
El presidente comenzó su oratoria –para la cual no recurrió a la lectura de un texto–, remarcando la necesidad de “aterrizar” las “buenas intenciones” que los mandatarios expresan en sus discursos durante las cumbres, y destacó que los acuerdos alcanzados en esta instancia en particular constituyen un avance en ese sentido.
Para fundamentar su planteo Vázquez enumeró tres aspectos del proceso de integración que considera deben tenerse en cuenta para mejorar el Mercosur.
En primer lugar, aseveró que “no es poca cosa” que los socios del bloque hayan internalizado el 69% de los acuerdos, resoluciones y directivas convenidas. Empero subrayó que los gobiernos y sus parlamentos deben aunar esfuerzos para “estar lo más cerca posible al 100% de internalización de los acuerdos logrados. Yo creo que esto serÃa un avance importantÃsimo, no sólo para el proceso en sà intelectualmente concebido, sino para la percepción que los pueblos tienen de este proceso de integración”, afirmó.
En segundo lugar, el Presidente hizo referencia a la compensación de las asimetrÃas existentes en el bloque, resaltando la importancia del punto 14 del acuerdo firmado en la vÃspera, por el cual se establece que a fines de año se pondrá en práctica el Fondo Estructural del Mercosur (Focem), cuyo objetivo es financiar con aportes de todos los socios (los que efectuará Uruguay están contenidos en la Rendición de Cuentas a estudio del Poder Legislativo) obras de infraestructura que mejoren las vÃas de comunicación en el bloque.
Asimismo catalogó al Focem como “un buen paso para el otro que deberemos dar después, que es la creación del Banco de Fomento, o como quiera llamarse, del Sur; idea de nuestro querido Presidente y amigo Hugo Chávez, aprobada y apoyada por nosotros”.
Hasta aquà el discurso de Vázquez no generaba mayor sorpresa en el auditorio, aunque sà mantenÃa en alto el nivel de atención y expectativa.
Entonces, el mandatario dijo: “Y en tercer lugar, y yo no puedo soslayar cuando estamos hablando de un proceso de integración y de aspectos prácticos del mismo, un tema que si bien hace a un aspecto puntual entre dos paÃses no ha dejado de preocupar a los pueblos de esos dos paÃses, y seguramente a los gobiernos y los pueblos de la región. Me refiero a esta diferencia, a este diferendo que estamos transitando en estos dÃas entre Argentina y Uruguay, con respecto a la instalación de dos plantas de producción de pasta de celulosa sobre el otro lado del RÃo Uruguay, en este caso”.
La mayorÃa de los presentes contuvo el aliento, y el Presidente argentino cambió bruscamente su gesto pasando de un rostro distendido a una máscara adusta.
Como buen orador, Vázquez calmó las aguas al apelar a “los entrañables lazos de fraternidad, de hermandad, que históricamente han signado, signan y signarán a nuestros pueblos”. Sin desconocer esa tradición de amistad entre ambos paÃses, admitió que “claro que no todo es color de rosa, porque si asà quisiéramos hacer aparecer las relaciones entre nuestros paÃses estarÃamos cometiendo el pecado del cinismo, porque han existido y existen dificultades”.
Remarcó que por ello “abogamos (por que) estas diferencias sean sólo eso, diferencias temporarias y coyunturales”, y recalcó que con Argentina “más que vecinos somos hermanos”. “El RÃo de la Plata no nos separa, nos une. Y el RÃo Uruguay nos debe unir y no separar en el futuro”, afirmó.
Para acercar más las posiciones el mandatario aseguró comprender las preocupaciones expresadas por la asamblea ambiental de Gualeguaychú, porque él mismo las tuvo tiempo atrás.
“¡Vaya si entiendo, o creo entender, las preocupaciones de los ciudadanos argentinos que viven en Gualeguaychú! ¡Claro que las tienen! ¡Y son legÃtimas! También nosotros las tuvimos. También a nosotros nos preocupó antes, y cuando llegamos al gobierno, de lo que podÃa suceder con el medio ambiente ante la instalación de estos emprendimientos industriales en las orillas del RÃo Uruguay”.
Luego de recordar que Uruguay ocupa el tercer lugar mundial en protección del medio ambiente y ratificar la intención de mantener esa posición, Vázquez aludió a su calidad de médico para reforzar su compromiso con la vida. “Ustedes saben muy bien cuál es mi profesión: la enorme parte de mi vida, la mayor parte de mi vida la he dedicado a la medicina, intentando ayudar al enfermo, intentando curar cuando se puede, intentando aliviar en otras instancias, intentando consolar cuando no podemos ofrecer otra cosa. Pero nos importan la salud y la vida de nuestra gente. Y entonces pido, aunque sea el beneficio de la duda en cuanto a que este compromiso que tuvimos como médico hoy lo asumimos como gobernante, y nos preocupa la salud de nuestra gente y comprendemos las preocupaciones de nuestros hermanos argentinos que viven frente a Fray Bentos”.
Tras esa argumentación, Vázquez hizo público el ofrecimiento de su gobierno para establecer una nueva etapa de diálogo que conduzca a la solución del conflicto por las pasteras, mediante la creación de un sistema de monitoreo conjunto.
“Estamos dispuestos a abrir todos los caminos, todas las puertas, todas las posibilidades, dentro del derecho regional y del derecho internacional por cierto, que nos debe guiar, para encontrar esos caminos de acuerdo”. Mayor fue la conmoción cuando en el siguiente párrafo dio a conocer parte de lo discutido con Kirchner minutos antes de que comenzará la Cumbre. “No puede ser, y lo hablábamos con el señor Presidente de Argentina y estábamos de acuerdo, que terceros resuelvan las diferencias que tienen dos hermanos que se quieren, que se respetan, que se entienden y que tenemos que solucionar entre nosotros. Es por eso que en nuestras palabras, no pudiendo eludir el tratamiento de este tema, decimos que con el señor Presidente de Argentina hemos acordado que entre nuestros paÃses, ‘diálogo siempre’. El camino del diálogo nunca estuvo cerrado, no está cerrado ni va a estar cerrado”, aseveraciones que arrancaron un sonoro aplauso de los participantes de la reunión. Para finalizar, Vázquez aseguró que por ese acuerdo de vigorizar las negociaciones bilaterales para resolver el diferendo “me voy de esta cumbre con alegrÃa, con esperanza y con un enorme desafÃo que sé sabremos cumplir”.
Y dijo emocionando a la audiencia: “porque además, y antes de terminar, en esta tierra, precisamente en esta tierra, y ante las dificultades que tiene nuestro proceso de integración; ante las rispideces que a veces tenemos que vivir; ante la dureza de algunos enfrentamientos, defendiendo posiciones que de un lado o del otro parecen como legÃtimas; que esa dureza a veces que nos envuelve se encierre bajo el pensamiento del “Che”, Ernesto Guevara, que nació en estas tierras, cuando dijo “que la dureza de nuestra lucha no lastime la ternura en nuestros corazones’”. *
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