Coronel Vázquez: MLN estaba "bien inspirado" pero "erró" en la forma
El periodista, que se dio cita en Jefatura, logró ingresar al patio luego de pasar por una serie de controles en los que fue desprovisto de grabador, agenda y otras pertenencias.
Los periodistas fueron recibidos en la entrada del patio, directamente por Gilberto Vázquez, quien los recibió por más de una hora y media, haciendo esperar a algunos familiares, entre ellos el ex intendente de Rivera, el también militar retirado Asdrúbal Vázquez.
El ex coronel lucía un equipo deportivo, bigote, y la cabeza rapada; todo lo contrario a la imagen que quedó grabada en la comunidad tras su arresto el viernes pasado, luego de protagonizar una fuga del Hospital Militar.
Cardozo relató que sus primeras palabras, luego de presentarse como simplemente «Vázquez», fueron: «Todo esto fue una guerra, una guerra dura que se vivió durante los años sesenta y setenta, y el Ejército tuvo su parte».
Definió luego que esos años «fueron parte de la Guerra Fría, donde hubo dolor, sufrimiento y muerte». Agregó que la guerra fue específicamente contra tres grupos, el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN), el Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), y el Partido Comunista del Uruguay (PCU).
Detalló que estos grupos eran el enemigo principal, en razón de que «tenían un aparato armado que nunca utilizaron, pero que era el más fuerte».
El militar reiteró básicamente conceptos trasmitidos en la entrevista publicada en la víspera en el semanario Búsqueda, en donde justifica la actuación de las Fuerzas Armadas «porque si no, el baño de sangre hubiera sido peor y se hubiera instalado una guerrilla como la que otros países padecieron durante décadas».
Gilberto Vázquez reseñó, de alguna manera, su currículum, detallando que era un capitán muy preparado durante la dictadura, que había sido preparado por Estados Unidos y por Israel, y que fue el único militar uruguayo graduado en una escuela de alto nivel de los Estados Unidos.
Explicó luego que, en calidad de «soldado de la guerra», lo que hacían era «apremios físicos» y no tortura; la diferencia radica, según lo definió, en que el apremio físico se hacía con el objetivo de sacar información, y que la tortura era porque sí, por placer.
En este mismo sentido, hizo referencia a episodios en que eran agredidos «sus propios compañeros de armas», y ejemplificó con el episodio del capitán Wilfredo Busconi, que participó en el acribillamiento de 8 militantes en la Sede del Seccional 20 del PCU en el Paso Molino, el 17 de abril de 1972, quién resultó letalmente herido, se presume, por las propias Fuerzas Conjuntas. Respecto de este episodio, Gilberto Vázquez, recordó: «yo levanté los sesos del capitán Busconi».
Reconoce, por otro lado, que actuó en Argentina, lo que claramente significa su participación en el Plan Cóndor, y además confesó que estuvo en Automotores Orletti. Respecto de su participación en Orletti, advirtió que cuando le decían que tenía que ir a Argentina, prevenía «en Argentina está bravo, porque está lleno de bandidos», claramente en referencia a las prácticas llevadas adelante por militares de ambos países en dicho centro clandestino de reclusión y tortura.
Aclaró que Ernesto Rama y Jorge «Pajarito» Silveira «se la están comiendo», reconociendo de algún modo, que el resto de los militares, actualmente detenidos administrativamente, sí están vinculados a Orletti.
En la misma linea declaró que no tuvo participación en la captura y desaparición de María Claudia García de Gelman, delito por el que el juez federal Guillermo Montenegro solicita la extradición. Sobre esto dijo que hizo «muchas cosas, pero ese caso me revuelve las tripas».
Relató que a ellos les decían que «de lo que saquen de esta gente depende la supervivencia de nuestra nación», en referencia a los sediciosos que torturaban para sacarles información.
Habló luego del «silencio austero», que según el ex coronel detenido, «alguna vez impuso el general Hugo Medina, y que «ahora hay que romper el silencio, y lo vamos a hacer».
Se distinguió del resto de los represores detenidos, alegando que él era el más importante porque siempre fue un transgresor, y es por eso que rompió el silencio primero.
«Nosotros cumplimos órdenes, estamos convencidos de lo que hicimos, hicimos lo mejor que pudimos», rezó, explicando que la convicción refiere a la lucha antisubversiva, en tanto querían un mejor país. Manifestó que los tupamaros «estaban bien inspirados pero le erraron en la forma de aplicar las cosas».
Coincidió con José «Pepe» Mujica, respecto de sus declaraciones, cuando señaló que «esto se va a terminar cuando nos muramos todos», es decir, los que participaron directamente. Y luego agregó: «Tiene razón el Pepe. Yo estuve con el Pepe, me encanta su estilo», según el periodista, haciendo referencia por un lado a la forma de hablar y decir las cosas, así como refiriéndose a que tuvo algo que ver con torturas a integrantes del MLN, donde pudo haber estado Mujica.
Fue asimismo crítico con la postura revisionista del gobierno, pero aludiendo a que «los tupas no están en esta, ya que incluso defendieron a los compañeros que fueron extraditados a Chile, acusados por lo de Berríos».
Señaló el episodio de la reunión con el teniente general Carlos Díaz, comandante en jefe del Ejercito, donde les manifestó que «a ustedes los quieren sí o sí, los van a mandar a la cárcel de Villa Devoto de Argentina, y la única forma de salvarse es que se coman ocho años acá, por estos crímenes» (desaparición de Adalberto Soba Fernández). Añadió que a Rama, en esa reunión, «casi le da un ataque cardíaco, y decía: usted nos quiere meter un crimen que no cometimos».
A propósito dijo que «el que faltó al honor fue el comandante Díaz, porque mintió al decir a los medios que no dijo eso en esa reunión».
Como antecedente, expresó que lo de la Comisión Para la Paz «fue lapidario, ya que ahí se nos empezaron a complicar las cosas».
«Todo esto que está pasando es una cortina de humo para que la gente no se dé cuenta que el gobierno anda mal. El único éxito que tuvo este gobierno son los derechos humanos. Todo el mundo habla de los militares presos mientras Tabaré Vázquez sigue pescando y no hace nada».
El periodista recordó que en cierto momento, Gilberto Vázquez se refirió al periodista de LA REPUBLICA Roger Rodríguez como un «sinvergüenza», por sus investigaciones referidas a la chacra del Sauce, además de a los móviles económicos referidos a que dinero del PVP se utilizó, por ejemplo, en la Brigada de Infantería que compró caballos, o que se construyó la base Valparaíso. *
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