Peñarol y Nacional declaran guerra al grupo Casal para salvar al fútbol
Las directivas de Peñarol y Nacional se reunieron ayer en horas de la tarde, por separado, cada uno en su sede social, con la intención de aprobar un «protocolo» elaborado en conjunto por los máximos dirigentes de ambos clubes. El objetivo es hacer viable al fútbol uruguayo que desde hace tiempo viene en picada.
Para revolucionar el fútbol uruguayo, Nacional y Peñarol proponen: 1- Modificar la actual política de las selecciones uruguayas; 2- Revisión del contrato de televisación y en su caso rescisión del mismo; 3- Revisión de los estatutos y los reglamentos de la AUF y modificación de su forma de gobierno; 4- Modificación del estatuto del jugador y del contrato tipo; 5- Regulación de la actividad de los empresarios deportivos con las instituciones y sus representados.
Fuentes de ambos clubes dijeron a LA REPUBLICA que «si el protocolo, que contiene 5 puntos, no es respaldado por los demás clubes, Nacional y Peñarol formarán una Liga Premium dentro de la AUF, con los clubes que deseen participar y se licitarán los derechos de la televisación de esa liga», porque el contrato de Tenfield es exclusivo para primera y segunda división.
Las fuentes consultadas manifestaron que las directivas de Nacional y de Peñarol tienen un acuerdo de palabra por el cual «ambos clubes no participarán de ningún campeonato organizado por la AUF hasta tanto no se aprueben las cinco modificaciones de los grandes del fútbol uruguayo, que, además, tienen el 90% de la población como respaldo».
El dirigente de Peñarol José Carlos Domínguez dijo ayer a LA REPUBLICA que «no se puede seguir como estamos» y remarcó que «ha llegado la hora de la dirigencia en el fútbol y es momento de hacer distinto y diferente el modo de organización del fútbol».
Como dato, Domínguez subrayó que «las selecciones nacionales juveniles no dependen de los dirigentes, sino que dependen de la Gerencia Deportiva» de la AUF.
Además, Domínguez sostuvo que «la idea de la modificación de los estatutos de la AUF es que se tomen como base los de la FIFA, que son más escuetos pero más claros. Asimismo, habría que modificar el actual sistema que tiene el gobierno del fútbol uruguayo».
Domínguez dijo que otras de las preocupaciones de los dirigentes de Peñarol y de Nacional es que «si no se modifica el contrato tipo que las instituciones suscriben con los jugadores, no hay ninguna garantía para los clubes que son los formadores de los deportistas».
Por su parte, el presidente del Club Nacional de Football, Eduardo Ache, dijo a LA REPUBLICA que «la idea no es pretender imponerle a los demás clubes nuestra verdad, pero a nadie le gusta que le digan: Usted está casado y usted no tiene margen».
Ache agregó: «Hace 9 años que estoy en el fútbol, faltan pocos meses para terminar mi mandato como presidente y no me voy a quedar como defensor de este sistema injusto». El presidente de Nacional dijo a LA REPUBLICA: «Nadie se atreve a decir lo que estamos diciendo nosotros, decir que no estamos de acuerdo con la organización del fútbol uruguayo así como está y que tenemos que promover su salvataje». Ache señaló que un claro ejemplo para montar las bases del cambio están en Argentina. «Yo no conozco ningún contrato que no se revise y el propio contrato con Tenfield obliga a reglamentarlo, cosa que no se ha hecho», dijo el presidente de Nacional.
Ache remarcó que «a nadie le gusta estar de rehén de nada y vemos que hay alternativas» para el cambio en el fútbol uruguayo.
De concretarse la ruptura del contrato televisivo con Tenfield, los clubes y la empresa monopólica de los derechos de imagen del fútbol uruguayo afrontarán un juicio, que podría durar 10 años, a raíz de las cláusulas de rescisión de contrato que, entre otras cosas, establecen multas por hasta 25 millones de dólares para las instituciones deportivas. *
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