Realizan hoy homenaje a Gatti, Duarte y Méndez en la planta industrial de Funsa

Hace 30 años secuestraban a Simón y a los sobrevivientes del primer vuelo

En aquella salvaje jornada se produjo el secuestro y desaparición del niño Simón Riquelo, hijo de Sara Méndez, quien demoró veinticinco años en reencontrarlo. En aquel grupo de uruguayos capturados, se destacaba el sindicalista León Duarte, quien al igual que el dirigente gráfico Gerardo Gatti, recluido en Orletti desde un mes antes, aún permanecen desaparecidos.

La Junta Departamental de Montevideo y el PIT-CNT, conjuntamente con el sindicato de Funsa, el Congreso Obrero Textil y el Sindicato de Artes Gráficas realizarán hoy a las 19.00 horas en la planta industrial de Funsa en Camino Corrales, un acto de homenaje a Duarte, Gatti y al sindicalista Hugo Méndez, fallecido tras la reinstitucionalización del país.

 

La extorsión por Gatti

Aquel 13 de julio, desde el centro de torturas Automotores Orletti, grupos de tareas de la Policía Federal Argentina, junto a la banda de mercenarios de Aníbal Gordon y miembros de la uruguaya «patota» de la OCOA (Oficina Coordinadora de Operaciones Antisubversivas) completaban su ataque a un grupo de uruguayos exiliados en Argentina quienes habían fundado el Partido por la Victoria del Pueblo.

El Centro Clandestino de Detención (CCD) Automotores Orletti había sido arrendado el 1º de junio de aquel 1976. El 9 de ese mes, cuando la policía federal detiene a Gerardo Gatti y Pilar Nores Montedónico, los represores uruguayos y argentinos instrumentan un plan de extorsión por el cual proponían liberar a Gatti a cambio de dos millones de dólares.

El sindicalista Washington «Perro» Pérez, quien trabajaba en un kiosco de revistas en Buenos Aires, fue utilizado como intermediario del chantaje.

En ese período, en Orletti fueron fusilados José Hugo Méndez Donadio y Edgardo Candia y desaparecidos Julio Rodríguez Rodríguez y su esposa embarazada de pocos meses. Otros uruguayos también eran secuestrados antes de la terrible noche: Enrique Rodríguez Martínez, Irene Gayoso y Mónica Soliño, quienes también serían torturados en Orletti.

 

Noche de horror

Aquella fría jornada del 13 de julio en Buenos Aires, se producen múltiples operativos de secuestros. Sergio López Burgos y León Duarte son capturados en una confitería de la calle Boedo. También detienen a Víctor Lubian y Marta Petrides y son arrestados Laura Anzalone y José Félix Díaz, quienes pasarían a colaborar con los represores.

Poco después, detienen a Ana Inés Quadros y Eduardo Dean en una confitería de San Juan y Boedo. También irrumpen en el domicilio de Enrique Rodríguez Larreta y su nuera Raquel Nogueira. Hasta que en la noche ingresan al domicilio de Margarita Michelini y su esposo Raúl Antuna, para más tarde llegar a la casa de Juana de Azurduy 3163, donde agarran a Asilú Maceiro y Sara Méndez, a quien le roban su hijo Simón de sólo 22 días de vida.

Pocas horas después, ya en el día 14 de julio, también son secuestrados Elba Rama, Alicia Cadenas, Ariel Soto, Ana María Salvo y Gastón Zina.

Todos ellos permanecieron en Automotores Orletti hasta el 25 de julio, cuando fueron trasladados a Montevideo en un «primer vuelo» de la Fuerza Aérea Uruguaya, piloteado por el actual comandante en jefe, brigadier general (av) Enrique Bonelli. En Uruguay aquel grupo fue torturado en la base «300 R», una casona de Punta Gorda y llevado a la sede del Servicio de Información y Defensa (SID), donde se orquestó su «blanqueo» a través de un operativo falso sobre un supuesto grupo de subversivos en un chalet del balneario Shangrilá. Dos meses después otro grupo de uruguayos, también secuestrados en Orletti y traídos a Uruguay en un «segundo vuelo» no tuvieron similar destino y permanecen desaparecidos. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje