Lacalle planteará a Batlle su malestar por Ancel
En ese marco, el titular del Directorio del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle, dijo ayer que solicitará una entrevista al presidente Jorge Batlle para saber si el primer mandatario cambió de opinión respecto al futuro de las empresas públicas.
El jueves, el presidente Batlle afirmó que el camino para la transformación del Estado es desregular y no privatizar las empresas públicas. El jefe de Estado sostuvo que existe «una gran confusión intelectual respecto al tema. Se cree que las privatizaciones resuelven los problemas. Están totalmente equivocados. La Argentina privatizó todo y tiene dificultades económicas, ¿no?».
Batlle sostuvo que el camino es desregular. «Es lo que hacemos nosotros. El país tiene que ir desregulando áreas, una tras otra, eso es lo que va a bajar el llamado costo uruguayo; no es vender». Al ser consultado ayer por estas declaraciones, Lacalle dijo que estas expresiones distan de lo que conversó personalmente con Batlle.
«Sobre este tema me gustaría hablar con él porque ha tenido un cambio de opinión que me gustaría conocerlo», aseguró el líder nacionalista. «Acá no se trata de privatizar o no», sino que el Partido Nacional busca una salida para la actual crisis económica convirtiendo un patrimonio del Estado en otro en forma de dinero para construir escuelas, liceos o puentes. Agregó que ese dinero serviría para bajar la presión impositiva, e incluso el Impuesto a las Retribuciones Personales.
A impulso del Partido Nacional, el presupuesto contiene una serie de medidas que buscan recaudar más dinero ante la actual situación. La propuesta más polémica es la que plantea transformar en empresa mixta con capitales privados a Ancel. Tanto el Encuentro Progresista como el Foro Batllista, se han manifestado en contra, pero con matices.
Además de oponerse a la conformación de esta empresa, el líder izquierdista, Tabaré Vázquez, anunció el jueves durante un acto de militantes del Frente Amplio la disposición de su fuerza política de recorrer nuevamente el camino de 1992, cuando se convocó a un plebiscito para derogar la Ley de Empresas Públicas, que impulsaba su privatización.
Aquella iniciativa lacallista fue rechazada por la mayoría de la población, luego de una campaña apoyada también por el Foro Batllista, con Julio María Sanguinetti a la cabeza.
Este sector también anunció que rechaza este planteo del líder blanco, porque implica que se «pueda vender mayoritariamente o se pierda el control de la telefonía celular». Para el grupo colorado, la telefonía celular «constituye el sector de mayor expansión comercial y ninguna empresa moderna puede privarse de él».
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