Informe de la Ucudal advierte sobre la "creciente oposición" del sindicalismo
Dicho estudio revela que en los que va de 2006, las relaciones laborales tienen características muy diferentes a las de 2005.
Mientras que el año pasado hubo «fuertes coincidencias» entre sindicatos y gobierno lo que explica la muy reducida conflictividad sí hubo diferencias entre los trabajadores y los empresarios.
El informe también sostiene que en este primer semestre del año en curso, las movilizaciones sindicales se multiplicaron, elevando el grado de enfrentamiento entre las partes, por lo que resulta que la conflictividad tuviera un gran crecimiento.
Los técnicos adjudican una gran parte del motivo de ese crecimiento, a los dos cambios que se dieron en el marco jurídico, los que fueron rechazados por empresarios (el primero y el segundo) y trabajadores (el segundo): la entrada en vigencia de la ley de Libertad Sindical que protege a los trabajadores afiliados al sindicato, y el decreto de mecanismos de prevención de conflictos que obliga a negociar a las partes antes de adoptar medidas y reconoce el derecho de los trabajadores a ocupar los lugares de trabajo admitiendo la desocupación sólo en casos excepcionales.
En este contexto, la conflictividad laboral comenzó a aumentar, cortándose la tendencia descendente que había iniciado a mediados de 2004 y tuvo sus niveles más bajos a fines del año pasado.
En los seis meses que van de 2006 la misma se multiplicó por cuatro respecto a igual período del año anterior.
65 fueron los conflictos por los que se perdieron 338.111 jornadas laborables, involucrándose 351.797 trabajadores.
Las peculariedades de las ocupaciones
Las ocupaciones -que continúan creciendo- siguen siendo la «vedette» de las medidas adoptadas, llegando a 19 en el semestre.
Acerca de las características de las mismas, algunas dieron lugar a enfrentamientos violentos entre empresarios y trabajadores; en otros casos fueron decididas por una minoría de trabajadores; otras, derivaron en situaciones «raras», como que los ocupantes no son los trabajadores de la fábrica ocupada, sino de otras fábricas o dirigentes del PIT-CNT o que los ocupantes pusieran en funcionamiento la empresa.
«Estas peculiaridades generan una situación de inseguridad a la actividad productiva muy superior a la cantidad de ocupaciones efectivamente realizadas», se asegura en el informe.
Sobre los sectores, la conflictividad fue pareja entre el público y el privado, siendo las reivindicaciones salariales (el 57%) el principal motivo de reclamos.
Las fuertes críticas del movimiento sindical a la política gubernamental es un hecho nuevo.
En este punto, los sindicatos exigen mayores aumentos salariales que los decididos por el gobierno y rechazan la firma de un TLC con EEUU, y los resultados de las negociaciones con el FMI.
Como consecuencia se ha dado una elevada conflictividad en los últimos meses, que se mantendrá en los meses siguientes, pues las demandas sindicales tienden a crecer y la conducción económica no se muestra flexible a las mismas.
Un hecho positivo de este semestre es el crecimiento del salario real y el aumento de la formalización del empleo. *
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