un producto constante y más presión tributaria», y auguró que «vamos a tener más endeudamiento externo». A la afirmación de Mujica sobre lo irregular de la informaciòn recibida del BROU, Larrañaga se preguntó: ¿acá quién manda más? ¿el presidente del BROU o el Presidente de la República? (…) ¿Es posible que el presidente del BROU siga al frente de ese cargo? Es inaceptable ese desfasaje de la información (…) No pido la renuncia del presidente del BROU, ya lo hizo un senador del sector del ministro (…) ¿es posible que se nos venga a decir ahora que se van a abrir las carpetas? El ministro de Economía dijo acá, en la
comisión de presupuesto, que se iban a abrir las carpetas para saber por qué los productores no se habían presentado, entonces, ¿qué se hizo en 17 meses? (…) Hay una puja muy fuerte dentro del gobierno, el país entero lo está observando, los propios actores del gobierno lo están confesando. Culminó considerando que «no es justo que lo sigan haciendo cinturear al ministro… Nuestro partido va a estar a la orden para construir el desarrollo nacional, pero hay que optar, si optamos por el camino del sacrificio entero y de comerse sapos: ¡feliz digestión!, pero no cuenten con nosotros», apuntando finalmente a la posibilidad de interpelar a futuro al ministro.
19:10. Francisco Gallinal, declina «haber venido acá a golpear al ministro» y elogia la actitud de Mujica, «contrariamente al ministro de Relaciones Exteriores que vino ayer acá amargado, malhumorado, que vino a desquitarse vaya a saber de qué mal momento que vivió». Le objetó no obstante a Mujica que «tiene el control absoluto dentro del gobierno, con mayorías parlamentarias para aprobar o derogar todo lo que esa cartera quiera llevar adelante (…); tengo para hacerle el reproche al ministro de que han pasado 17 meses, mucho tiempo, sin que se tomen definiciones».
Focalizó su disertación en la reforma tributaria «que está en suspenso, ya que ni siquiera se está discutiendo en Diputados, como nos dijo el ministro, está allí congelado».
19:22 Ahora bajo la presidencia de Susana Dalmás, pide una interrupción Rafael Michelini, para alegar «que se nos reconozcan los méritos por todo lo que se está haciendo» e interpretó que el gobierno «es un elemento de confianza», en tanto las inversiones agropecuarias crecen. Destacó la importancia de que el ministro se quede «porque es un factor de sabiduría» y reclamó a la oposición, «felicitaciones por los negocios con México, felicitaciones por el arroz, felicitaciones por el récord de exportaciones».
19:30 Gallinal: «El senador no nos va a decir, lo que tenemos que decir. Mucho menos de Michelini que no tiene mucha idea de lo que hablamos, que se atribuya la comercialización de carnes con México, allá él, pero no tiene idea», genera una discordia momentánea, sin consecuencias.
Gallinal pasa a la reforma tributaria de la cual «tememos que esto termine con un acuerdo cerrado a cal y canto, de la bancada del Frente Amplio, que deje fuera no solo a los demás partidos, sino a los sectores que el gobierno dice querer beneficiar». Interrogó a Mujica por el futuro impositivo de la vitivinicultura, así como de frutas y verduras, en referencia a las protestas de la granja. Volvió entonces sobre Michelini, al que apuntó, reconociéndole «el triunfo al presidente Vázquez, en su visita a Estados Unidos».
Agazzi, al ruedo
El viceministro de Agricultura y Pesca se mostró «molesto ya con el número 17″. Para Agazzi «este problema que se arrastra hace 25 años, ahora se nos reclama que no se soluciona en 17 meses».
Aceptó que «tenemos las mayorías, pero un país no es como en un desfile que se dice marchen y adelante; un país no es ordeno y mando: es un país».
Recordó que «en el tema endeudamiento empezamos a trabajar el primer día» y enumeró una docena de organismos participantes. «Es cierto que la deuda está vivita y coleando, vaya novedad, hace décadas que está vivita y coleando. No es como el truco que saco el dos de la muestra y mato (…)
Larrañaga interrumpe pidiendo a Agazzi «como antes era fácil llevar adelante una iniciativa legal, y ahora es tan complejo, quiero que me conteste por sí o por no. (…), no hay un traje de medida para todo el endeudamiento, pero si hay voluntad política se puede avanzar mucho más rápido». Agazzi entiende que el anterior ministerio «tenía una visión neoliberal, anticuada, que llevaba incluso a cerrar el Instituto de Colonización; ahora estamos en un caso a caso muy distinto. Ahora, las políticas que lleva adelante el gobierno ya se empiezan a ver los resultados (…), los que pronosticaban un cataclismo si el Frente Amplio llegaba al poder, por lo menos por estos 17 meses se han equivocado». Agazzi desmintió que haya un canje político en el tema del endeudamiento con relación a la reforma tributaria, «lo que algunos legisladores llaman un canje. Eso fue cosa de un periodista y yo creo en cosas más serias que un diario».
Culminó refiriendo al sector pesquero, «donde aumentaron las exportaciones», el aumento de trabajos en plaguicidas, y Junta Nacional de la Granja; «donde cumplimos con el BROU, con el que teníamos una deuda importante, ministerios antes habían retenido el IVA y no lo habían volcado, lo que nos significan tres millones de dólares». Apuntó a 3.500 hás. plantadas de caña de azúcar, «con una gran cantidad de mano de obra para Bella Unión». Destacó la labor de INAC en las exportaciones uruguayas, «y que el asado haga un año ya que tiene el mismo precio para la población». Sobre el final, y ya con el regreso del ministro Mujica a sala, destacó la consulta sobre las razones por las que hay tantos terrenos de alta rentabilidad destinados a fines forestales, eludiendo tributación impositiva. Las consultas dentro del ministerio tuvieron por respuesta que había sido una decisión directa del Poder Ejecutivo en la anterior administración. A las 21.40 horas, por falta de quórum, se levantó la sesión. *
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